Amigos que venís de fuera

Este blog nació con vocación internacional y así permanece debido al paseo que nos dimos por el planeta.

Desde estas páginas, quería escribir un mensaje dirigido a los amigos del mundo que vienen a visitar Madrid.

Amigos que venís de fuera:

De sobra sabéis lo rebienvenidos que sois en esta nuestra ciudad. Pero una cosita os queríamos pedir. Cuando vengáis a Madrid y visitéis una taberna, al pedir la caña haced el favor de no pedir una ración ipso facto. Yo sé que lo habéis leído en guías de viaje escritas con menos de dos dedos de frente y creéis que debe hacerse así. Pero amigas y amigos, una tapa no es una ración. Si vais de tapas, debéis ser pacientes.

Aquí las cosas funcionan de otra forma. Desde tiempos inmemoriales, desde que el mundo es mundo el supremo hacedor de la tierra honró a nuestro pueblo con las tabernas castellanas. En que esta creación es un milagro tan antiguo como la tierra coinciden todas las religiones e incluso varios catedráticos de astrofísica. En estas tabernas reina tradicionalmente un espíritu de amistad y solidaridad, por eso, al pedir una caña hemos sido honrados a lo largo de los siglos con la tapita de rigor, cortesía de la casa.

Los taberneros son buenas personas, sí, pero corruptibles, ¡angelitos!. Por eso, cuando pedís con tanta celeridad una ración, despertáis en su mente el pecado de la avaricia y les incitáis, pidiendo la ración, a que dejen de poner la cortés tapita de la casa.

Paciencia es lo que os hace falta. Vosotros pedid vuestras cañitas. Cuando vuestro estómago ansioso empiece a dictaros órdenes insensatas, ¡contenéos! Contad hasta cien con los ojos cerrados. Abrid los ojos y tendréis vuestra tapita. Ahí es el momento, desataos, pedid albóndigas, croquetas, una de bravas, desnudaos si es lo que os apetece, haced lo que os venga en gana, pero siempre después de practicar la contención y recibir como recompensa ese platito hermoso y preciado que os regala el tabernero.

Amigos que venís de fuera, yo sé que algunos sois de esas provincias hostiles del norte de Castilla antihospitalarias, otros de la costa del Levante, incluso algunos de los Estados Federados de la Micronesia y, en fin, de todos los confines del planeta e incluso de la galaxia. Sé que no actuáis con maldad, sino con ignorancia respecto a nuestras costumbres. Por eso es necesario este aviso. Porque cada vez que os ofuscáis y pedís raciones impacientemente, hacéis la vida de las madrileñas y los madrileños más infeliz. Y cada vez que lo hacéis, además, muere un gatito.

Si no es por nosotros, que quizá os caigamos mal, hacedlo por los gatitos:

(es un mensaje patrocinado por el Ministerio Popular de Usuarios de Tabernas de Madrid )

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s