Cosas buenas y malas de Podemos

Como es sabido sigo con atención la evolución de “Podemos” y en su corta andadura he visto los siguientes aspectos positivos y negativos.

Lo bueno

– Mínimos: Lo he escrito aquí siempre que he podido. Las circunstancias requieren un proyecto con vocación unitaria que aglutine en torno a unos mínimos. Los mínimos tienen un problema, que para algunos son muy máximos y para otros muy mínimos, pero por lo menos ahí están. Aglutinar en torno a los mínimos, no en torno a supuestos ejes izquierda-derecha (porque traen el problema de que no todo el mundo considera lo mismo izquierda o derecha, a lo mejor alguno que se considera de izquierda para mí es de derechas)

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Fútbol contra el enemigo

Hay una frase célebre del mundo del fútbol, que esa que dice “El fútbol no es una cuestión de vida o muerte; es mucho más importante que eso”. La pronunció el mítico entrenador del Liverpool, Bill Shankly, desconozco en que contexto porque ha trascendido así, aislada de todo. Imagino, conociendo la historia de este gran entrenador, que hace referencia a la importancia del fútbol como pasión. Para gente como Shankly, una razón de ser más allá de todo.

El libro “Fútbol contra el enemigo” de Simon Kuper, le da otra vuelta de tuerca a la célebre frase. A comienzos de los años 90, siendo un joven periodista, agarró una mochila y unos ahorros para dedicarse a viajar por distintas partes del mundo y estudiar las conexiones del fútbol con política, delincuencia, historia, etc. Así podemos ver como tras el desmantelamiento de la URSS algunos clubs están controlados por mafias locales (Dinamo de Kiev) o como el presidente de Camerún utiliza el éxito de “los leones indomables” y su gran figura Roger Milla para perpetuarse en el poder. Y así pasando por Sudáfrica, Argentina, Eslovaquia, Cataluña, Escocia, Italia o Estados Unidos.

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Gramsci dixit

Las posiciones del movimiento del libre cambio se basan sobre un error teórico cuyo origen práctico no es difícil de identificar, pues reside en la distinción entre sociedad política y sociedad civil, que de distinción metódica es transformada en distinción orgánica y presentida como tal. Se afirma así que la actividad económica es propia de la sociedad civil y que el Estado no debe intervenir en su reglamentación. Pero como en la realidad efectiva, sociedad civil y Estado se identifican, es necesario convenir que el liberalismo es también una “reglamentación” de carácter estatal, introducida y mantenida por vía legislativa y coercitiva. Es un acto de voluntad consciente de los propios fines y no la expresión espontánea, automática, del hecho económico. El liberalismo, por lo tanto es un programa político destinado a cambiar, en la medida en que triunfa, el personal dirigente de un Estado y el programa económico del mismo Estado, o sea a cambiar la distribución de la renta nacional.

Notas sobre Maquiavelo, sobre política y el estado moderno

No

Los antiPP

Todos conocemos al PP. Es el partido del nacionalismo español, el despido libre, la privatización de los servicios públicos, el conservadurismo religioso y otras lindezas. Unos están a favor y les votan. Otros están en contra y no les votan. Hasta ahí es incluso normal. Es un partido votado, en general, por gente que cree que les debe votar por ser lo que son y punto. Para mí, representan todo lo que detesto.

El otro partido de la partitocracia, como sabemos, es el PSOE. Que viene a ser el partido del nacionalismo español, la privatización de los servicios públicos, la humillación de clase y el despido con un poco de azúcar y la píldora que os dan. Las diferencias con el PP son ínfimas y anecdóticas. Sin embargo, hay una que es más importante de lo que parece. Y es que el PSOE no es sólo votado por gente que cree que les debe votar por ser lo que son. Para mí, representan todo lo que detesto.

Los poderes fácticos han hecho creer que la izquierda y la derecha son términos tan simples como PSOE y PP. Si algo va más lejos de estas dos siglas, es que son extremos. Y el mensaje cacareado de manera machacona es que “los extremos se tocan”. Olvidan, claro, que en la línea que se traza de izquierda a derecha son los centros los que más cerca están.

Existe una izquierda, como sabemos eternamente derrotada, eternamente enfadada consigo mismo, en una disputa sin final, compuesta históricamente por millares de militantes de actitud honesta. Dentro de este grupo están representados de manera lamentablemente importante unos cuantos cientos de miles que en algún momento se cabrearon con su propio hecho militante (cosa que entiendo) hasta el punto de olvidar quien son (cosa que no entiendo). Debido a su frustración, olvidaron cualquier alternativa o propuesta y se hicieron simplemente “antiPP”. El motivo de la existencia de esta gente, su único aliciente en la vida, no es proponer, no es crear, no es construir, no es manejar una opción en positivo, no. Su único objetivo es “que no salga el PP”. Son todos estos cientos de miles que han perdido la cabeza y votan al PSOE llenándose de excusas, todos estos que te dicen que claro, que ellos lo detestan, pero que es lo menos malo, y que así “no sale el PP”. Será que el poder mediático les ha taladrado el cerebro hasta el punto de creer que el PSOE es de izquierdas. Entonces se meten en el fango que les llega hasta la barbilla, mancillan toda su historia militante pasada, la echan por la borda, pierden todo el honor y la decencia manchando sus manos con una papeleta del PSOE, el partido del nacionalismo español, la privatización de los servicios públicos, la humillación de clase y el despido con un poco de azúcar y la píldora que os dan.

De las cosas peores que tiene la izquierda son todos estos extremos que te juegan por la derecha a pierna cambiada. Estos que te entran en diagonal y te marcan el gol antes de que te hayas dado cuenta. Están en las manifestaciones a las que tu vas y parecen de los tuyos, pero están votando a la contra, porque no tienen otra cosa que hacer que aupar al partido más vergonzoso del mundo para que no salgan los otros.

Se del PSOE porque eres del PSOE, o no lo seas. Pero deja de joder con tu voto inútil

Cosas que usted quería saber sobre la izquierda y no se atrevía a preguntar

Amigo, ¿sabe usted lo qué es la izquierda? ¡Un momento! Medítelo bien antes de contestar. Posiblemente tenga usted una concepción equivocada, debido a que vivimos en un país en el que la gente piensa que la “izquierda” es el PSOE. Para afirmar tal cosa se basan en que el señor Zapatero, presidente del gobierno,  está a la izquierda del líder de la oposición, señor Rajoy, pero ¿se han parado a pensar que el señor Rajoy está a la izquierda de Hitler y eso no hace que ni el ni su partido sean de izquierdas?.

Voy a hablarle a usted, y sólo a usted, de la izquierda. La izquierda es algo que está más allá del PSOE o de IU. Izquierda, en términos políticos, es aquello que plantea medidas radicales de cambio social, económico, político, mientras que derecha es lo que plantea inmovilismo o bien retroceso respecto al estado de las cosas.  PSOE e IU no son de izquierda porque no plantean medidas radicales de cambio social, sino que comulgan cada domingo con las hostias del sistema, cuestionando quizá algunos detalles menores, minucias sin importancia, que causan gran discusión porque hasta en las mejores familias riñen. Unos son del Concilio Vaticano I, otros más de la cuerda del Concilio Vaticano II, pero todos forman parte de la Santa Madre Iglesia.

El hecho de ser más o menos de izquierdas, a día de hoy, no es especialmente significativo, pero quería hacer esta aclaración para que usted, que está ahora en su casa, y yo, nos entendiésemos mejor.

Entonces, se estará preguntando, inquieto,¿qué es, hoy, la izquierda? La izquierda son una serie de agrupaciones sin ninguna implantación social que tienen una serie de postulados políticos medianamente coherentes realizados con muy buena voluntad.

Y, si tienen tan buena voluntad, ¿por qué no tienen presencia social? Se preguntará  usted, con toda la razón del mundo. Quizá ha escuchado en programas de radio matinal que es que esas gentes de la izquierda están aislados porque “tienen ideología trasnochada”, “porque su forma de ver las cosas es algo caduco”, “porque no son de estos tiempos”, “porque ya no hay ideologías”. Verdaderamente, esas valoraciones pueden ser ciertas o no, depende de quién lo diga y quien lo escuche y como lo vea cada cuál.

Pero, mi queridísimo amigo, aunque para algunos la izquierda pueda estar trasnochada o su ideología pueda ser ajena a la realidad, ese no es ni de lejos el motivo de que la izquierda sea algo de nula presencia social. Todo eso son cuestiones políticas con las que algunos están de acuerdo y otros no tanto. Pero no, la izquierda no tiene una nula presencia social porque su ideología sea tal o cuál. El problema que tiene la izquierda es que es una multitud de grupos minúsculos en permanente estado de discusión, con unas dinámicas completamente viciadas desde tiempos inmemoriales imposibles de cambiar.
“Oh” exclamará usted, sorprendido, “quizá tengan importantes diferencias políticas”. Se sorprendería usted, mi querido amigo, si le dijese que esas diferencias políticas son minúsculas. “¿Entonces?” Lo que pasa es que toda esa infinidad de grupúsculos, que arrastran dinámicas viciadas desde tiempos inmemoriales, son totalmente incapaces de ponerse de acuerdo en el “cómo”. Es lo que se llaman discusiones tácticas. “¿Y tiene eso importancia?”. Tiene bastante importancia, porque muchas veces no sólo son importantes los objetivos, sino también la forma de lograrlos, lo cuál tiene también su parte política. Pero, y aquí viene lo bueno, muchas veces habiendo coincidencias en objetivos políticos y en táctica, también persiste ese estado de alteración infinita. Los grupos de izquierda tienen un misterioso componente inherente que hace que estén en estado de contienda constante. Esto puede resultarle a usted incluso gracioso, y le entiendo, porque estos grupos, en su obcecación, piensan que todas sus disputas intestinas son de una importancia vital, de dimensiones trascendentales para el destino de la humanidad, cuando en realidad el trabajador asalariado al que defienden en sus postulados ni se está enterando de todas esas riñas, ni sabe, la mayoría de las veces, que dichos grupos existen.

Los grupos de la izquierda tienen, con todo, una peculiar característica. Son inmortales. No sólo son inmortales, sino que viven en un bucle que se repite y multiplica en cualquier lugar y época. Es un bucle eterno indiferente, por tanto, a la geografía o al paso del tiempo. Existen estos grupos, compuestos por personas, que se van hartando de la dinámica del absurdo y marchándose a sus casas. Pero, sorprendentemente, siempre hay alguien dispuesto a tomar el relevo, de manera que se perpetúa el ciclo ad infinitum. La situación de la izquierda en Madrid en el año 1987 probablemente es la misma que la de la de la izquierda en Rennes en el año 1926, en Chicago en 1962, en Tokio en 2009 o en Nairobi en el año 3107.

¿No es asombroso? Usted, que está aburrido de la planetaria Pajín, pensaba que semejante ser anodino era todo lo que la izquierda tenía de emocionante. Y, sin embargo, resulta que la izquierda es un fenómeno verdaderamente curioso, con unas características que desafían leyes universales, que demuestran que existe lo eterno, que hay bucles que están por encima del espacio tiempo. ¿No le parece a usted un fenómeno verdaderamente emocionante? Le reto, amigo, a que compruebe dentro de diez años, en la izquierda de su localidad, si esta situación que le he contado se da efectivamente. ¡Podrá comprobarlo con sus propios ojos! Una experiencia paranormal al alcance de su mano.

¡Garantizado! La izquierda es la nulidad no por la relevancia de su ideología, sino por su capacidad de estar permanentemente autodestruyéndose.

Vi de igual modo a Sísifo, el cual padecía duros trabajos empujando con entrambas manos una enorme piedra. Forcejeaba con los pies y las manos e iba conduciendo la piedra hacia la cumbre de un monte; pero cuando ya le faltaba poco para doblarla, una fuerza poderosa derrocaba la insolente piedra, que caía rodando a la llanura. Tornaba entonces a empujarla, haciendo fuerza, y el sudor le corría de los miembros y el polvo se levantaba sobre su cabeza

La Odisea, XI-593. Homero

Jornadas Internacionalistas

Este paréntesis que me ha traido a Madrid de nuevo me ha llevado también a participar militantemente en las jornadas internacionalistas celebradas anualmente por las asambleas de Izquierda Castellana.

A bote pronto:

Comedor: Lleno total, no sólo se cubrieron las expectativas sino que se superaron ampliamente. (Perdón por el retraso)

Charla con los compañeros canarios, catalanes y aragoneses: Sala llena hasta la bandera

Charla sobre el significado político de la transición y la evolución del movimiento popular castellano: Lleno absoluto de nuevo, gente de pie al fondo y en los laterales

Concierto de Diablo Cojuelo y Obrint Pas: Éxito absoluto, tremendo ambiente.

Conclusiones rápidas:

– Si no te interesa la política, de acuerdo

– Si te interesa: A día de hoy, en Madrid, la única organización con capacidad movilizadora y transformadora propia, con disciplina y voluntad para sacar cosas adelante de cierto calado al márgen de sopas de letras, es Izquierda Castellana.

La realidad es terca. Pero es la realidad.