“La gente se asusta”

Al hilo de las manifestaciones que terminan con los violentos antidisturbios cargando y parte de los manifestantes defendiéndose surgen siempre muchas posturas. De todos los colores, ya conocidas. De entre todas , hay una que me resulta llamativa: la de “la gente se asusta y no vendrá”. Vienen a decirnos quienes así reflexionan que en un plano teórico no les parece mal que una manifestación desemboque en actos de autodefensa, pero que piensa que no son de recibo por una consideración táctica, ya que el ejercicio de esta autodefensa asusta a las masas y por lo tanto dichas masas dejarán de acudir a las manifestaciones, por lo que perderemos fuerza.

Desconozco si hay algún estudio sociológico que pueda verificar que la combinación de represión – autodefensa asusta de verdad a “la gente” como para dejar de acudir a manifestaciones. ¿Existe este estudio? ¿Hay datos? Si alguien sabe del asunto estaría encantado de ser informado.

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Juventud sin futuro

Iba a poner algún comentario sobre la manifestación que hubo ayer en Madrid con el lema “Juventud sin futuro”, y en el diario Público me he encontrado con este comentario, que copio y pego, sin más:

#56 Fresador 08-04-2011 12:02 

Disturbios? Lo que había que hacer es quemar el parlamento con todos los políticos dentro. Vándalos son ellos, los ladrones, los esquiroles, los lameculos que están por todos lados y encima protegidos, los corruptos, los listillos que se aprovechan de los demás, la derecha carpetovetónica y sectaria, los que sólo tienen la ideología del negocio y del interés, los políticos que dicen ser de izquierdas y hacen políticas de derechas, los medios de comunicación que les apoyan… los que se enriquecen con el patrimonio de todos, los que echan lo público a sus bolsillos, los especuladores que han montado esta crisis, los que apoyan sus políticas y los que las siguen apoyando ¿Para que queremos un estado que sólo sirve a los intereses de los ricos? Que paguen impuestos solo ellos… Aquí o jugamos todos o se rompe la baraja. A la calle que ya es hora…

Y a acabar con este sistema y a construir uno nuevo que sirva a las necesidades de todos

Fuego en las calles de Madrid

Nunca me ha gustado la violencia. Cualquier persona que me conozca lo sabe. Nunca me he metido en una pelea con nadie, siempre he preferido solucionar las cosas hablando si estaba en mi mano. Ni en la época de la revolución hormonal juvenil cogí la costumbre de muchos de mis contemporáneos de destruir cosas grupalmente sólo para pasar el rato, algo muy típico en tantas adolescencias. No hice muchas gamberradas y las que hice eran de baja intensidad. Ni siquiera me gusta discutir ni que la gente hable demasiado alto o que utilicen un tono de reproche, vaya, que por no gustarme no me gusta ni la violencia verbal.

Ayer estuve en Madrid en una manifestación contra “el pensionazo” de ZP y todo lo que representa. Esto es algo interesante porque parece que mucha gente no se atreve a manifestarse contra el PSOE, no sea que “vuelva la derecha”, cuando lo cierto es que la derecha está gobernando en este país desde siempre. Lo decía Julio Anguita en una entrevista el otro día con “El Follonero” y me pareció un símil muy acertado, aquí no votamos para escoger al presidente del gobierno, aquí votamos para escoger al capataz que sigue las órdenes del presidente del gobierno. El verdadero presidente del gobierno en este país tiene nombres llenos de siglas: CEOE, BSCH, BBVA… El tema es que esta manifestación acabó como el Rosario de la Aurora. Hubo violencia. ¿Me gustó? No, porque no me gusta la violencia. ¿Era necesaria? Sí. ¿Fue divertido? La verdad es que no, no es divertido que pasen estas cosas y además se pasa miedo, pero ¿qué salida queda?

Cuando iba a la manifestación iba pensando en muchas cosas. Vivimos en un país que se acerca a los 5 millones de parados, y subiendo. Se están viviendo auténticos dramas personales y aquí nunca pasa nada. ¿Qué futuro hay? Además de las cifras del paro, que son el principal horror de lo que nos rodea, están los millones de precarios, gente en el alambre. Es el grupo en el que me incluyo. Todos esos que estamos ahí en el límite de la economía. No considero que mi caso sea el peor, es simplemente uno más de los que hay. Tengo la suerte de que tengo una familia que sin nadar en la abundancia tiene salarios fijos y alguna pequeña propiedad, por lo que en caso de que pasase algo imagino que podría ayudarme a subsistir. Mucha gente no tiene eso, en ese sentido me siento afortunado. Pero económicamente estoy, como tantos otros, siempre al límite. Trabajo en la pequeña gestoría familiar, con un salario base fijo y unas variables dependiendo de una serie de cosas. En los meses en los que se dan esas variables llego a la condición de mileurista, pero hay otros meses en los que no. Si tuviésemos más clientes tal vez podríamos todos cobrar más, pero, como digo, la mitad de los meses del año eso de mileurista a mi me suena a chino. Afortunadamente es algo estable, aunque cada vez que a un cliente mío le va mal me acojono profundamente, porque si a mi cliente le va mal, cerrará, y si mi cliente cierra, menos ingresos, y no es que haya tantos… Por otro lado está en mi “unidad familiar” mi querida Reina, la cuál es una persona más que preparada, con carrera y máster porque así los quiere Dios, de beca en beca como tantos otros precarios. Estuvo en una empresa de negreros ambientales que además de hacer todo tipo de chanchullos ilegales para contentar a sus clientes la tenían con una especie de contrato de prácticas de dudosa legalidad renovable mes a mes. No tenían ni la decencia de avisar del fin (o continuidad) del contrato cuando llegaba el día, que se yo, 27 de mes, por lo que te podías encontrar a final de mes sin saber si el mes siguiente ibas a continuar. Era un toreo que se transformaba en un sinvivir. Recuerdo que en esa época nos apretamos mucho más el cinturón porque estábamos a la espera de la no renovación, por lo menos para poder tener algo de dinero cuando se acabase el cotarro. Al final, cansada de esa ansiedad vital, en cuanto surgió una beca medianamente estable, la Reina la cogió. Por cierto, decisión criticada por parte de nuestro entorno (“aguanta todo, que hay que tener trabajo, lame culos, aguanta hostias y sube en la escala”) debido a la creciente mentalidad esclava, críticas erróneas porque, sorpresa, a la chiquita que se quedó (una chica que estaba antes, a la que no iban a hacer contrato de ningún tipo pero con la que se quedaron al irse La Reina), se la terminaron cargando (no renovando el mes) a los pocos meses. Esto de las becas da una cierta estabilidad, pero, cuando acabe la beca ¿qué vendrá?

Para intentar sacar unos ingresos extraordinarios nos hemos montado con los pocos ahorros que teníamos una pequeña historia de distribución y venta de cerveza artesana .Lo bueno que tiene es que es un tema que nos gusta, pero ¿ingresos extraordinarios? Cero. Y estrés añadido, bastante, porque en el apartado de distribución es el cachondeo, todo el mundo paga tarde y mal, o directamente no paga, lo que era a 30 días te lo convierten a 60 o a indefinido y así ilimitadamente. Teníamos más ideas, sobretodo para generar autoempleo, pero está claro que los bancos no apuestan por nosotros, básicamente porque al no tener nada nosotros no tienen nada ellos para poder agarrarnos por las pelotas. El banco, para darte crédito, quiere tener donde morderte, que te juegues tu casa o algo, pero yo no tengo propiedades, así que no somos sujeto de inyección económica. Yo me pregunto, todo ese dinero que le ha regalado el Estado a los bancos, dinero de todos, para que los bancos puedan dar créditos, ¿dónde está? Porque no dan crédito a nadie. De momento, mientras las cervezas sean autosuficientes, aunque no den dinero las vamos a mantener porque como decimos es también un poco hobby, pero si tenemos que meter más dinero cerraremos la paraeta porque simplemente no tenemos más dinero que meter.

En nuestro entorno nos dicen siempre “oye, ya lleváis mucho tiempo juntos, a ver cuando ampliáis la familia”, y siempre hay coñas con esto y por nuestra parte las típicas dudas, pero lo cierto es que ya no nos permitimos ni dudar porque si no nos podemos apenas mantener nosotros, ¿cómo vamos a mantener a otro ser humano?. Nuestra economía es de subsistencia, tenemos un sistema soviético en el que hacemos cada mes unas partidas presupuestarias para tener garantizado el dinero para pagar gas, luz, teléfono, comida, abono de transporte y alquiler del piso (aquí contamos con la ayuda del alquiler de 210€ que aprobó Carme Chacón y que todavía no han recortado, hasta que lo hagan, siendo este uno de nuestros grandes temores). Lo que sobra, 175€ por persona, es lo que nos queda para pasar el mes, es lo que llamamos “la paga”. Da para salir varios días de cañas y para tomar alguna ración, pero no para grandes dispendios. Si algún mes hay que hacer algún gasto imprevisto, alguna reparación del hogar, alguna compra con la que no contábamos o algo así, pues a lo mejor te quedas con 100 € o menos. Hay que tener imaginación para alargarlos. Cuando la Reina necesitaba más el coche por trabajo, siendo un coche de más de 15 años (nuestro querido Rayito), de vez en cuando hacía falta poner más pelas y eso te dejaba temblando. Los meses en los que gano esas variables de las que hablaba dan para hacer más cosas e incluso para cenar fuera (casi nunca cenamos fuera porque te reduce mucho el presupuesto), pero esos meses nunca sabes cuando van a ser.

Como digo, no es la peor situación del mundo y en ese sentido todavía respiramos aliviados, pero es una situación al límite en lo económico y claramente de precariedad. No somos únicos en esto, es sólo un ejemplo de tantos, pero la verdad es que es un asco vivir así contando cada euro. Yo no aspiro a demasiado, con poder vivir sin pensar todo el rato en los céntimos y poder hacer algún viaje de tanto en tanto me conformo, pero es que no da ni para eso. Repito, no lo digo en plan “pobrecito de mí”, porque de hecho casi nunca saco el tema, lo digo porque quería poner algún ejemplo y es el que tengo más a mano.

Por eso ayer iba a esta manifestación en el 26 y en lo que pensaba era en mi propia vida y en la crisis en la que nos han metido. Los de los 80 somos la generación más engañada de la historia reciente de este país. Recuerdo cuando hacía BUP que nos hacían las jornadas de orientación y nos insistían en todas las ventajas que nos daría la carrera, en todas las puertas abiertas que tendríamos, en que valía la pena ese esfuerzo, pero la verdad es que los títulos los podríamos tirar a la basura. Nos comieron la cabeza con todas esas historias y al salir a la calle nos hemos encontrado con una gran nada e incluso con unas condiciones sociales objetivamente peores que las que se encontraron los que nos precedieron. Esto demuestra el retroceso que se vive en este país. Hay una sobredosis de licenciados en la nada en Castilla. Mis amigos, el que no está  sin trabajo está en algo que no tiene nada que ver y el que está en algo que tenga que ver está sobreexplotado en sus condiciones y pensando si no le despedirán el mes que viene, porque cuando toca despedir, la indemnización más barata es la del que lleva menos años trabajados y esos somos nosotros, los super formados de los 80. Con la crisis surge además más maldad y más chantaje, y esto lo se perfectamente porque al trabajar en gestoría trabajo con mucho indeseable con la mentalidad de “pues si no aceptas esto, te mando a la calle y ya vendrá alguien que lo coja”, así con la excusa de mandar a la calle, con el pánico al paro juegan a bajar las jornadas y los salarios. Yo hago pocos contratos en la gestoría y la mayoría son temporales y con unas condiciones lamentables, salvo algunos casos honrados, que también los hay. Hay además muchos empresarios cuyos negocios no van mal pero utilizan la crisis para generar el terror que mencionaba y aumentar beneficios y sus propios salarios a costa de amenazas, “está la cosa muy mal, si no aceptas esta reducción te vas a la calle”.

Si intentas salir adelante por tu cuenta tampoco es que haya muchas vías libres, en realidad todo son trabas burocráticas y pérdidas de tiempo porque ni la Administración ayuda ni los bancos ayudan, aunque yo nunca esperé nada de ellos pero siempre están diciendo que ante la situación no te quedes quieto, que tengas iniciativa para salir adelante, que hay mogollón de ayudas. Ayudas los cojones.

Por eso, iba en el autobús pensando en mi vida, en el mayor grado de desencanto que he tenido jamás, e iba pensando que tenían que empezar a pasar cosas contundentes, porque esto es un cachondeo. Esto no se va a arreglar a no ser que la gente salga a la calle y se arme la marimorena. Mirad, algunos piensan que esto cambia en las elecciones, pero el sistema de capataces está diseñado para seguir unas directrices, si alguien piensa que votando al PP esto va a cambiar lo tiene claro y es un inocente, porque esto que vivimos es producto de una serie de reformas y legislación que viene de lejos, por lo que el PP y PSOE son el ying y el yang de lo que se está haciendo. Y no hay partido conocido por las masas que vaya a sacarnos de aquí, el PSOE no es de izquierdas y quien le vote para que no salga el PP es otro tarambana. El famoso “miedo a la derecha” está paralizando a mucha gente que contra el PP sí que salía a la calle pero que contra el PSOE se abstiene, porque además entre los votantes del PPSOE hay más hooligans que en las gradas de los estadios y aquí por los colores se mata aunque los colores te jodan la vida.

Total, que acabó la manifestación y empezó a arder la ciudad. No es que a mi me haga mucha gracia ver mi ciudad en llamas, pero, a estas alturas, ¿qué importa nada? ¿qué va a hacer la gente desesperada? Los disturbios de ayer de Madrid no fueron cosa de la típica manifestación de encapuchados, fueron cosa de una manifestación llena de desempleados, precarios y descontentos con todos. De toda la gente que está hasta las narices de Comisiones y UGT. ¿Qué ánimos pueden quedar para la paz social? Es fácil hablar de jubilación a los 67 para las clases más parasitarias de este país: la clase política y la burocracia sindical. Total, Cándido Méndez se jubilará en seguida y todo se la pica. Fenomenal. Pero, ¿para mí? Me levanto todos los días pensando que no hay futuro. ¿A quién vas a votar? ¿En quién vas a confiar? No puede haber más desencanto.

No se si la solución pasa necesariamente por la violencia, pero desde luego pasa por la contundencia. Esto lo digo porque cuando pasan estas cosas siempre está el listo que te saca lo de “Pues mira, Gandhi cambió las cosas pacíficamente”. Sí, bueno, pero Gandhi tenía una dinámica de confrontación permanente y desafío, no de hacer la manifestación tocando los tambores. Ayer se dijo que se iba al Congreso, la policía dijo que no pasaba nadie (por cierto, las Fuerzas de Seguridad, también llenas de precariedad, haciendo de piquetes de la patronal, a ver cuando toman conciencia de su propia situación como ha pasado tantos veces en la historia, a ver si algún día reflexionan y desde su posición favorecen a su clase y no a quien les putea, ¿o no son ellos también precarios?) y se montó una buena. Gandhi habría dicho “pues si no me dejas pasar, no me muevo de aquí y me revientas a hostias si quieres”, pero no se habría quedado en su casa llorando en soledad y pidiendo la paz. Por eso digo, no me cabe en la cabeza que a partir de ahora cualquier manifestación o concentración no tenga un carácter directo de confrontación y contundencia, sea violenta o no violenta. No me caben en la cabeza las batucadas ni las mani-fiestas, sólo me cabe en la cabeza que la calle se mueva. La verdad es que yo personalmente no tengo nada que perder si mañana se acaba el mundo. ¿Cómo quieren que no explote esto por alguna parte, si están forzando cada día más?

Estamos en Enero de 2011. El peor mes de nuestra historia hasta que llegue Febrero de 2011. Que será el peor hasta Marzo de 2011. Si no te están jodiendo a ti directamente estarán jodiendo a tu padre, a tu tío o a quien sea, o no te estarán ayudando con tu familiar dependiente o mil cosas. Por eso tienes que ir a la calle, sin prejuicios de siglas, si no te gusta ninguno de los convocantes no te hagas militante, pero hay que secundar las convocatorias unitarias, hay que salir a la calle con quien se mueva y mandar a paseo al PP y al PSOE y a todo el que se le parezca. Y que sea lo que tenga que ser. Está pasando en Grecia, en Francia, en Italia, en Reino Unido, en Egipto y en Túnez. Aquí debe ser que somos más idiotas.

Me ha quedado largo, pero ya me he desahogado.