Cosas buenas y malas de Podemos

Como es sabido sigo con atención la evolución de “Podemos” y en su corta andadura he visto los siguientes aspectos positivos y negativos.

Lo bueno

– Mínimos: Lo he escrito aquí siempre que he podido. Las circunstancias requieren un proyecto con vocación unitaria que aglutine en torno a unos mínimos. Los mínimos tienen un problema, que para algunos son muy máximos y para otros muy mínimos, pero por lo menos ahí están. Aglutinar en torno a los mínimos, no en torno a supuestos ejes izquierda-derecha (porque traen el problema de que no todo el mundo considera lo mismo izquierda o derecha, a lo mejor alguno que se considera de izquierda para mí es de derechas)

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Las vueltas de la vida: de la Asamblea a Podemos

Hace un par de años, con todo el tinglado del 15M, participé en la asamblea que se montó en mi barrio.

En una asamblea llena de gente desconocida, acabas encontrando gente afín, con la que compartes postulados o con la que simplemente te llevas bien.

Durante la vida de dicha asamblea, observando su desarrollo, varios de los que teníamos puntos de vista similares iniciamos un debate privado, un intercambio de posturas, para comentar lo que no nos gustaba e intentar desarrollar propuestas con el fin de, si dábamos con algo consensuado, proponerlo al resto de compañeros.

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El “partido 15M”, las asambleas de barrio y avanzar hacia el futuro (qué rimbombante es todo esto)

Ya sabéis que en estas páginas ha habido muchas reflexiones sobre el 15M y sus diferentes actuaciones. Reflexiones realizadas desde una implicación directa en la mayor parte de las movilizaciones, en el acercamiento a la asamblea que surgió en mi barrio y en el interés innato por todo lo que se mueve.

Hay una reflexión que tengo últimamente y que quería compartir, aunque la verdad es que requiere ser completada y más analizada, estudiada dentro de las dinámicas militantes.

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Concretar un poco la alternativa, no se si se puede

La semana pasada hice mi típica jugada de poner de golpe y sin digerir todas las ideas que me sobrevolaban relativas al 15M , “movimiento” en el que participo activamente desde la Asamblea Popular de La Guindalera, y la necesidad de construir alternativas.

Hoy vamos a llevar eso a líneas un poco más concretas.

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21N: Hay que empezar a construir la alternativa

Ayer 20 de Noviembre fueron las elecciones, el ciclo maldito de la alternancia en el que dos partidos se van repartiendo el poder. Es como dar la vez para el turno ante los banqueros. El PSOE se hunde porque ha dado una salida a la crisis siguiendo el dictado de los treintaytantos grandes empresarios del Estado, ha ido realizando recortes y alcanza su mínimo histórico. El PP, sin haber hecho ningún esfuerzo ni propuesta especial, saca medio millón de votos más que la vez anterior pero esto se traduce a un porrón de diputados. En definitiva, así funciona el sistema electoral. Mayoría absolutísima para un partido que no es que haya sido votado por más de la mitad de la población.

¿Qué nos espera? Por un lado, en el aspecto de los recortes no va a haber nada nuevo. El PSOE ha hecho del recorte del estado social su bandera. Privatizar, recortar, disminuir, llamar x, lo que sea. Esto por lo tanto va a seguir empeorando igual que antes. Me atrevo a imaginar que el PP va a recortar también derechos sociales avanzados como la ley del aborto, del matrimonio homosexual o la antitabaco. Las dos primeras por el componente reaccionario de su propuesta y la otra ¿para empatizar con los dueños de asadores fachas engominados potenciados por Intereconomía?.

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Del 15M al 15O

Recuerdo el 15 de Mayo de 2011 casi como un sueño. Parecía que iba a ser una manifestación más en la que todos nos conocíamos y de repente aquello estaba lleno a reventar. Cuando pensábamos que en todas partes se quejaban de los desmanes de nuestros gobernantes los banqueros y que aquí sólo quedábamos para hacer el ridículo, explosión movilizadora. Lo que vino después lo sabemos todos, con la acampada y demás.

Cinco meses han pasado desde entonces y a nivel político han sido de lo más gratificante que hemos visto. No nos engañemos, ya había cosas de antes y estaba todo latente, pero no se daba con la fórmula de comunicación que consiguiese romper las barreras y pasase de la marginalidad de unas convocatorias insulsas a un verdadero movimiento de masas. Es evidente que aquí cabría hacer un recuento de errores pasados y aciertos presentes, sin olvidar que en el pasado también hubo aciertos y en el presente también hay errores. Esto es, la anulación de todo lo anterior o la idealización de todo lo presente nos lleva a un estado mental colectivo absurdo: la ausencia de crítica sobre lo que hacemos.

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De Sol a la Plaza Mayor

Como ya sabréis todos a estas alturas, ayer a las 6 de la mañana la UIP de la Policía Nacional, por orden del PSOE, decidió levantar lo que quedaba de la Acampada de Sol y el Prado. En una actuación de estas que les caracterizan habitualmente, de madrugada y por sorpresa, al tiempo que en televisión el candidato electoral, ministro de Interior hasta hace nada y tutor del actual ministro Camacho (antiguo Secretario de Estado que se ponía nervioso porque no podía explicar las torturas de las cárceles españolas a la TV australiana), se quitó la plataforma informativa y a los acampados de las marchas del día 23, que ya eran muy pocos. Ya sabemos que el PSOE se dedica a hacer guiños al 15M constantemente.

Esto nos da dos cosas que pensar muy importantes y contradictorias.

 La primera es que es evidente que esto del 15M no les merece ninguna simpatía a los partidos, más bien molestias, y piensan que la indignación ciudadana se soluciona por la vía policial y de madrugada.

 La segunda es que siguen sin enterarse y al tiempo que ven esto como algo molesto, todavía ni comprenden lo que pasa ni se lo toman con el respeto suficiente. Pues a estas alturas deberían ya saber que desalojo = movilización. Cualquier acción policial, así ha sido hasta el momento, sólo aviva la llama de la acción.

Ni se enteran ni lo toman en serio y habrá que plantearse qué hacer para que se enteren y lo tomen en serio. Guiño, guiño, Rubalcaba.

Total, que se desaloja y se convoca a la gente en Sol de nuevo y el panorama que se encuentran los asistentes es una plaza absolutamente tomada por la policía. La Puerta del Sol desierta un 2 de Agosto y todas, todas las entradas cortadas por antidisturbios. Esto llevó a que las personas que asistieron a Sol hiciesen una marcha por el centro cortando el tráfico por diferentes puntos emblemáticos, para tratar de volver a entrar en Sol, sin éxito. A toda esta movilización no asistí, aunque después me animé a acudir allí y me encontré el esperpento de la “AcampadaPolicía”. Aquello parecía más un Golpe de Estado que otra cosa, nunca en mi vida había visto así la Puerta del Sol, con tantos agentes movilizados y prohibiendo por completo los accesos de todo el mundo a la plaza. No solo toman la plaza, sino que en una decisión sin precedentes se cierran por completo a todo el público las estaciones de Metro y Cercanías de Sol. ¿De quién ha sido la idea? Delegación de Gobierno  + Nuevo Ministro Camacho que quiere hacerse notar, “mano dura le daba yo a estos guarros”. Vota PSOE. Guiño, guiño. Ah, me imagino que la Asociación de Comerciantes de Sol estará encantada con esta situación de excepción, ojalá los policías hagan gasto en los comercios del centro, sobretodo en los pequeños como H&M o El Corte Inglés.

En fin, Con Rubalcaba y el mazo dando, la realidad es esta: se ha puesto de manifiesto una vez más la escasa calidad democrática de este país, que ante la crisis, el desempleo, la corrupción política y el déficit del sistema no representativo, toma la calle del medio. Cientos de Policías armados hasta los dientes. Lo dicho, 15M, guiño, guiño.

Es una demostración más de que los políticos no se enteran de lo que pasa en la calle y conRubalcaba sigue con su campaña electoral, entrevistas y demás, como si tal cosa. Ahora quieren que el 20 de Noviembre vayamos a votar, a decidir si Rajoy o Rubalcaba, pero en realidad el hartazgo de mucha gente para con este sistema crece por momentos. Lo llevo diciendo un tiempo, los políticos viven en “politilandia”, un mundo en el que hacen declaraciones, se insultan, realizan campañas electorales y se dan palmaditas. En definitiva, una realidad paralela.

Después de intentar tomar de nuevo Sol, acabó un gran grupo en la Plaza Mayor, que esta mañana ha sido desalojado. Entonces van a otra plaza, ¿les echarán también? ¿No se dan cuenta de que esto es absurdo? Vas a una plaza, te echan, luego a otra… al final habrá toque de queda, al tiempo. Guiño guiño eh Herr Rubalcaba!

En síntesis: clase política que no se entera, que al tiempo que hace “guiños guiños” al 15M desaloja rastreramente, que no toman en serio las reivindicaciones ciudadanas. Estado Español = Estado Policial, calidad democrática cero.

Es cierto que todavía mucha gente no se une a las protestas y me pregunto que más tiene que pasar, hasta donde ha de llegar el paro o cuantas empresas tienen que quebrar, pero bueno, los que estábamos y los que están, seguimos con lo nuestro.

Esto sobre lo de ayer, pero quería hacer también una reflexión sobre los pasos que da esta especie de “movimiento”. No me gusta llamarlo así porque yo lo veo más como una explosión ciudadana y toda “partificación” de la misma me da grima, más que nada porque si yo quisiese estar en un partido estaría en algo más concreto, mientras que esto es una explosión ciudadana en la que todos son bienvenidos y en la que no hay carnet.

Lo primero que pienso y que me genera sensaciones contradictorias es la absoluta dependencia de Sol como icono. Para mí llega a ser desesperante, sobretodo cuando “Sol” se convierte en una “dirección”. Escucho más de una vez en asambleas de mi barrio cosas del tipo “esto hay que hacerlo porque lo han dicho en Sol”, y no hablamos de la llamada APM, no, hablamos de que lo ha dicho “alguien” en Sol. ¿Quién? ¿Por qué? ¿Cómo? Parece que todavía por más que se creen asambleas en los barrios no creemos en el propio poder de la base y por más que esté todo dotado de estructuras asamblearias existe una necesidad de recibir órdenes. Yo he dicho desde el principio que la práctica durante mucho tiempo es lo que me ha hecho antiasambleario, porque al final se crean liderazgos no fijados y mecanismos desconocidos. No me importa que haya estructuras de dirección, pero odio que se oculte tras una estructura asamblearia y se manejen hilos raros y se tomen decisiones que no se sabe de donde vienen. Si hay una estructura prefiero regularla desde abajo, conocerla y participar en ella si se ve oportuno.

El caso es que “Sol” genera esta dependencia, tanto a la hora de movilizarse como simbólicamente. Ayer Martes se paralizó todo lo de los barrios por el desalojo de Sol. El problema aquí está en encontrar el equilibrio, veo evidente que ante un estado de excepción hay que movilizarse, pero al mismo tiempo estoy convencido de que si se genera algo se generará extendiendo la actividad por barrios y pueblos. La dependencia de Sol paraliza todo. Por ejemplo, en mi barrio, que es un barrio como otros barrios, por medio de la Asamblea se van a recuperar las fiestas después de décadas sin celebrarse. Pero claro, para que la gente del barrio se entere y pueda disfrutarlas, hay que poner carteles, dar octavillas, informar. El caso es que ayer quedamos y asistió la mitad de la gente que se comprometió. La otra mitad, al toque de trompeta de Sol, fue corriendo hacia allá. Hoy mismo hay una nueva quedada para promocionar esta fiesta y que nuestros vecinos y vecinas la conozcan, pero al mismo tiempo hay convocada en Sol otra concentración. Entonces, ¿qué pasará? Me temo que nos volveremos a quedar en cuadro. Sin querer ser agorero, no concibo unas fiestas del barrio sin que el barrio se entere. Si dejamos pasar la oportunidad de hacer barrio, especialmente en barrios como este en los que la reconstrucción del tejido social va a ser larga y difícil, no sabemos si los trenes seguirán pasando. Y si en los barrios, sobretodo en los barrios – muchos como este, no sólo este – que hace décadas que perdieron la movilización, no construimos, nada triunfará a medio plazo. Esto no puede ser una cosa de decenas de miles en Sol, tiene que ser algo de millones, sumando pueblo a pueblo y barrio a barrio. Claro que el dilema es difícil, ¿centrar los esfuerzos del barrio en ir todos a Sol a movilizarse por el estado policial, sin duda algo muy grave, o centrarlos en poner nuestra pequeña piedra en un punto más de la ciudad para crear algo a medio-largo plazo más sólido? Me gustaría hacer las dos cosas y me causa un gran dilema, pero ante nuestra escasez de fuerzas, prefiero la acción a la reacción. Si tras la acción me queda tiempo para la reacción, bien, pero si no, tengo claras las prioridades. No lo digo sólo por mi barrio, lo digo por todos, tengo fe en que las semillas de los barrios sirvan para tener cosas muy sólidas en el futuro, prefiero algo que crece despacio pero que sea muy sólido a algo que crece muy rápido pero no termina de estar arraigado. En fin, difícil dilema. El clásico, lo urgente no nos deja hacer lo necesario. Y tantas veces lo urgente, una vez hecho, se lo lleva el viento…

Además de este tema de decidir donde centrar los esfuerzos, las dinámicas de acción de las movilizaciones me llevan a pensar mucho sobre si estamos haciendo las cosas bien. Aunque ayer me perdí todo lo importante, por lo que me han contado es lo mismo que muchos días atrás. Voy a un sitio, me echan, voy a otro, me echan, camino a otro, me echan, sigo a otro, me echan. Cero confrontación siempre, es más una política de “mosca cojonera”. Creo que esta sensación no es sólo mía, ayer cuando llegué a la Plaza Mayor pude hablar con diferentes personas que se sentían decepcionadas porque consideraban que había suficiente fuerza para haber conseguido entrar en Sol. Pero ¿qué significaba entrar en Sol? Significaba pasar las líneas de la Policía. ¿Y qué significa traspasar las líneas de la Policía? Seguramente, que la Policía te reviente a gomazos. Pero me pregunto si esta “no violencia por narices” va a pasar alguna vez a una fase de reflexión. Que no se me malinterprete, nunca he sido una persona violenta, ni siquiera he tenido la clásica pelea de juventud en algún botellón o garito, en casa me da pena cuando aparece una hormiga y la Reina las fulmina, en serio. Pero, en un caso de crisis política como esta, intentando por todos los medios evitar la violencia, creo que hay que entrar en una fase de confrontación inteligente. Si eso implica pasar las líneas que nos marcan en el suelo y llevarnos una tunda, la aguantaremos. Pero esta dinámica actual acaba por ser un aburrimiento total. Ayer me llamó la atención el hecho de que mientras la gente caminaba en masa de Sol a Plaza Mayor, las terracitas seguían llenas de gente de fiesta. Aunque el anuncio ese diga que tenemos derecho a nuestra fiesta, aunque militantemente es bueno crear momentos de distensión, aquí hablamos de un estado de excepción policial, con la famosa prima de riesgo en la mierda pura, marchas de Sol a Mayor y la ciudadanía viendo el “Sálvame” y en las terracitas. Tenemos que pasar a una fase de movilización y avance en la que esto sea el centro de todo porque nos vamos colectivamente a la mierda y si eso no se hace el centro de todo y no es tomado en serio es que algo se está haciendo mal.

Luego, ayer se llega a la Plaza Mayor y llega la solución de todo. Cuando se está con una inercia movilizadora, de repente alguien dice “¡Asamblea!” y todo el mundo a hacer Asamblea. Y el primer punto de la asamblea es evaluar todo lo que ha pasado y la gente cuenta sus vivencias y demás y no se, me quemo un poco con esto de las “faltas tácticas”, se convierte esto en mucho bla bla bla y poca historia.

Finalmente me llama la atención la poca imaginación a la hora de moverse. Me planteo como algo estrictamente necesario movilizarse SÍ o SÍ al Palacio de la Moncloa. Y no lo digo porque lo digan los fachas, los cuales merecerían una reflexión muy intensa porque tampoco se están enterando de las movidas (normal, si no reforzamos barrio a barrio y calle a calle), no lo digo para “acampar” (si recordamos, antes decían “¿por qué no acampais en Moncloa? Esto prueba que todo es una conspiración contra Espe”, a lo que cualquiera con entendimiento podía replicar que para acampar, Sol es el centro de Madrid y de paso de todas las carreteras , y que es el punto con mayor visibilidad), lo digo para una marcha contundente, ruidosa y nunca vista. Y lo mismo con ir a Ferraz, señores, nos gobierna el PSOE, hay que ir hasta la puerta de su sede, porque hay que exigir igual que al PP. Lo que pasa, y esto hay que decirlo como es, es que hay mucha gente que piensa algo así como que “bueno los del PSOE nos están jodiendo por error pero en el fondo son de izquierdas”. Poca gente hay en estas movidas que arremeta contra el PSOE con caña y cuando se menciona algo en seguida surge alguien que movido por el síndrome de Estocolmo dice algo contra el PP. Que sí, que los dos son la mierda, pero gobierna el PSOE y contra sus siglas se está dando muy poca caña.

Veo a este país hundiéndose en la mierda. Me pregunto qué demonios tendrá que pasar para que todo salte por los aires.

Cruzar las líneas

Llegó el momento que muchos estábamos esperando. El momento en el que los medios de comunicación se lanzan a la criminalización masiva de la indignación latente en buena parte de la sociedad.

Es lógico que esto haya sucedido y no debería extrañarnos ni mucho menos llevarnos a la cabeza porque esto pase. Lo que ocurre es que en este movimiento que estamos viviendo últimamente hay mucha gente que no estaba acostumbrada a estas tergiversaciones y a estos actos de propaganda del régimen tan claros.

Cuando terminó la manifestación del 15 de Mayo, los mecanismos de criminalización se activaron al instante: violentos, antisistema, radicales, etc. Después vieron que no era para tanto, pero activaron dos mecanismos nuevos. Por un lado, el del buenismo “son buenos chicos y no hacen daño a nadie”. El buenismo intenta aplacarte por la vía del “venga, estás quedando muy bien”, intentando crear en las mentes unos automatismos, de forma que nos acostumbremos a que hablen bien para saltar en cuanto hablen mal, intentando corregirse para que sigan hablando bien. Esto es una sementera en el que los cultivos van saliendo y hay que ir trabajando mucho. Lo que se quiere crear con el “buenismo” mediático es el autocontrol y abonar el terreno para la división, porque el buenismo no es eterno. Por otro lado activaron el mecanismo de prevención “vale, no hay violentos radicales antisistemas, pero ¡cuidado! ¡se están intentando apoderar de todo!”. Son mecanismos que en realidad sirven para cortar toda la politización que pueda surgir del asunto, con juegos perversos como por ejemplo relacionar la palabra “capitalismo” con “antisistemas”. Así, si se critica al capitalismo, aunque sea de una manera muy leve, o si aparece mentada esta palabra por alguna parte, ya sabemos “se ultrapolitizan los que se decían apolíticos”. Esto es otra maniobra mediática curiosa porque nunca se habló de “apoliticismo” sino de “apartidismo”, pero el tema del apoliticismo va calando en algunas personas y de nuevo los medios siguen ejerciendo su control externo.

Toda esta situación provocó una tolerancia durante todo el tiempo de Acampada. Una tolerancia en la que había ciertas críticas mezcladas con  tertulianos de buen rollito y el “así sí, son buenos chavales, no hacen nada malo”.

Así se sostuvo hasta la aparición en escena de dos sucesos. Uno que sólo ha tenido una repercusión más local (la cazerolada frente a Gallardón) y otro que ha tenido una grandísima repercusión (la “toma” del Parlament de Catalunya). Aquí se terminó la bula mediática, empezaron a llover las críticas y de paso se intentó alentar de nuevo la división, buscando escenarios de “buenos y malos” y enfrentamiento interno. Los medios de comunicación, sobre los que Malcolm X dijo esencialmente todo lo que era necesario decir, tienen la habilidad de marcar las agendas , los ritmos y las pautas.

Al iniciarse la crítica, el cultivo del “buenismo” aparece en los medios y los que se veían halagados por ciertos sectores tertulianos se comienzan a asustar , de forma que se actua precipitadamente, como el vergonzoso comunicado no consensuado de la comisión de comunicación de Sol, formada por no se sabe quien. Es el ataque directo al ego, los que vieron su ego alimentado hasta la obesidad mórbida por sectores de tertulianos gafapasta de repente se sienten como Marco en el Día de la Madre, y ya se sabe “Si no vuelves pronto iré//a buscarte donde estés//no me importa donde vayas// ¡¡¡¡Te encontraré!!!!!”.

El mecanismo de señalización de los “radicales, violentos, extremisas, antisistemas” también se vuelve a activar y ya los avisos suenan terroríficos “¡están tomando el control de nuevo los malvados antisistemas! ¡separaos de ellos!” De nuevo, marcando la agenda y marcando los ritmos, marcando las pautas y criminalizando.

Más allá de la probada presencia policial en los acontecimientos de Barcelona y más allá de que es una práctica habitual – que cualquiera que se haya manifestado en serio alguna vez habrá podido ver con sus ojos  – que los policías inicien incidentes o los provoquen para dejar el terreno allanado para la criminalización mediática y política, cabe hacer unas reflexiones sobre el desarrollo de las cosas.

Artur Mas y las hordas de tertulianos se echan las manos a la cabeza y claman la consigna: “Se ha cruzado la línea roja”. ¿Pero, cuál es esa línea? En realidad todo es producto del buenismo que mencionábamos. Se llegó a un punto de control de la Acampada de Sol, una asunción de todos los poderes fácticos de que era casi mejor dejarlos estar, siempre que estuviesen quietecitos en su sitio sin salir. Mientras tu volumen no sea demasiado alto y no me hinches demasiado las pelotas, te puedes quedar por aquí. Lo que pasa es que, afortunadamente, se ha seguido una dinámica de movilización y acción que ha puesto nerviosos a los políticos y a sus pregoneros. Que nadie olvide que el periodismo a día de hoy sólo en contadas excepciones es un noble oficio de contar la realidad. El periodismo a día de hoy consiste en salvaguardar los intereses de las empresas editoras de periódicos. Y entonces, como esa dinámica de acción va  in crescendo lo que toca es volver a activar las herramientas, dividir a los buenos y a los malos e intentar romper desde dentro. Como no tenemos nuestros medios, estas cosas pasan.

Dicen que “se ha cruzado la línea” pero ¿cuál es la línea? La línea para los políticos está muy clara: no señalar directamente a la economía, no denunciar a las claras a la clase política, mantenerse en una dinámica de “quietud” y molestia mínima y llevar todo por los cauces que no supongan para la clase política parasitaria un dolor de cabeza.

En el momento en que la denuncia activa a la clase política y a los banqueros se convierte en un punto fijo en el orden del día, “se ha cruzado la línea”. Pero es que nuestra obligación ciudadana es precisamente cruzar la línea, pero la línea de verdad, no la que ellos dicen, y no dejarnos llevar por sus cantinelas apocalípticas.

He de señalar que la práctica de la “no violencia” no es para mí un fin en sí mismo, sino un medio que hasta el momento se ha revelado, muy sorprendentemente, como muy eficaz estratégicamente. Tanto que ha sido aceptado por muchas personas que no creían que la “no violencia” como praxis debiera ser la norma y que están participando activamente respetando este principio. Ahora bien, una cosa es “no violencia” y otra muy diferente es “no confrontación”. Lo que está pasando ahora mismo es que los políticos están transformando la “confrontación”, periódicos mediante, en “violencia”. Lo que los políticos en realidad quieren es que no confrontemos, sea violenta o no violentamente.

La primera maniobra realizada es que como ven que la confrontación es tan activa como la no violencia, se ven obligados a generar violencia metiendo topos en las manifestaciones. Así ya pueden hablar de la existencia de violencia y una vez hablan de existencia de violencia ya los mamporreros de la letra escrita y las soflamas de la radio pueden campar a sus anchas.

La segunda maniobra realizada es causar la división y crear el complejo del “así no”, que no sirve tanto para deslegitimar lo anterior, sino más bien para marcar unos límites para próximas ocasiones, consiguiendo que se rebaje desde dentro no la violencia – inexistente – sino la confrontación, porque el problema empieza cuando los propios participantes, acomplejados por el abandono del buenismo de los medios, asustados por las prevenciones “antirradicales” son los que se dedican a sabotear cualquier mínimo acto que suponga confrontación (y, repito, confrontación no es violencia). Y cuando rompemos la dinámica de confrontación, estamos perdiendo, porque la confrontación es tensa, es incómoda y es obligatoria para ganar, sea no-violenta o violenta.

Todo el revuelo armado en Barcelona ¿fue realmente violento? Sin duda ha sido tenso, pero, conociendo precedentes de movilización en Barcelona, podemos hablar casi de un remanso de paz. Hay videos de manifestantes acorralando a Mossos y lanzándoles vallas de obra en el pasado, mientras que en la actualidad tenemos un grupo de Mossos infiltrados provocando incidentes y manifestantes denunciándoles con cánticos, cánticos y no violencia. Sí, en Barcelona ha habido insultos y se ha arrojado pintura, además de estropear el carísimo abrigo de una diputada “socialista obrera los cojones”. Pecata minuta para la que está cayendo. El monopolio de la violencia lo tiene el Estado, ese monopolio y también el de definir violencia. No es violencia apalear manifestantes, desahuciar personas, cinco millones de parados o salario mínimo vergonzoso. No para ellos. Abucheos y pintura sí lo es. Quien pueda pensar alejándose treinta segundos de los medios podrá ver quienes son los máximos generadores de violencia social en estos momentos: políticos y banqueros.

Además de la tensión en Barcelona, tenemos el “escrache” realizado al alcalde Gallardón. De nuevo, los voceros a la carga “tampoco es plan de ir a su casa”, “no hay que abuchear” y el hijo de Gallardón, que en lo de ser pedante no le va a la zaga, saca un artículo en EL PAÍS, hablando de que empieza el extremismo y no se qué ¡porque ha pasado un mal rato! Para mal rato, el que pasan los desempleados cuando les cortan el subsidio. Lo que pasa es que estos políticos generan también muchos estómagos agradecidos como sus propios vástagos, que han vivido del privilegio de pertenecer a la peor clase social que existe ahora mismo (políticos parásitos) y que nos quieren dar lecciones con el “así sí y así no”.

Para mí, no violencia significa no agredir físicamente a las personas ni causar destrozos mobiliarios o inmobiliarios callejeros. Pero si no se puede chillar a un alcalde o tirar pintura, ¡apaga y vámonos! No sólo se puede, no sólo no es violento (aunque si confrontador) es que además hace falta.

Lo que hay que tener bien claro es que las líneas que nos marcan están para cruzarlas. Y que sin confrontación no habrá avance. Que la no violencia está funcionando bien, pero que si no hay una vía activa y contestataria, no haremos nada. Ha habido muchas líneas trazadas en el suelo que afortunadamente muchos de nuestros antepasados han cruzado. Si las sufragistas se hubiesen mantenido sin cruzar la línea, las mujeres todavía no votarían. Si los negros no hubiesen cruzado la línea todavía viajarían en la parte trasera de los autobuses como apestados. Si los trabajadores no hubiesen cruzado la línea no existirían derechos laborales. A lo largo de la historia nos han marcado líneas en el suelo una y otra vez y si no hubiese sido porque se han cruzado todas esas líneas, no habría habido ni un solo avance. Es la historia del mundo. Y en esa historia siempre estuvieron los del “hay que respetar la legalidad”. ¿Son los que respetaron la legalidad con Franco, los que por respetar la legalidad no liberaban esclavos o los que para respetar la legalidad ejercían el derecho de pernada? Siempre ha habido un derecho positivo que respetar y siempre ha habido una conciencia colectiva para poder transformar.

Así pues, dejémonos de historia. Sigamos con métodos no-violentos, pero no dejemos de confrontar ni dejemos que nos digan lo que está bien y está mal. Lo que está mal es la situación económica de millones de ciudadanos y familias, lo que está mal es que seamos la última mierda, lo que es necesaria es la respuesta de todos. Vamos entonces a seguir la confrontación activa y cada vez que Artur Mas o cualquiera nos marque una línea en el suelo, vamos a saltarla.

Primero, en los barrios, construyendo barrios nuevos, con nuestros vecinos, que la gente que todavía desconfía pueda ver al lado de su casa que entre todos nos podemos ayudar, que si nuestro vecino va a ser expulsado de su casa le vamos a apoyar, que si nuestro vecino sufre controles policiales por el color de su piel le vamos a apoyar, que si nuestro vecino se ve asfixiado por la crisis le vamos a apoyar.

Y segundo, en el día a día de las movilizaciones, como este mismo Domingo 19 de Junio, día en el que desde los barrios vamos a hacer una larga marcha hasta el Congreso.

Paso a paso y codo a codo, apagad la tele, visitad las calles

Acampada: Estrategia, peligros, perspectivas

Las movilizaciones surgidas tras la convocatoria de “Democracia Real Ya”, a nivel estatal, han conseguido los siguientes logros:

–         Poner en jaque a la clase política. Existen las clases sociales y una es la clase política, políticos profesionales de carrera dedicados a los negocios y al mamoneo. Esta clase social parasitaria, que creía tener el monopolio de la política, se ha visto ampliamente cuestionada por un sector importante de la población.

–         Demostrar que la gente SÍ se mueve contra la crisis, contra la farsa continuada. Las personas tenemos aguante, pero también decimos basta.

–         Crear comunidad. Se ha conseguido que las personas se preocupen por lo que les pasa a otras personas y no tengan miedo. Las sucesivas amenazas de ilegalización, los sucesivos golpes que ha intentado dar Herr Rubalcaba sólo han encontrado una respuesta masiva de rechazo. Se han creado además numerosas herramientas de debate en las que gente sin experiencia podía expresarse sin problemas y romper las barreras mentales que podían tener, porque muchas veces la peor censura es la que se aplica uno mismo.

–         Plantar una semilla en los barrios para que esto no se pare. Esto es lo que sucedió ayer, cuando en las plazas de Jacinto Benavente y El Carmen se crearon numerosos grupos de barrio para extender las expresiones de indignación. (recordad: La Guindalera, 12h, Plaza de S. Cayetano)

El número de ciudadanos que está hasta las narices de la corrupción política, de la falta de transparencia y la dictadura de los bancos es amplísimo. Pretender reducirlo a una cifra de un día concreto de concentración, como pretendía hacer Pedro J. Ramírez, es el absurdo. Primero, porque si queremos contar cifras habría que sumar todas las personas que individualmente han acudido a las manifestaciones del domingo, a las comisiones, a las actividades, a las concentraciones y demás, no sólo en Madrid sino en toda la península. Segundo porque no todos los que están de acuerdo van, porque a la gente le cuesta moverse. Tercero porque no hay más que ver la abstención y la cantidad de votos en blanco y nulos, teniendo además en cuenta que mucha gente descontenta SÍ ha votado. Cuarto porque a nivel de calle nunca se ha escuchado tanto hablar de un tema.

Falta concretar y eso es en lo que se está ahora. Concretar ya sería mucho más de lo que hace PPSOE, que es un ente bicéfalo que siempre está insultándose, pero aun así es preciso. Incluso es fundamental  sacar unos mínimos de amplio consenso popular y no irse por las ramas y creo que las personas que participan son capaces de sacar cinco o diez propuestas básicas de reformas elementales por pura higiene democrática.

¿Qué estrategia seguir ahora?

Pérez-Reverte, el cuál me cae bien pese a ser un nacionalista y bastante chulo, ha dado algunas claves en su twitter.

#acampadasol Ha nacido,en mi opinión,una temible,incruenta y modernísima forma de guerrilla urbana.”

“Me pregunto (sin respuesta, sólo me lo pregunto) si no sería más eficaz la táctica de guerrilla.”

“Golpear simbólicamente, disolverse, volver a golpear en caso necesario.”

“Disolverse, reunirse, golpear con la palabra y la dignidad y desaparecer de nuevo. Hasta la próxima.”

“Concentrarse cada vez,para luchar con la palabra y el número. Abrumando a los canallas,que se sentirían vigilados y no dormirían tranquilos.”

#acampadasol Por eso me preocupa que se mantenga artificialmente lo que ya ha sido un éxito en ese sentido.Que eso pueda matar la eficacia.”

La estrategia a seguir ha de ser la de guerrilla, porque es lo mejor cuando se combate frente a un enemigo de fuerza muy superior. Eso es, golpear y esconderse, morder y huir, aparecer, desaparecer y volver a aparecer por donde menos te esperan, haciendo demostraciones de la fuerza que se tiene.

Esto se traduce a: desmontar la acampada el domingo. Desmontar la acampada de Sol no significa abandonar la consecución de objetivos, lo que significa es replegarse después de haber obtenido una serie de logros muy importantes.

Mantener la acampada por el orgullo de mantenerla es un error táctico que sólo puede conducir al desgaste. No haría falta ni desalojarla. Es muy difícil físicamente mantenerse ahí eternamente. Además las donaciones de alimentos y demás no van a ser eternas. No digo que sea imposible, pero muy difícil.

Mantenerla una semana más era obligatorio. Cuando dijeron que esto era sólo para tocar las narices en las elecciones había que demostrar que no, que esto iba más allá de las elecciones. Una vez demostrado, lo demás es rutina.

Además, estar por estar es una dinámica agotada en general. Mantener viva la hoguera requiere de acciones imaginativas y constantes, no apalancarse en un punto estático. Sólo tendría sentido quedarse para pasar a una ofensiva total y kamikaze (empezar a extender el campamento, okupar edificios cercanos, crear una comuna en pleno centro de Madrid) pero ¿el Estado iba a permitir todo eso? Lo pienso y me gusta esa música, pero el FMI iba a dar un toque de atención a la de tres y creo que el resultado final sería que se montase el Rosario de la Aurora, ¿a dónde conduciría esto? Tal vez empezasen a levantarse barricadas, pero posiblemente la situación se iría de madre.

Alcanzados unos logros muy positivos, el hecho de mantener la Acampada indefinidamente con este formato tiene una serie de peligros.

Un peligro evidente es que mucha gente no está habituada a una participación tan activa, después de la primera semana, que fue extenuante para todos, ¿quién puede ir a todas las asambleas y reuniones? Al final la gente se va descolgando, las asambleas son fácilmente manipulables (quien va a todas cambia lo que se dijo ayer y punto) y un hecho real es que al final sólo mantienen la constancia: los que no tienen otra cosa que hacer, los frikis, los julis contemporáneos (nota: julis = juventudes libertarias, cosa que no existe ya- afortunadamente-) y obsesos de las asambleas en general.

Además las comisiones tienen un ritmo de debate en ocasiones demasiado intenso. Es cierto que veo positivo que la gente se agrupe por afinidades temáticas y debata lo que vea oportuno, pero ya se convierte en tertulia ¡y vaya tertulia! Los locos empiezan a hablar de lo divino y lo humano, de la abolición de toda forma de Estado (chipén oyes), de las necesidades del medio marino o del aborto universal, por no entrar en muchos frikismos que se escuchan (espejos, violines y conspiraciones del 11S). Y nada más lejos de mi intención que impedir que se hable de cualquier tema y que cada uno exprese sus opiniones, pero ¿es el escenario adecuado? Si un trabajador corriente y moliente se acerca por ahí a una comisión política y empieza a escuchar según que cosas, lo único que haces es ahuyentarle porque no se han concretado unos mínimos y la temática alcanza proporciones para asustarse, ¡señor, llévame pronto! Mejor será que hagan clubs de tertulia o centros sociales con charlas sobre todos los temas que se consideren de interés. Pero el nexo que ha tenido aquí mucha gente ha sido el descontento generalizado frente a la clase política y los poderes financieros. La población se ha unido en la acción y en la desobediencia, la acción concreta frente a problemas fácilmente identificables ha sacado a la gente a la calle después de mucho tiempo, por lo que ese es el camino. Hablar del especismo y demás lindezas debe quedar para quien le interese el tema.

Otro peligro evidente es que si esto sigue por seguir – viendo que los únicos que aguantan el ritmo salvaje de asambleas a todas horas son, salvo honrosas excepciones, lo mejor de cada casa – se convierta en un circo. Sin duda me encanta ver así la Puerta del Sol, tomada por la gente que está hasta el gorro, como un espacio liberado de muchas cosas, pero al final se convierte en una especie de campamento de festival hippie. Ya empieza a haber talleres de trenzas (¿o eran rastas?) y una ¡¡comisión de espiritualidad!!  Piden darse la mano al terminar las asambleas para darse buen rollo, cualquiera que lo vea flipa y con razón. El mundo está lleno de gente inquietante.

Lo dicho: estrategia guerrillera, morder y huir, golpear, esconderse, volver a golpear, unirse en la acción, identificar claramente los problemas

¿Qué pasos podrían darse?

Aquí ya entramos en la ficción, pero desde mi punto de vista personal entiendo que:

–         Sacar a la luz los mínimos de acuerdo y unirse en la acción y no en la tertulia

–         Dar vida propia a las Asambleas de los barrios y extender por ahí el descontento

–         Desmontar el domingo la Acampada de Sol

–         Utilizar Sol como símbolo para reuniones periódicas

–         Idear nuevas formas de acción llamativas

–         Mantener una dinámica de movilización, plantear propuestas concretas y si en un tiempo X el Estado no mueve ficha, se vuelve a hacer algo gordo

Así veo yo este fenómeno y entiendo que salvo novedad no hay mucho más que extraer de aquí. Ahora nos toca mojarnos en los barrios, lo cuál pase lo que pase va a ser siempre positivo por la posibilidad de crear lazos con nuestros vecinos, algo que tiene todo bueno y nada malo.

Creciendo en Sol, un día más

Empieza a quedarse corto esto de llamar a las concentraciones que se producen “Acampada Sol”. Si nos ponemos exigentes tendríamos que decir “Acampada Sol, Carretas, Carmen, Montera, Tetuán…” porque aunque el crecimiento no está siendo tan brusco como lo fue de Lunes a Martes, cada día crece un poquito más.

Un inciso informativo antes de seguir, titular de periódico: “Exigen a España que controle el sueldo de sus banqueros”. La Comisión Europea lo ve más claro que otros, según se ve.

Bueno, seguimos. Ayer decidimos tomarnos con un poco más de calma nuestras idas y venidas a Sol. El ritmo está siendo extenuante a nivel físico y mental, porque sobretodo lo que hacemos es recortar horas de sueño y dormir cuatro o cinco horas como mucho, además de no parar ni un minuto entre trabajo, tienda online y Sol. No fue muy sensato pero echaba en falta la liberación de endorfinas y me fui a correr al Retiro. Después pudimos cenar en casa un poco tranquilos, aunque no se nos quita el tema de la cabeza porque pese a que intentaba desconectar un poco poniéndome Marca TV, al final acabamos con Sol TV mientras hacíamos cosas en casa. Ahora la casa ya parece un poco un lugar civilizado, después de cuatro días sin limpiar nada porque pasábamos todo el tiempo de camping.

Cuando ya fuimos hacia el lugar, hacia las 21:30, pudimos comprobar fácilmente que aquello había crecido a lo bestia. Si los días anteriores te podías mover entre la gente, ayer caminar por dentro de la plaza de un sitio a otro se hacía misión titánica. Esto crece y así debe ser, pues la indignación ya existía y faltaba demostrarlo. Los desempleados, los trabajadores, los estudiantes lo ven claro y los que no lo veían antes ahora algo se huelen.

A lo largo de la tarde salieron unas cuantas reivindicaciones que crean un debate muy interesante. Esto desvela que hay un grupo social enorme llamado “los quejones”, a saber: ¿los acampados tienen propuestas muy difusas? Se quejan porque no tienen propuestas concretas ¿Los acampados hacen propuestas concretas? Se quejan porque entonces se politizan. Dejadme decir una cosa: todo lo que implique proponer, va a ser siempre político. Esto en realidad ha sido siempre política, lo que no ha sido es partidista. No hay un partido concreto detrás, no están los de siempre con sus mangoneos, sólo gente hasta las narices que piensa y propone. ¡Claro que es política, estúpidos! Lo que pasa es que a los políticos de carrera, a los políticos que ven la política como negocio personal, les fastidia no tener el monopolio de la propuesta. Les fastidia que un trabajador normal deje de ser un caballito feliz que come hierbas pastando por las praderas y se dedique a involucrarse en las decisiones que afectan a su vida. Aquí por lo tanto se rompe el monopolio de la política. Participar en lo que afecta a tu vida, opinar sobre lo que te condiciona el día a día, es y será política. Y no participar es ser esclavo.

Lo de la Puerta del Sol es además interesantísimo a nivel social. Llegas ahí y te encuentras un tinglado montado que no es la Comuna de París pero algo tiene. Un pequeño campamento medianamente organizado con criterios comunales en el reparto de comida y agua. Mezclado con el Gimnasio de Atenas, donde los filósofos discuten de sus cosas. Porque en cada esquina, en Sol y en las calles aledañas, verás un corro de gente hablando de temas muy serios. Me imagino la antigua Grecia y me viene a la cabeza algo así, con Demócrates y Sócrates pasando por los grupitos a escuchar o hablar y ver que se cuece.

En la Puerta del Sol hay TODO. A lo mejor pasa una cosa y piensas “joder, que chapuza” y luego otra y dices “¡está muy bien organizado!”. Dicen una cosa y te parece una gilipollez y la siguiente te parece la más brillante que has oído en mucho tiempo. Y a nivel de gente, lo mismo. Personas muy sensatas, personas con grandes ideas, personas un poco perturbadas, personas con grandes idas de pinza, personas con un poco de todo… A lo que hay que añadir el mundo de los carteles que es sensacional, porque hay una cantidad y calidad que no te lo puedes ni creer. Cada uno hace el cartel que le viene a la cabeza y ves serios (“Banqueros ladrones, culpables de la crisis”, “El sistema es antinosotros”) cómicos (“Vota partido de Chiquito, el por lo menos nos hará reír”) e inclasificables (no se que de los judeomasones y la investigación del 11S…). Lo dicho, TODO, hay que verlo, como digo es la mezcla entre la antigua Atenas y la Comuna de París en pleno Madrid en el año 2011.

Todos los temas de convivencia son difíciles pero se llevan medianamente bien. Lo más difícil es sobretodo el asunto de la limpieza, para lo que siempre hay que pedir un esfuerzo especial, tanto con los desperdicios generados como, más importante, los orines. Aquí la gente es de natural guarra, yo siempre pienso en lo impoluto que estaba todo en Japón y lo cochinos que somos por estos pagos.

Políticamente ayer hubo avances significativos, en el sentido de que salen a la luz propuestas concretas, que es algo importantísimo. Esto no es todo lo contundente que algunos podrían querer, pero se proponen avances que pueden ser importantes para todos y que pueden conseguir un sistema democrático mejor. ¿Quién no quiere mejorar? ¿Por qué no quiere mejorar? Son cosas tan sensatas y tan importantes que lo veo fundamental para cualquier persona con un mínimo de conocimiento. Luego hay iluminados de vanguardia, como el PCPE, que a pocos le importará pero sacó un comunicado letal. Yo siempre digo, con el máximo respeto, que un día habrá una revolución y los del PCPE estarán redactando un dictamen. Siempre ha habido gente muy detallista, parece ser. Animalicos. Como parte involucrada, insisto, los militantes de la izquierda combativa, los exmilitantes de la izquierda combativa, los simpatizantes con un mínimo de formación, lo que tienen, lo que tenemos, que hacer es no creerse el ombligo del mundo, ser respetuosos, ser honestos, ser humildes y colaborar como se pueda. No se puede ir muy por delante con alharacas intelectuales ni tampoco por detrás, con el anhelo del pueblo hay que ir al paso del pueblo.

Mediaticamente ayer hizo su aparición estelar el ínclito Fedeguico. Después de César Vidal, estaba al caer. Este sigue con su canción, todo esto es una maniobra de Rubalcaba y del PSOE. Veréis, os voy a contar muy rápidamente el papel del PSOE en todo esto: Primero se sintió amenazado con las manifestaciones, las identificó como un peligro y por eso intentó desalojar el campamento en plena noche, sin que nadie lo viese. Como salió todo a la luz esto se multiplicó por cien y ahora lo que quieren es intentar apropiarse, pero de una manera tan absurda que da risa. Si yo hago una manifestación contra ti, es muy complicado que te apropies, pues no creo que vayas a ser el líder contra ti mismo, entonces serías un enfermo mental psicótico, cosa que puede que sea lo que les pasa a los del PSOE (habría que estudiarlo seriamente, ya que yo no controlo mucho sobre esta materia). El PSOE se dedica a lanzar zalamerías a los manifestantes, ¡señalando que están de acuerdo!. Esas flores que tiran en realidad significan, de una manera patética y tristísima, lo siguiente (leáse con tono lloroso): “¡Votadme, por favor, estoy desesperado, os hacemos de todo, griego, francés, beso negro, lo que sea, pero votadnos que no sabemos ni que hacer!”. Esos plañidos desagradables son su perdición y eso les va a hundir. Fedeguico, ESO es lo que pasa con el PSOE, no le des más vueltas.

El problema es lo que ya indiqué ayer, el PP como parte del turnismo aguarda su turno y considera que por la lógica de los tiempos “toca” que la gente les vote a ellos. El hecho de ver que existe un descontento que no puede controlar y que no se va a traducir en votos les resulta insoportable. Verse señalados es algo que les da jaquecas porque no aguantan el hecho de que la gente se enfade con el PSOE, sí, pero también con la clase política en general, con la dinámica de la oposición y con sus propuestas. Se termina el engaño, al menos a nivel de protesta, de que si te cansas del PSOE has de votar al PP y cuando te cansas del PP votas al PSOE y así hasta el final de los tiempos. Al PP también le perjudica que se quiera acabar con el turnismo y que se considere a los partidos meras empresas de marketing coaligadas, repito, con los banqueros para hacer negocio y carrera. Porque al PP le tocaba turno y esto es algo así como cuando ibas al Parque de Atracciones a montarte en los Siete Picos y justo te ponen la cadenita delante cuando ya te ibas a montar en la atracción “cerrado hasta mañana” y a tomar por saco. Pero no se preocupen, señores del PP, estas municipales las van a ganar de calle. Pero lógicamente están también señalados, el descrédito de su clase social de políticos profesionales está en aumento.

El día de ayer concluyó con la noticia de que la Junta Electoral Central prohíbe manifestaciones para la jornada de reflexión y la jornada del voto. Esto me parece muy interesante jurídicamente porque entiendo que en esas fechas no están prohibidas TODAS las manifestaciones, sino sólo las de tipo electoral y demás. Y esto no es electoral, esto va más allá de eso, esto es una crítica al sistema al completo tal y como lo tenemos montado ahora mismo. Los organismos españoles son un dinosaurio lento y confundido, desconocidos para la gente, ineficaces e inoperantes. Llenos de magistrados con el Aranzadi al completo en sus despachos que no se enteran de nada de lo que pasa. Con conocimiento de causa puedo decir que en el mundo de las leyes esto pasa mucho, los de “hay que cumplir”, que a veces no saben ni que es lo que quieren que se cumpla, pero eso sí, que se cumpla. El blog Del Derecho y las normas ha realizado un interesante artículo que os recomiendo al respecto.

Queda, con todo, el desafío. La primera noticia que nos llega es que YA, a estas horas de la mañana, hay más gente en Sol que cualquier mañana de la semana. Esta gente no hace más que contribuir a que crezca el descontento, yo me pregunto donde les habrán dado el carnet de pensamiento. Lo de la jornada de reflexión debo decir además que es algo que nunca he entendido, porque ¿para qué sirve?. La campaña electoral es como una sucesión de bolos de orquesta de fiestas de pueblo que cada vez le interesa a menos gente y tienen un día en el que acuerdan “no hacer ruido”, ¿para no molestar, en realidad? No entiendo eso de “24 horas para que te lo pienses bien”, no se si habrá habido alguna vez alguien que haya dicho “Caramba, hoy es la jornada de reflexión, me voy a sentar en mi sillón de orejas y voy a meditar hasta que decida mi voto, por favor, que nadie me haga campaña electoral hoy para no enturbiar mis pensamientos”. Los hooligans de PPSOE ya tienen el voto marcado y esta jornada nunca ha servido para nada. Es el absurdo en sí mismo. Particularmente tengo poco que reflexionar pero si quieren podemos ir todos a Sol con la finalidad de reflexionar juntos. De hecho es un buen enfoque, jornada de reflexión en Sol a nivel colectivo, acude a Sol para reflexionar sobre las elecciones junto a tu gente. Ya van saliendo grandes frases como “La Junta Electoral prohíbe el zumo por estar concentrado” o “La Junta Electoral prohíbe concentrarse para un examen”. Es una buena manera de conocer la cantidad de organismos que existen y lo perfectamente inservible que es la maquinaria del Estado, oxidada, caduca, inoperante, fatal. Esto no hace más que dar motivos para ir a Sol, otra vez. Y si es ilegal, que lo sea. Hay veces que aunque no nos guste la moral está por encima de la ley. Si los negros de Estados Unidos hubiesen respetado la ley, hoy seguirían sentándose en la parte de atrás de los autobuses y si Lucy Authorine no se hubiese empeñado en estudiar en la Universidad de Alabama tal vez hoy los negros de Estados Unidos no tendrían acceso a la formación universitaria. Si los militares portugueses hubiesen cumplido la ley, a lo mejor hoy seguirían con algún sucesor del dictador Salazar (las Fuerzas de Seguridad de aquí podrían tomar ejemplo, por cierto). Muchas veces te marcan una línea en el suelo y tienes que cruzarla, por ti, por tu gente, por todos. Unidos podemos.

Así que nada, a seguir pasando por Sol. Recuerdo, siempre, que la acampada dura todo el día, por lo que animo a ir, a verlo, a que no te lo cuente nadie. Pasa por ahí, escucha, observa y vive. A las 20h concentración en Sol. Todo el día, acampada en Sol. No dejes de pasar por allí.

Violencia es cobrar 600€. Vandalismo es dar dinero a los bancos. Ante la crisis, los trabajadores primero.

¡Toma la plaza! Si estás en Madrid, en Sol. En otras ciudades, consulta por Internet porque hay muchas más cosas.

Otrosí:

Olvidaba mencionar que me encanta Esperanza Aguirre. Un día te llama antisistema, al día siguiente te intenta capitalizar por medio de twitter, después te respeta, más tarde te dice que estás manipulado por el PSOE y luego que entiende el descontento contra el gobierno. Ahora dice que hay que montar una acampada en Ferraz. Y aunque a esta mujer se le está yendo el panchito, he de decir que apruebo dicha acampada, ¡que la monte! Dos mejor que una, la apoyo al cien por cien y lo digo en serio.