Autobuses ardientes

Ayer iba en el Circular a las 5 de la tarde. Pegaba un sol que no veas y todo era la rutina de siempre, aburrido y hasta las narices de estar sudando. Iba yo despistado en uno de estos asientos de cuatro, pensando en mis cosas y en que iba siendo hora de comprar cervezas buenas. En Doctor Esquerdo se subió una chica muy mona, que tenía algo que llamaba la atención. No era en plan cañón, pero tenía un no-se-qué. Llevaba un vestidito veraniego verde y blanco, el pelo castaño ondulado y ojos de gata remolona. Unas sandalias blancas y un tatuaje de una flor en el tobillo. El vestido en cuestión tenía un escote de estos al límite entre la discreción y el vértigo, que a nivel mental son sin duda los peores. Se había pegado una carrerita de aupa para coger el autobús y resoplaba un poco. El mencionado escote estaba humedecido del sudor y el blanco transparentaba ligeramente. Sus muslos asomaban por debajo de la falda minúscula, con esas piernas tan lindas al aire. La chica me preguntó que donde se tenía que bajar para El Corte Inglés de Castellana y esta pregunta tan tonta hizo que nos pusiésemos a hablar. Una cosa llevó a la otra y acabamos dando rienda suelta a nuestros impulsos sexuales ahí en el autobús, en medio de todo el mundo, mientras las ancianas aplaudían sin soltar el abanico.

En realidad todo esto me lo acabo de inventar ya que yo con la reina de La Guindalera voy sobrado. Lo del título de autobuses ardientes va más relacionado con una cuestión que empieza a ser una mierda y de la que ya hablé en el pasado. A ver, ¿por qué narices los asientos del fondo dan TANTO calor? Hay algo mal hecho. Si te sientas al fondo de muchas líneas de autobús debe haber algo mal puesto, debe ser que el motor está colocado por ahí, el caso es que eso emana un calor insoportable, llega hasta a quemar. Así, el personal usuario frecuente de autobús ya se sabe la historia y nunca se sienta en el fondo, pero la gente que no lo coge a menudo o no coge determinadas líneas peca de incauta, se sienta al fondo y al cabo de dos paradas no resiste más y se levanta. Con lo que quedan cuatro o cinco plazas (dependiendo del modelo) inutilizadas porque en la EMT compran unos modelos de autobús urbano que son una mierda pinchada en un palo. Ahora que rozamos los 40 grados es fascinante, una sauna para la clase obrera. Da gustico viajar así en bus oye

Anuncios

2 comentarios en “Autobuses ardientes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s