Los funcionarios (y las funcionarias) pueden parar el país

El gobierno de este país ha decidido meter un tajo a los funcionarios de esos que son de escándalo en su nuevo paquete de medidas antihumanidad. Lo que pasa es que como este es el país de la tontería máxima, hace muchos años que está de moda demonizar a los funcionarios, así que si les quitan a ellos, por parte de algunos parece como que no importa tanto, ya que nos agarramos al tópico, ese de que viven de la sopa boba sin dar un palo al agua y están todo el día tomando el café.

Mi madre es funcionaria. Claro que la miro con buenos ojos por ser mi madre, y es que la mareta de uno siempre es la mejor del mundo mundial, hace el mejor Cocido (reto a cualquier madre a hacerme un cocido, a ver si supera el de mi madre, dicho sea de paso) y es superfenomenal. Me consta que a mi madre le preocupa hacer bien su trabajo, muchas veces nos cuenta casos que le han sucedido (en la Agencia Tributaria, ni más ni menos) y cuando alguien tiene un problema no le despacha sin más, sino que incluso está en casa dándole vueltas al tema, a ver como se puede solucionar. Intenta hacer bien su trabajo y es muy atenta con el ciudadano. Está claro que no podemos juzgar a todo el gremio por mi madre, no sea que la madre de otro sea también funcionaria y se haya convertido en campeona mundial de sudokus. El caso es que en mi trabajo me veo obligado a lidiar muchas veces con la Administración Pública y con los funcionarios. Y también es justo decir que muchas veces me he encontrado con funcionarios que hacían bien sus tareas y me han dado atención amable. Por supuesto, me he encontrado también lo contrario, a funcionarios gilipollas que no saben atenderte, que escurren el bulto y que te hacen perder el tiempo. Al fin y al cabo es como todo, también me he encontrado camareros fenomenales y otros imbéciles, del mismo modo que tengo clientes fenomenales y clientes imbéciles.

Como este es el país de la generalización gratuita, siempre escuchamos el chascarrillo con el funcionario, que mezcla rencor con envidia insana. En el Atlético de Madrid también se puso de moda lo de que Perea no lo daba todo por el equipo y ya podía el hombre desgañitarse que le costó lo suyo recuperar el apoyo de la grada. Somos muy de aquella manera por estos lares, lo de estigmatizar es deporte nacional, catalanes tacaños, vascos brutos, andaluces graciosillos y vagos, madrileños chulos (eso es verdad, a mucha honra, ¡envidioso tú por no ser madrileño!), Perea inútil, todos los artistas quieren vivir de las subvenciones (y son titiriteros y rojos), funcionarios viven del cuento, el Rey es muy campechano, arriba la Esteban, die Spanier sind faul und arbeiten nicht (¡ah! este no lo decimos nosotros). Pero ahora que les recortan el salario, como trabajadores que son me pongo de su lado y vamos a sentar unas pocas bases:

1.- Es necesario que exista la función pública. El motivo de que exista radica en evitar el enchufismo, son cargos de servicio público por lo que todo aquel que acceda a la misma debe haberlo hecho por superar unas pruebas iguales para todos, no por enchufismo.

2.- El funcionario no es un privilegiado escogido por un grupo de superhombres que te marginan y no te dejan ser como él (o ella). El funcionario es un ser que ha aprobado una oposición pública a la que tú también te podías presentar. El funcionario está ahí porque se presentó al examen al que tú no te presentaste (porque no quisiste o porque no te atreviste) y encima lo aprobó. Haberlo hecho tú.

3.- Si la Administración Pública funciona mal, no es culpa del funcionario, es culpa de los gobernantes. Esto es como la típica señora vieja que si tarda mucho el autobús le amarga la tarde al conductor en vez de poner una hoja de reclamaciones a la puñetera EMT. Quien decide la estructura no es el propio funcionario, hay que pedir cuentas a los gobernantes.

4.- ¿Hay demasiados funcionarios? Esto puede ser, ahora hay muchas cosas que se pueden hacer por Internet y con las nuevas tecnologías y no es necesario tanto personal humano, claro que esto tampoco es culpa del funcionario. El funcionario aprobó una oposición, es suya, su tesoro, el anillo… Esto tiene solución, los funcionarios se irán jubilando, las plazas que ya no hagan falta no se cubrirán.

5.- Muchos de los que se quejan de los funcionarios han querido ser funcionarios. Esto lo se yo bien, por unos cuantos conocidos. Debería sacar la orla de mi promoción de Derecho y poner una X junto a la foto de aquel o aquella a los que escuché lo de “yo de aquí me pongo a opositar según salga”. Algunos lo hicieron, bien, otros o no lo hicieron o se quedaron por el camino, de esos otros, ¡muchos critican a los funcionarios! Tal vez sea algo freudiano, como el ataque al sueño no-logrado o la envidia del pene.

6.- Generalizar es malo, ¡no lo hagas! ¡cuándo lo haces muere un gatito y una niña de Buford, Wyoming, muere de una enfermedad rarísima. Esto es lo más difícil, pero intentad ser honestos, no me creo que todos los funcionarios os hayan tratado tan mal como decís. ¿Algunos os han tratado mal? Seguro, tanto como que otros os han resuelto problemas varios. Y no vale decir siempre lo de “es que se están tomando el café”, ¡esclavo, trabaja para mí, sin descanso! (y el reputo “yo te pago”). A lo mejor en esa oficina en la que se estaban tomando el café habría que ofrecer alguna plaza para todos esos jóvenes opositores a los que si no dan plaza odiarán a los funcionarios cuando sean autónomos con bigote …

Ahora bien, dicho esto, le digo a los funcionarios, que se encuentran entre las huestes de lectores de este mi bloj: funcionarios, podéis parar el país, ¡haceos valer redeu!

Si los funcionarios quieren, si hacen una huelga masiva, se para el país un puñetero día entero. Y ahora además hace falta, por lo que harían un servicio a su pueblo. Un día en el que no haya nadie en la Seguridad Social, ni en el INEM, ni en los ministerios, ni en la Agencia Tributaria, eso es lo mínimo que se merecen los que os han echado a los leones. Pero tenéis que sacar un poco de dignidad, los mineros han sido ejemplares, quien sabe si los siguientes luchadores que van a recibir un aplauso vais a ser vosotros, ojalá que sí.

(obviamente, el hecho de que mi madre se quede sin paga extra de navidad y esto ponga en serio peligro mi regalo de Reyes no tiene nada que ver con mi apoyo total a su causa ;D , al fin y al cabo siempre podrá regalarme un Cocido)

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2 comentarios en “Los funcionarios (y las funcionarias) pueden parar el país

  1. Cierto, esto de tener una plaza “fija” la gente no lo comprende mucho y menos en tiempo de crisis. Pero la razón de la estabilidad en el puesto de un funcionario -previa oposición abierta y pública- está precisamente en garantizar su INDEPENDENCIA respecto al gobernante de turno. Inamovilidad frente a la discrecionalidad, pero también igualdad en el acceso a la función pública frente al enchufismo. Por eso los políticos actuales se rodean de tropecientos asesores y cargos de confianza en vez de utilizar, como deberían, a los funcionarios de carrera. Porque el funcionario se atiene a la ley al no deber su plaza al gobernante del momento sino a sus propios méritos, mientras que el asesor nombrado a dedo busca las vueltas para que el político pueda hacer sus chanchullos.

    Y que los funcionarios estén siendo los paganos de buena parte de la crisis obedece a la facilidad y a la docilidad. Cuando suben el IVA no saben cuánto van a recaudar de más, cuando hacen una amnistía fiscal para los defraudadores no saben cuánto van a ingresar… pero cuando deciden meter la mano en el bolsillo del funcionario, saben con exactitud lo que van a ahorrar al mes siguiente.
    Los funcionarios tenían ya que haber dado una respuesta masiva a la huelga de 2010 y la cosa hubiera sido distinta. Pero cuando tragas la primera, ven que no pasa nada y siguen intentando que tragues. Yo escribí entonces: “Si hubieran respondido masivamente a la convocatoria de huelga del 8 de junio, si hubieran combatido la medida fácil de meter la tijera sobre sus economías domésticas en lugar de hacerlo sobre tantos gastos superfluos, tal vez hoy no estarían pagando mensualmente con sus nóminas las subvenciones a la banca y los derroches incontrolados del Plan E”. Pues ahora ya ni te digo, llueve sobre mojado.
    Si en este país la gente no se moviliza ahora, no sé qué tiene que pasar. No sólo nos siguen apretando, no sólo no adoptan ni una medida de austeridad sobre sus propios privilegios aunque sea simbólica, sino que además nos toman por imbéciles cuando explican las cosas. La duda está en saber si lo somos.

  2. Yo soy funcionaria, fue mi elección que por otra parte pudo ser la de otras personas, curiosamente he pasado de ser un pringada en tiempos mejores porque ganaba un churro según muchos, ahora resulta que soy una privilegiada, en que quedamos, Con respecto al funcionario jeta del que personalmente me averguenzo, tengo que decir que habrá un superior que tampoco hace su trabajo, hay medios para hacer cumplir, que los apliquen asi podremos dignificar la profesión que no deja de ser muy necesaria para los ciudadanos por darles garantías aún con todos los inconvenientes que deberian por supuesto corregirse.
    El porque de tanto interés en privatizar está muy claro, es un chollo para la privada meter la nariz en las admones. ya tienen los clientes fijos, los ciudadanos y ha gestionar, óle que bien nosotros los ciudadanos montamos el chiringuito y luego vienen ellos y lo explotan y a forrarse toca, solo quiero que vean clara la jugada a los ciudadanos les engañan y a nosotros los ciudadanos nos utilizan.

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