Análisis de coyuntura. Mes de Mayo

Tres meses llevamos ya en la carretera. Mas que Willy Fog y Rigodón (no se si se escribe exactamente así).

Este mes de Mayo ha sido el más importante en nuestro viaje, al menos en lo que a reflexiones personales se refiere.

La primera parte del mes, como sabéis, recorrimos más de media Rusia en vagones platzkarny. La segunda parte, recorrimos la isla de Hokkaido en Japón y el norte de la de Honshu. Dos mundos muy distintos, Rusia y Japón, pese a estar tan cerca. La explicación no es compleja, ambos han sido países tradicionalmente muy herméticos y en cierto modo lo siguen siendo.

El viaje por Rusia coincidió con mis estudios acerca de la NEP, de la que os hablé anteriormente. Esto fue muy curioso, ver la teoría y la práctica a la vez. Da mucho que pensar a nivel político. En general, viajar por Rusia significa conocer su historia reciente y lleva a pensar en los porqués de las cosas. Mi conclusión al respecto ya la adelante hace un par de semanas: hay quien piensa que el pasado de Rusia implica que se hizo todo lo mal que se pudo y por ello no se puede repetir. En mi opinión, el hecho de saber que las cosas se hicieron mal, junto al hecho de ver la situación actual del país, implica que hay que volver a intentarlo. Millones de personas no pueden vivir en la miseria mientras unos pocos viven en la gloria. Volver a intentarlo no es una opción, es una necesidad humana. Me temo que esto decepcionará a quienes pensaban que este viaje sumado al paso del tiempo me iba a ablandar las ideas, pero igual alegra a otros.

La llegada a Japón cambió muchas cosas respecto a la etapa anterior. Da gusto estar en un país en el que puedes dejar la puerta abierta. O en el que puedes ir a un cajero con total tranquilidad. Es un país en el que hay calma. Hay una serie de traumas de los japoneses que tienen su peligro. Están siempre pensando en el que dirán y en las apariencias, intentan siempre ser majos pero por su cabeza muchas veces pasan otras cosas y tienen una vida interior bastante atormentada… pero en tanto en cuanto sólo estamos de paso, esto no nos afecta especialmente. Supongo que tendremos que asumir que no vamos a sacar muchas amistades japonesas de este viaje. Pero para ser extranjero , el país es bastante cómodo. En el fondo aprovechamos todo lo bueno y lo malo no lo sufrimos al no trabajar aquí ni tener vida social aquí.

En este último mes se ha producido un fenómeno previsible en nosotros: las ganas de parar. Prácticamente desde que salimos de casa, con excepciones en Berlín, Moscú y Kamo Aosa, hemos estado apenas dos o tres días en cada sitio, en algunos simplemente uno. Coger cada dos o tres días todos los bártulos, salir a la carretera, cambiar de casa, volver a encontrar gente a la que volver a contarle todo lo que hemos hecho… colapsa un poco mentalmente. Por eso tenemos ganas de parar en algún lugar, de tener “nuestro sitio”.

A esto último debemos añadir unas circunstancias concretas. Casi todo aquel que empieza un viaje con el elemento común de la indefinición temporal, tiene muchas veces unas inquietudes, una especie de preguntas para las que encontrar respuesta. Pues yo creo que nosotros hemos encontrado casi todas las respuestas que buscábamos en estos tres meses. Hay gente a la que le lleva menos, hay gente que pasa nueve meses, otra que necesita dos años… en nuestro caso, en el sentido de “viaje interior”, aunque uno nunca termina de buscar, la verdad es que estamos bastante saciados.

¿Qué nos queda entonces? Nos queda todavía la curiosidad cultural acerca de muchos países que nos rodean. Eso me imagino que no acaba facilmente. Y, lo que más nos pesa, nos queda la certeza de que en la vida del buen asalariado un viaje con tanta libertad es algo completamente imposible.

Por lo tanto, como es fácil deducir, el viaje va a continuar un tiempo más. Pero va a cambiar de formato tarde o temprano, si no es este mes será el siguiente. Nos empieza a apetecer disfrutar de la quietud. Pensad que hace tres meses estábamos en Madrid y que ahora estamos en la isla de Honshu, son muchos kilómetros recorridos muy deprisa. Vamos a bajar el ritmo seguro.

A nivel de nostalgia, del que siempre hablo en este análisis mensual, después de tres meses como es lógico echamos muchas más cosas de menos. Cada vez pensamos más en familia, amigos y camaradas y eso es algo que está ahí. Por suerte en Japón todo es más tranquilo y lo sobrellevamos disfrutando de la calma que hay por estos lares.

De salud no nos podemos quejar. Cruzamos los dedos, porque llevamos tres meses sin que nos suceda nada. Apenas tuve algo de fiebre en Bélgica, el resto del tiempo todo en orden. Ojalá siga la cosa así en adelante. Salí de Madrid con 80 kg (sí, me sobraba alguno) y ahora peso 76. Lo llamaremos “la dieta del movimiento”. Ando lejos de los 68 que pesaba al acabar COU (siete años ha), pero está bien.

Económicamente, seguimos manteniendo un muy buen nivel de gastos. Nuestra media diaria sigue en torno a los 19 euros. En Japón, sin embargo, estamos gastando más. Es quizá este el único punto negativo del país. Los días que nos permitimos alguna licencia, inevitablemente nos pasamos del límite. Y los días que vamos a lo barato, cubrimos casi todo el cupo. Así que preveo que durante el mes que comienza, que pasaremos casi completo por aquí, nuestra media va a subir inevitablemente.

Y estas son todas las reflexiones que me despierta el mes de Mayo, mes de María. Ya sabrán ustedes que el 13 de Mayo la Virgen María bajo de los cielos a Cova de Iría. Y hasta ahí puedo leer.

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7 comentarios en “Análisis de coyuntura. Mes de Mayo

  1. Sobre la primera parte me quedo con esto:

    Volver a intentarlo no es una opción, es una necesidad humana. Me temo que esto decepcionará a quienes pensaban que este viaje sumado al paso del tiempo me iba a ablandar las ideas, pero igual alegra a otros.

    Nunca pensé que se te ablandarían las ideas en un viaje de este tipo, al contrario, estaba convencido que saldrías más fortalecido. Y parece que así es lo cual me alegra (y así entro a formar parte del segundo grupo jeje)

    Mientras sigais con ganas y con ansias de conocer cosas y tengais la posibilidad de hacerlo pues adelante. Queda mucho que ver 😉

    Un abrazo desde unos 12500 km.

  2. ¡que susto! a la mitad del relato pensaba que ibas a cdecir: “nos volvemos” pero veo que no.No me extraña en absoluto que tengais tanta morriña, la tengo yo y no estoy tan lejos.
    Por cierto, ¿y cuanto tiempo y dinero os cuesta mandar cosas a España? besos

  3. Bueno, pues seguir adelante, ya parlarem de hacia donde. Yo no esperaba que te volvieses un liberal conservador, valga la contradicción, sino que apreciases que lo que tenemos aquí, aunque imperfecto, es envidiable para muchas personas. No vale el consuelo de que hay otros que están peor. Vale no conformarse y menos a los veinticuatro años, pero si dar gracias por lo que nos han dado. Ya sabes que en el fondo soy un poco Polyana.

  4. Tan interesado que estabas en el tema político me ha extreñado que no profundizaras más en las ex-repúblicas y alrededores, por lo que me ha contado Mikaela, por lo menos en Rumanía están tocados, pero menos, y piensa que al igual que aquí en su momento, se necesitan unos 20-30 añitos para que todo despegue.
    Con respecto a Japón, pues bueno, es más de lo mismo ya que supongo que el miedo al qué dirán te corta muchas libertades que en otros lado son cortadas con las fuerzas del orden, casi es peor el miedo a la humillación pública que la filosofía del que me van a hacer si otros hacen cosas peores. En fin es dificil ser libre y saber disfrutarlo.
    Así que adelante, tomarlo con más calma para disfrutar de esa libertad que os da tener cero ataduras y un poco de dinero para decidir que hacer y cuando hacerlo.
    un beso

  5. PD: Por cierto, si realmente os vais a quedar ahí un tiempo, es interesante la pregunta de la tieta, cuanto cuesta que nos mandeis cosas para acá. Y lo que es mejor, realmente los paratos sale rentable comprarlos allí?

  6. PD: Por cierto, si realmente os vais a quedar ahí un tiempo, es interesante la pregunta de la tieta, cuanto cuesta que nos mandeis cosas para acá. Y lo que es mejor, realmente los paratos sale rentable comprarlos allí?
    Estos capitalistas están que lo tiran

  7. Albareto, yo tambien te quiero!

    Tieta, una caja variadita vale 7000 pesetas enviarla

    Maria Luisa, si que eres Polyana

    Casper y Cia, bueno, hemos estado en Polonia y Ucrania, que son dos ex republicas. Ya deje mis impresiones sobre ambos dos paises. Polonia gente muy maja y hospitalaria, pero locos porque estan en la UE y quieren cargarselo todo. Ucrania, creo que es dificil que alguna vez en la historia mundial haya estado el pais mas destartalado que ahora. Aunque son mas majos que los rusos.

    Sobre los paratos, son algo mas baratos, pero no baratisimos.

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