Atleti – Depor

En lo que a fútbol se refiere, yo me pongo nervioso cuando el equipo contrario tiene el balón, aunque estén en su campo. Y, si tenemos el balón, me pongo nervioso también cuando tenemos el balón y estamos en nuestro campo. Por eso me imagino que siempre en gustos futbolísticos me he identificado con la escuela holandesa.

Si tú tienes el balón, el rival no tiene el balón y no te puede marcar gol. A partir de ahí, hablamos. Podemos tejer las cosas a toque de corneta, como suelen hacer nuestros vecinos blancos, o podemos coser las jugadas como cuando mi abuela hace un jersey, con cariño, puntada a puntada y ejecución perfecta. Si tienes el balón y te acercas poco a poco ya aparecerá el hueco, el despiste, lo que sea necesario para abrir el camino a la portería. Así hacía el Ajax campeón de Europa en el 96 o así ha hecho el Barça desde tiempos de Cruyff.

Ese es el fútbol que me gusta y ayer el Atleti hizo lo más parecido que le he visto hacer nunca a eso. Claro que el rival nos lo puso fácil, pero aun así… Hay cosas que casi nadie mira cuando ve un partido. Por ejemplo, un dato importante es que en la mayor parte del tiempo había 21 jugadores en el campo del Deportivo. El otro era De Gea, que no iba a salir de su portería, claro. Si el Depor contraatacaba, se sacaba el balón con calma por parte de Domínguez o el renacido (de momento) Juanito. Pase a Camacho o Tiago y subimos andando. Con Jurado hacíamos pasear al balón por toda la frontal del área contraria. Si no se puede entrar por aquí, abro a banda y listo. Si por la banda no hay jugada, balón a Jurado y volvemos a pensar. Con el toque marcado está la sorpresa del desborde, que la ponía sobretodo Ujfalusi, que parecía un extremo de los buenos, de los que van pegados a la banda, llega al corner y centra. Así hilvanas peligro y vuelves a empezar una y otra vez.

Insisto, el rival tampoco dio mucha guerra y eso facilitó las cosas, pero a nivel de fútbol ayer fue sin duda el partido que más encaja con lo que a mí me gusta ver, sin menospreciar otros partidos que ha podido haber emocionantes. Hay que destacar a Camacho, un centrocampista de la cantera que no está teniendo muchos minutos y que ayer enseñó sus credenciales. Primero, anticipación. Segundo, posicionamiento. Tercero, buen criterio con la pelota. Sin alardes, pero ahí estaba. Si Tiago buscaba pases al desmarque, Camacho buscaba la circulación de la pelota con toda calma. Imagino que será un espejismo, pero ojalá cogiésemos la costumbre de jugar así.

Y así, 3-0 y a cinco puntos de UEFA.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s