Garzón y la Gürtel y el pifostio en verso

Esto de la sentencia de Garzón y la Gürtel ha levantado un revuelo que te cagas y una serie de reflexiones diversas y reacciones viscerales. Se empiezan a escuchar ideas peregrinas repetidas mil veces y cada uno se va formando su idea en la cabeza, pero al final nadie hace un análisis de lo que ha pasado en realidad. Vamos a intentar meter un poco de luz en el tema, aunque me da mucha pereza y es posible que por esta pereza no lo haga lo bien que debería.

Lo primero, una serie de aclaraciones básicas:

Sobre quien esto escribe: Soy jurista de formación y de profesión, aunque no de vocación. El mundo del derecho me aburre y estudié esta carrera por estudiar algo. En realidad ejerzo muy poco y el mayor privilegio que le veo al carnet del ICAM es poder entrar en los juzgados sin hacer cola. Aun así, aunque me intente esconder, al final algo se me queda del Derecho.

Sobre Garzón: Es una persona a la que no tengo ninguna simpatía, es más, con los años he ido desarrollando hacia su persona una manía tremenda. Me parece un juez que instruye (instruía) a golpe de titular, con un ego enorme, que pensaba de si mismo que era la justicia encarnada sobre la tierra, por encima de todo y de todos. Un juez pésimo, que ha avalado torturas a independentistas catalanes (según reconoció el Tribunal de Estrasburgo), que hace instrucciones a voleo, que abusa de la prisión preventiva encarcelando a gente un par de años para que luego sean absueltos tras el juicio oral. Un juez lamentable.

Sobre la Gürtel: Directamente les deseo lo peor y creo que con lo que hemos escuchado y con lo poco que ha salido a la luz tenemos elementos suficientes para pensar de manera razonable que es una trama de corrupción terrorífica amparada por el partido que actualmente nos gobierna. Me duele especialmente porque uno de sus escenarios de juego preferidos ha sido el País Valencià , una tierra en la que me he criado, en la que tengo raíces y a cuya destrucción asisto desde mi infancia con una tremenda sensación de impotencia. Les deseo el peor de los males.

Estas son mis opiniones, a pelo, sobre los protagonistas de esta historia. Ahora vamos a ver lo que ha pasado con Garzón y por qué ha sido condenado, sin enrollarnos demasiado y para que todo el mundo lo entienda.

El derecho a la defensa

Lo primero de todo, vamos a hablar del derecho a la defensa . El derecho a la defensa viene consagrado en la Constitución Española (art 24.2), que no reproduzco porque es un petardo pero los podéis buscar. Aparece también mencionado en el artículo 118 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

Básicamente, el derecho a la defensa es una garantía que funciona para todos y que sirve como parte fundamental para que tengamos un proceso penal justo en la medida de lo posible. No voy a decir que la justicia española sea la mejor, de hecho es bastante chapucera y llena de cagadas por todas partes, pero creo que debemos entender el fundamento teórico de que es importante que en un juicio las partes estén asistidas y que la parte acusada pueda defenderse. Si esto no fuese así, lo que pasaría siempre es que acusación sería sinónimo de pena. El derecho a la defensa nace en la Historia del Derecho para frenar los abusos, ya que todos nos podemos imaginar mucha gente condenada sin juicio en diferentes momentos de la historia de la humanidad.

Entonces, es una necesidad que creo que cualquier persona normal comprenderá como algo justo. Imagino que si cualquiera de los que lee esto tiene un problema con la justicia, deseará tener la oportunidad de defenderse ante una acusación y hacerlo con suficientes garantías.

La propia sentencia del Tribunal Supremo de este tema de Garzón, dice

El derecho de defensa es un elemento nuclear en la configuración del proceso penal del Estado de Derecho como un proceso con todas las garantías. No es posible construir un proceso justo si se elimina totalmente el derecho de defensa.

Y esta necesidad debe tener una protección. Esta protección aparece por ejemplo en el artículo 536 del Código Penal, que dice:

“La autoridad, funcionario público o agente de éstos que, mediando causa por delito, interceptare las telecomunicaciones o utilizare artificios técnicos de escuchas, transmisión, grabación o reproducción del sonido, de la imagen o de cualquier otra señal de comunicación, con violación de las garantías constitucionales o legales, incurrirá en la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público de dos a seis años.”

 Claro, el derecho a la defensa no puede ser una cosa de chichinabo. Se entiende que cuando una persona habla con su abogado, esa persona establece estrategias para su propia defensa. En el fondo un Juicio es, por decirlo de alguna forma, un “teatro”, en el que cada parte pone sobre la mesa los argumentos que le interesan y el Juez, al conocerlos, toma una decisión. Todas las partes siguen una estrategia y dicen o no dicen, sacan pruebas o no las sacan, proponen testigos o no los ponen dependiendo de esa estrategia. Creo que es evidente que si el juez sabe de antemano la estrategia de la defensa o lo que se habla en privado, la situación acaba por ser desigual y por lo tanto no es efectivo el derecho a la defensa.

Cuando uno habla con su abogado, le cuenta cosas. Si por ejemplo una persona realiza unas pintadas, en la calle o en el metro, por poner casos menores, le cuenta a su abogado cosas que pasaron. Eso se supone que al abogado, basándose también en la confidencialidad que ampara a esto, se le cuenta tranquilamente. Será el abogado el que decida como proceder sabiendo las cosas. Es posible que incluso una persona ante su abogado se reconozca culpable. Y esto forma parte del “juego judicial” , en el que las partes intentan convencer al juez de su postura. No es por lo tanto justo que una parte salga con desventaja. Es una garantía constitucional y está protegida.

Los delitos de Garzón

¿Qué ha pasado entonces con Garzón? Básicamente, en medio de la instrucción de la trama Gürtel, Garzón decide, en una maniobra típica suya, poner escuchas al abogado defensor cuando está hablando con su defendido, que encima está detenido.

Se le condena por esto y si leéis el artículo que he puesto anteriormente del Código Penal, es bastante lógico que haya sido condenado. Es blanco y en botella.  Todo esto se desarrolla en la página 64 de la sentencia, para los valientes que se la quieran leer.

Pero hay una parte anterior, a partir de la página 55, que hace referencia a todo, tanto a esto como al delito de prevaricación. Vamos a poner varios párrafos:

Al instructor en el proceso penal, a quien compete la dirección de la investigación, no le corresponde ocupar una posición propia o característica de un enemigo del investigado, estando, por el contrario, obligado a “…consignar y apreciar las circunstancias así adversas como favorables al presunto reo…”, (artículo 2 de la LECrim).

Además, resulta encargado de la protección de los derechos fundamentales del imputado, en tanto que la Constitución, ordinariamente, condiciona su restricción a la existencia de una resolución judicial debidamente motivada.

Lo que aquí se examina es una actuación judicial que restringe profundamente el derecho de defensa, que, como se dijo, es un elemento estructural esencial del proceso justo. No se trata de la validez de un elemento de investigación o de prueba, sino de la estructura del proceso penal del Estado de Derecho. La supresión de la defensa no afecta solo a la validez de lo actuado, sino a la misma configuración del proceso.

En la jurisprudencia de esta Sala no aparece un caso similar en el que, sin indicio alguno contra los letrados, se haya procedido por el juez instructor a escuchar y grabar las comunicaciones entre los mismos y sus defendidos en el centro penitenciario en el que éstos se encuentran privados de libertad. No existe, por lo tanto, un término válido de comparación. Y no es posible extraer conclusiones de otros posibles supuestos alegados, pues no han sido examinados por este Tribunal, que no se ha pronunciado, y se desconocen sus elementos fácticos. Tampoco el acusado ha aportado otro supuesto en el que haya acudido a esta práctica, a pesar de que es notoria su intervención en la fase de instrucción de causas complejas a lo largo de un periodo extenso de tiempo.

Respecto de la segunda cuestión, afirma el acusado que no se intervinieron las comunicaciones de los letrados, sino las de los internos.  El argumento no puede ser aceptado. Los internos en un centro penitenciario tienen derecho a realizar comunicaciones con sus letrados defensores o con los expresamente llamados para asuntos penales. Mientras se encuentran privados de libertad, esta es la única posibilidad de contacto personal con su defensa. Estas comunicaciones tienen un carácter específico que las distingue de las demás, tanto por las personas con las que se mantienen (los abogados) como por el lugar destinado para ello, tal como se desprende del artículo 51 de la LOGP. La razón no es otra que la necesaria protección al derecho de defensa. Así resulta de la doctrina del TC y de esta Sala, de la que ya se ha hecho mención

El delito de prevaricación, en el artículo 446 del Código Penal, hace referencia a que el “Juez o Magistrado que, a sabiendas, dictare sentencia o resolución injusta será castigado”

Entonces hay que ver si aquí existe injusticia y “a sabiendas” . Sigue la sentencia:

Ninguno de los métodos de interpretación del derecho usualmente admitidos que hubiera podido seguir el acusado respecto de esos preceptos, le habría conducido a concluir de forma razonada que es posible restringir sustancialmente el derecho de defensa, con los devastadores efectos que ocasiona en el núcleo de la estructura del proceso penal, en las condiciones en que lo hizo. Es decir, mediante la escucha y grabación de las comunicaciones reservadas que mantuvieran los imputados con sus letrados defensores en los locutorios específicos del centro penitenciario donde se encontraban en prisión provisional; y sin disponer de ningún dato que pudiera indicar mínimamente, en una valoración razonable, que la condición de letrado y el ejercicio del derecho de defensa se estaban utilizando como coartada para facilitar la comisión de nuevos delitos. No se trata, pues, de una interpretación errónea de la ley, sino de un acto arbitrario, por carente de razón, que desmantela la configuración constitucional del proceso penal como un proceso justo.

En la conducta del acusado, pues, la injusticia consistió en acoger una interpretación de la ley según la cual podía intervenir las comunicaciones entre el imputado preso y su letrado defensor basándose solamente en la existencia de indicios respecto a la actividad criminal del primero, sin considerar necesario que tales indicios afectaran a los letrados. Lo cual resulta inasumible desde cualquier interpretación razonable del Derecho, al conducir directamente a la autorización normalizada de la intervención de las comunicaciones entre el imputado en prisión y su letrado defensor, reduciendo así con carácter general el derecho de defensa exclusivamente con base en la gravedad del delito investigado y en los indicios existentes contra el primero, que son precisamente los que determinan su permanencia en prisión provisional. Bastaría entonces para justificar la supresión de la confidencialidad en las comunicaciones del imputado con su letrado defensor con basar la prisión provisional en el apartado 2 del artículo 503 de la LECrim (evitar el riesgo de que el imputado cometa otros hechos delictivos). Esta forma de actuar causaría una destrucción generalizada del derecho de defensa, que no tiene cabida en la Constitución

 

La resolución es injusta, pues, en tanto que arbitrariamente restringe sustancialmente el derecho de defensa de los imputados en prisión, sin razón alguna que pudiera resultar mínimamente aceptable.

 

Todo eso primero es relativo al “injusto”. Ahora vamos con el “a sabiendas”. Dice la sentencia:

De un lado, el tenor literal de las resoluciones, de las que se desprende sin dificultad que entre las comunicaciones cuya intervención se acordaba quedaban incluidas las que los internos mantuvieran con sus letrados defensores y con aquellos otros que fueran expresamente llamados para asuntos penales. La inclusión de la cláusula previniendo el derecho de defensa en ambas resoluciones revela que el acusado era consciente de que su decisión afectaba al derecho de defensa  contra los letrados defensores Srs. Choclán, Mourullo, Peláez y Vergara, no existía ningún indicio de actuación delictiva. Tal cosa era sobradamente sabida por el acusado desde el momento en que tuvo conocimiento de su designación como letrados de la defensa

Tampoco puede valorarse como protección del derecho de defensa la supresión de algunos párrafos de las conversaciones intervenidas, una vez que han sido escuchadas por los funcionarios policiales responsables de la investigación,

Aquí hace la Sentencia referencia a lo que el propio Garzón ordenó, a saber: (en la página 10 de la misma)

2.- Ordenar la observación de las comunicaciones personales que mantengan los citados internos con los letrados que se encuentran personados en la causa u otros que mantengan entrevistas con ellos, y con carácter especial, las que mantengan con el letrado D. José Antonio López Rubal, previniendo el derecho de defensa, en el Centro Penitenciario en que se encuentran, o cualesquiera otros donde se trasladen, con la coordinación de la Dirección de dichos Centros, así como de forma general con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, debiendo la Unidad encargada de la investigación disponer los medios necesarios para llevar a cabo dicha intervención en los citados Centros, por un periodo comprendido desde el 19.02.09 hasta el 20.03.09.

Me he leído la sentencia de pe a pa y he buscado contradicciones y respuestas a esos argumentos del Tribunal Supremo, por el que no tengo especial simpatía por razones políticas y sentencias anteriores, y sinceramente no he encontrado manera de contraargumentar esto: que ha incumplido el artículo 536 con las escuchas, vulnerando el derecho a la defensa garantizado en la Constitución, y que ha prevaricado cumpliendo los tipos objetivo y subjetivo, o sea, uno injustamente y dos, a sabiendas. Queda argumentado y no encuentro la manera de contraargumentarlo de manera razonable.

Entiendo por lo tanto, con mi poca vocación jurídica y mis escasos conocimientos pese a que mi formación sea esa, que la sentencia es correcta.

Jurisprudencia previa

Una de las cosas que se dicen es que “¡¡los jueces siempre han hecho estas cosas y nunca se les condena, sin embargo a Garzón sí, porque le tienen manía!!” . La propia sentencia menciona jurisprudencia y no voy a buscarla porque tampoco soy el esclavo de los que me piden esto, pero para los que les interese

en la STS Recurso Nº: 20716/2009 66 246/2003 se aplicaban los principios de especialidad y de consunción (artículo 8.1 y 3 CP); y en la STS 784/1997 y en la STS 965/1999 se aplicaba el principio de especialidad (artículo 8.1 CP).

 En otras sentencias ha llegado a la misma conclusión, aplicando exclusivamente el delito de prevaricación, al considerar que la vulneración de los bienes jurídicos afectados se encontraba en el caso especialmente imbricada, (STS 1070/2000 y STS 818/1992).

 En la STS nº 842/2006, se mantuvo la condena por prevaricación y detención ilegal en concurso medial.

Quien se aburra, que las busque, y hay más (me toca los bemoles que hay gente exigiéndome ” a ver a ver a ver dime jueces que hayan sido condenados, ¡¡ninguno!! ¡¡sólo Garzón!! ¡injusticia! Cojones ahora todo el mundo conoce miles de sentencias, parece)

 Algunas consideraciones sobre el tema

Dicho todo esto, vamos a buscar alguna serie de respuestas a lo que se está diciendo ahora mismo sobre esto y vamos a intentar ordenar todo un poco, a ver si somos capaces.

Una cosa que se está diciendo es que “han ido a por Garzón”. Garzón es un personaje que no despierta muchas simpatías entre sus colegas, cosa lógica dadas sus innumerables cagadas (esto es valoración mía, claro). Aun así, ¿han ido a por Garzón? Es evidente que no todo el mundo tiene que saber que no está permitido intervenir las comunicaciones del abogado con su defendido. Pero creo que es algo que tiene que saber una persona que ha estudiado Derecho. Supongo, aunque a estas alturas todo puede ser, que el juez Garzón ha terminado la carrera de Derecho. Entonces, ¿han ido a por Garzón? En mi modesta opinión, sí, han ido a por Garzón, lógicamente, porque en la “partida” que es un proceso, cada uno hace sus jugadas. Y la jugada que hizo Garzón fue fatal, escuchar las conversaciones del detenido con su abogado podemos decir que es un auténtico suicidio. Por lo tanto, en mi opinión, es el propio Garzón el que ha jodido el proceso al hacer eso. Esto es como cuando en el Go tienes una jugada maestra en tu mente pero haces una cagada y te comen una pieza. Pues los otros, al ver la cagada, han ido a por él. Lógico, porque esa es su función, buscar lo mejor para su defendido. No es nada extraño. Entonces si a Garzón le han cogido es exclusivamente por su responsabilidad y su mal hacer. No digo que no vayan a por él, cosa que por otra parte me da igual, digo que a veces te pillan porque te pillan y otras veces te pillan porque tu la cagas.

Cabría preguntarse por qué coño un tipo que se supone que ha estudiado la carrera de Derecho decide hacer tal barbaridad. Mi hipótesis personal es que Garzón siempre se ha sentido por encima de todo y de todos y por lo tanto pensó “como yo aquí hago siempre lo que me da la gana…”. Un fallo de cálculo producto de su soberbia y su ego enorme, que siempre le ha llevado a tomar decisiones polémicas.

Evidentemente, si esto ha salido así a la luz y no otras cosas es por las piezas que ha tocado. Esto forma parte de la hipocresía social. Garzón ha hecho muchas cagadas, pero bajo el titular explosivo de la lucha contra el terrorismo, todos los medios miraban para otro lado. Ahora ha salido todo a la luz con fuerza porque ha tocado al PP y el PP tiene una fuerza mediática para darle mucho más bombo a todo esto.

Con todo, lo cortés no quita lo valiente. Lo que hacía Garzón era ilegal antes y lo es ahora. No me puedo agarrar al argumento de “ya lo hizo antes y no se le decía nada”, porque eso es justificar lo que hacía antes. Y evidentemente no voy a justificar sus barbaridades previas. (Operación Garzón http://ca.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3_Garz%C3%B3n)

Entiendo que hay una cosa que está fastidiando a mucha gente y es el sentimiento de la impunidad de la corrupción con todo lo de la Gürtel. Mi deseo personal es ver a los responsables de la Gürtel revolcándose en la mierda por el resto de sus miserables vidas. Pero hay cosas que hemos de tener en cuenta y son:

1.- Es el propio Garzón el que ha torpedeado la instrucción. Las “manos negras” han podido darle bombo mediático, pero todo parte de una decisión del propio juez, tomada con su característica falta de calibración .

2.- ¿Queremos un “todo vale” judicialmente para ir a por la Gürtel? Sinceramente, yo prefiero que no, que no haya precedentes, porque el derecho a la defensa, ya bastante débil, debe prevalecer, para esto y para todo. No puede ser algo “de quita y pon” a conveniencia. Si queremos seguridad jurídica (que insisto, en mi opinión en el Estado Español es algo bastante escaso), no podemos pretender acabar con ese tipo de garantías. Especialmente las personas que estamos vinculadas a movimientos sociales, necesitamos que esas garantías no sólo existan sino que además prevalezcan. Atacar al derecho a la defensa significa atacar a un derecho elemental , pero también significa atacar a nuestros intereses políticos a medio plazo. Esto es una apreciación mía. Pero vamos, que si me meto en un lío por cualquier cosa, me gustaría tener la tranquilidad de que puedo hablar tranquilamente con mi abogado. Y creo que a todos os gustaría tener esa tranquilidad. ¿En serio queremos abrir la caja de Pandora? ¿En serio queremos eso?

3.- Queda otro elemento interesante, que es el de la desobediencia a la Ley. Soy partidario de la desobediencia y siempre digo que yo no sigo la ley, yo sigo mi ley, que es la que dicta mi conciencia. Esto significa que no entiendo que todo lo que está en la legislación española sea bueno. Lo que significa es que cuando desobedecemos una ley, hemos de ser conscientes de que esto conlleva un castigo. Es decir, vamos a un caso extremo. Si yo decido matar a mi enemigo político, lo haré con todas las consecuencias. Podré decir que le maté por ser un enemigo del pueblo, o un explotador de la clase obrera, pero tendré que ser consciente de que lo que hago es ilegal y que tiene consecuencias.

4.- Es falso que la investigación de la Trama Gürtel haya terminado con esto, la investigación sigue en Madrid y Valencia, no confundamos churras con merinas. Lo de los trajes, estoy en contra del jurado popular y entiendo que no es normal que cuando Camps tiene mayoría absoluta sea juzgado por sus propios ciudadanos, pero todavía hay recurso contra Camps y puede pasar todo. Y en Madrid está la cosa en manos del Magistrado Pedreira. Es de coña eso de decir “¡con esta sentencia han ganado los poderosos!”. Y esto por varios motivos. El primero es que esta sentencia no pone fin al proceso de la Gürtel. El segundo es que lo que se juzga es un delito diferente realizado por Garzón. El tercero es porque Garzón ni es ni fue ni será ningún tipo de héroe que combate a los poderosos.

Entiendo personalmente que todos queremos ver a los de la trama Gürtel entre rejas, pero para mí, no todo vale, y no voy a tirar piedras contra mi propio tejado.

Cabe decir si la duración de la inhabilitación es excesiva o no. Eso podríamos hablarlo. Pero que merece ser condenado, lo tengo clarísimo.

Me queda otra consideración y es sobre el apoyo que está recibiendo el juez Garzón a raíz de esto. Cabría conocer mejor el historial de esta persona, que como ya hemos mencionado anteriormente se ha visto envueltos en casos de torturas condenados por el Tribunal de Estrasburgo, que ha destruido muchas vidas con sus instrucciones kamikaze y que ha tenido siempre un afán de protagonismo muy superior a cualquier consideración sobre la justicia.  Garzón no es ningún héroe del pueblo, Garzón no “va contra los poderosos”, Garzón es un juez que a lo largo de toda su carrera ha tenido un único objetivo y es el de dar la campanada mediática. Es lo único que le mueve.

Y fin del tocho. Pido a los juristas que sean clementes al leer esto, he intentado simplificar y quitar vocabulario técnico.

Sentencia entera, para los valientes

Constitución

Código Penal

Ley de Enjuiciamiento Criminal

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3 comentarios en “Garzón y la Gürtel y el pifostio en verso

  1. A mi el Garzón también me parece un poco figura… Siempre dando tanto el canteo, pero, vaya, ¡le dejan a uno frio ver que de manera tangible el “teatrillo” de la Justicia! Normalmente, no es tan evidente y, aquí, desgarra porque es obscenamente exhibido y una persona de a pié está impedido a hacer nada. Está fuera de nuestras manos…demasiada burocracia, demasiadas cosas fuera de nuestras manos y, esto, te constata esa evidencia que es extensible a tantos otros aspectos de nuestra vida.
    Un Abrazo

  2. Chapeau. Clarito y sin nuestra jerga jurídica para que se entienda. Es significativo que se acogieron casi todas las recusaciones que hizo el propio Garzon y aun así por unanimidad los siete magistrados (incluso el presidente que, en el caso de la memoria histórica, le dio la razón en su momento con un voto particular) le han condenado. Parece un caso claro clarísimo. Yo no sé cómo se puede pintar a Garzón como defensor de los derechos humanos y defender, a la vez, las grabaciones ilegales a los detenidos y sus abogados. Da igual que esta vez sean los sinvergüenzas de la trama Gürtel: con este precedente mañana podríamos ser cualquiera.

    Es curioso que determinada izquierda haya tomado a Garzón como una especie de referencia ética, porque este juez ha buscado su protagonismo y ha hecho una cosa y la contraria según su interés personal. Incluso en su supuesta “investigación” sobre los crímenes franquistas, juega al oportunismo, le importan un bledo los crímenes y las víctimas, sólo quiere alimentar una imagen. Su gran “investigación” consiste, básicamente, enh pedir un certificado de defunción de Franco. Y cuando lo recibe, él mismo -no otros, él- cierra el proceso declarando la extinción de la responsabilidad penal por fallecimiento y diciéndoles a los denunciantes que se vayan a los Juzgados de su tierra para solicitar la apertura de fosas. Él solo hubiera atendido lo de las fosas si pudiera haberse hecho la foto internacional desenterrando a García Lorca. Como eso era complicado, les dijo que se buscasen la vida, que no era su competencia. Y sin embargo ha conseguido transmitir la imagen de que no le dejaban investigar los crímenes franquistas. Que a lo mejor hubiera sido verdad, pero que desde luego él ni lo intentó ni lo pretendió.

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