Podemos y el management: Lean Start-Up y equipos ágiles

Aunque muchos no lo sepan, vivimos en la época “start-up”. No hace falta ser emprendedor para vivir dentro de esta época, es simplemente lo que hay. Es el mensaje general: ten una idea, desarróllala, hazte rico. Del modelo “start-up” hay muchas cosas malas que eliminar, pero de todo se aprende, y también para la política podemos coger enseñanzas.

Si “Podemos” fuese una start-up, tendríamos lo siguiente:

1.- Un equipo de “emprendedores” que ha tenido una idea de producto y la quiere desarrollar para convertirla en algo muy exitoso. Este grupo sería el núcleo de “Claro que podemos”

2.- Un grupo de “consumidores activos”, los “adopters” del producto, que sin ser sus fundadores, simpatizan con la idea de una manera muy activa. Esto serían los Círculos.

3.- Un grupo de “consumidores masivos”, que no participan en la vida interna, pero disfrutan del producto, lo reclaman y lo quieren. Esto sería el amplio número de ciudadanos que dan su apoyo a Podemos, un número cada vez mayor.

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Podemos y el management: Trazando líneas

Si en la anterior entrada establecí una serie de ideas generales sobre la organización, en este toca ir a lo concreto. Sería un juego de palabras muy “podemosiano” hablar de “la cuadratura del Círculo”, pero está claro que ir a las propuestas es lo que como poco más facilita el debate.

La idea general es que deben coexistir dos modelos, aunque los ritmos los debe marcar uno de ellos, que debe ser el predominante. Y en cualquier caso, todas las decisiones de importancia estratégica deben decidirse por medio de votación en asamblea ciudadana. Los elementos serían tres, que he bautizado así (no muy originalmente):

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Podemos y el management del siglo XXI

Tengo abandonado este blog. La vida de muchos giros y laboralmente me he encontrado absorbido por nuevas funciones de management. Esto chupa muchas energías que se podrían dedicar a otras cosas. Pero en este blog he puesto muchas reflexiones políticas y dado que la vida me ha llevado por los caminos del “management”, vamos a hacer que confluya todo.

Como la vida me puso en una posición de gestión, no me ha quedado más remedio que formarme. Sin apuntarme a nada. Hay que gestionar un equipo, hay que facturar y hay que pagar las nóminas de ese equipo. No es lo que yo he estudiado, y sin embargo me veo cómodo en el rol. Para aprender, lo primero que hice fue buscar libros y libros de gestión. Ya el año pasado empecé con el tema, pero este año ha sido muy a saco. Uno tiene que aprender muchas cosas, marketing, finanzas (la parte que peor llevo), gestión del talento, modelos organizativos… Al mismo tiempo, teniendo una visión del mundo y unos valores, el reto planteado para mí ha sido este ¿cómo gestionar esta pequeña empresa siendo fieles a mi visión del mundo? Por suerte, también hay mucho que aprender y mejorar y creo modestamente que lo estoy haciendo. No dejamos de ser una empresa, no dejamos de jugar a los juegos del capitalismo, cierto. Sobrevivimos en la jungla, sí. Pero internamente, hemos ido aplicando algunos principios y valores interesantes, así que de momento mi experiencia en la gestión la califico de positiva, aunque hay que seguir construyendo.

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Cosas buenas y malas de Podemos

Como es sabido sigo con atención la evolución de “Podemos” y en su corta andadura he visto los siguientes aspectos positivos y negativos.

Lo bueno

– Mínimos: Lo he escrito aquí siempre que he podido. Las circunstancias requieren un proyecto con vocación unitaria que aglutine en torno a unos mínimos. Los mínimos tienen un problema, que para algunos son muy máximos y para otros muy mínimos, pero por lo menos ahí están. Aglutinar en torno a los mínimos, no en torno a supuestos ejes izquierda-derecha (porque traen el problema de que no todo el mundo considera lo mismo izquierda o derecha, a lo mejor alguno que se considera de izquierda para mí es de derechas)

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Las vueltas de la vida: de la Asamblea a Podemos

Hace un par de años, con todo el tinglado del 15M, participé en la asamblea que se montó en mi barrio.

En una asamblea llena de gente desconocida, acabas encontrando gente afín, con la que compartes postulados o con la que simplemente te llevas bien.

Durante la vida de dicha asamblea, observando su desarrollo, varios de los que teníamos puntos de vista similares iniciamos un debate privado, un intercambio de posturas, para comentar lo que no nos gustaba e intentar desarrollar propuestas con el fin de, si dábamos con algo consensuado, proponerlo al resto de compañeros.

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