De setas

Una llamada inesperada nos llevó a realizar un hito importante en nuestro regreso a tierras castellanas: la excursión setil que nos marcamos ayer domingo la reina y yo junto a nuestro camarada Miguel y su padre, Pepe, que es el que nos traza la línea divisoria entre la vida y la muerte porque es el único micólogo.

Somos unos grandes admiradores de estos maravillosos hongos, que tienen una mística increíble por dos factores esenciales

1.- Porque salvo algunas “domesticadas”, las setas no se cultivan. Hay que ir a buscarlas al sitio indicado, en la temporada adecuada. Después de las lluvias, en pinares o praderas, pueden estar ahí o no, nadie te garantiza nada.

2.- Porque no todas son comestibles. Hay que saber lo que se coge, porque si no sabes te puedes llevar un susto. Unas pueden darte una diarrea o un dolor de estómago, lo que constituye un mal rato y nada más. Pero otras son mortales. Suerte que íbamos con Pepe, que nos aseguró que lo primero que se aprende en ese mundillo es a diferenciar las mortales del resto. Gracias a su experiencia vamos sobre seguro.

A mi personalmente me maravilla el seteo. Las setas no las puedes conseguir más que cuatro o cinco meses al año, por lo que cuando llega la temporada es un momento especial. La reina y yo, estando en Estados Unidos viendo el otoño, nos acordamos mucho de alguna expedición que hicimos en el pasado y lo cierto es que ya pensábamos que cuando llegásemos la temporada estaría en las últimas y este año nos quedaríamos sin festín. Por suerte el bueno de Miguel y su padre nos han salvado la partida.

En general setas hay en cualquier parte donde haya hongos y humedad, así que imagino que las habrá en todo el mundo. El tema es que la gastronomía popular castellana ha tenido, en temporada, la compañía de las setas y la experiencia de las gentes de los pueblos que ha valido para distinguirlas.

En nuestra excursión de ayer, la zona en la que nos estuvimos moviendo fue la comarca de la sierra de Guadalajara, en torno al municipio de Cogolludo y Aldeanueva de Atienza. Los lugares exactos no los voy a indicar primero porque es mejor que cada uno investigue por su cuenta para evitar masificaciones y segundo y más importante, porque no me acuerdo de cómo llegar allí.

Pepe nos llevó a varios lugares que el conocía. Hay dos reglas básicas que es preciso tener en cuenta a la hora de coger las setas y que sirven para que estas continúen reproduciéndose:

1.-Cortarlas con una navaja por el tallo, nada de arrancarlas de cuajo

2.- Las setas que se van recogiendo, almacenarlas en una cesta de mimbre y no en una bolsa de plástico o de cualquier otro tipo, para que las esporas sigan cayendo y así facilitemos que en el futuro salgan más setas

Ante la duda, mejor dejar una seta en su sitio que comerla y que te de un chungo. El distinguir las setas es algo que requiere cierta experiencia, algunas son más fáciles de distinguir que otras y eso depende del conocimiento de cada una. De no ser porque íbamos con un micólogo habríamos descartado más de la mitad de las que cogimos.

Me cuentan que pese a las precauciones recomendadas, últimamente se estila contratar a un puñado de personas, que arramplen con todo y ya después un micólogo analizará cuáles son buenas y malas. Esto es una barbaridad en general porque cuando se contrata a cualquiera para que coja todo lo que pille sin importarle la manera de hacerlo, al final se hace todo mal. A parte, hay mucho tarugo al que no le entra en la mollera el tema cesta y se empecinan en la bolsa de plástico. Allá ellos, el próximo año no habrá setas.

Para comer, que decir, son riquísimas y cocinables de distinta manera. Ay las setas… una tradición popular que los que tenemos un pequeño corazoncito gourmet apreciamos enormemente. Al estar perdiéndose la vida rural, se empieza a perder también la sabiduría popular al respecto. Viviendo en la ciudad es además difícil para nosotros el desplazarnos en su búsqueda, por lo que de un año para otro se nos van olvidando las enseñanzas que nos da nuestro maestro. Aun así, nos hemos comprometido para el año próximo a hacer un intensivo y así aprender de una vez por todas los secretos esenciales de la micología.

Aquí tenéis una cuarta parte del botín que cogimos. Pronto lo estaremos saboreando:

Boletus

Lepistas o “setas de pie azul”

Si os interesa el tema, podéis echar un vistazo a este enlace:

www.micologia.net

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Un comentario en “De setas

  1. Es curioso lo de las setas, a nadie dejan indiferente aunque hay muchos puntos de vista. Para mi los meses de setas son los secos, la razon es obvia, si te comes unas setas igual te da por reirte que por revolcarte por el suelo asi que mejor revolcarte en un sitio seco y no llegar a casa lleno de barro. Ansio la primavera.

    Aparte de eso, si hablamos de setas de echar a la cazuela la verdad es que estan muy buenas tambien jajaja

    Comentario txorra del dia, ale voy a leer como os las comisteis.

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