Carta desde Amsterdam

(foto de Amberes)

Queridas amiguitas

Nuestro ultimo dia de Bruselas transcurrio con una muy relajante normalidad. Dormimos bastante y nos fuimos a una de estas lavanderias que hay por toda la ciudad. A los 15 minutos ya estaba yo explicando a una señora como podia usar la lavadora, la secadora y demas, aunque lo que mas le costaba a la pobre era abrir la puerta.

Aquella tarde fuimos con Tom a comer un gofre, que es algo bastante habitual para hacer en Bruselas, y luego quedamos con varias personas para ver una pelicula en version original con subtitulos en frances y flamenco. Por suerte la pelicula era “El Orfanato” y nosotros la entendimos bastante bien. No me parecio gran cosa, con la musica y el montaje te meten en tension pero luego si la analizas es demasiado facilona, pura atmosfera pero una historia bastante blandengue y mal hilvanada lo mires por donde lo mires.

Tras la pelicula fuimos a un bar y conocimos a varia gente del Couchsurfing local, el mas interesante sin duda un chico llamado Yuri que era experto en autostop por paises del Este, asi que le planteamos bastantes de nuestras dudas.

Asi transcurrio nuestro ultimo dia en Bruselas, la capital de Belgica. Una ciudad muy curiosa. Geograficamente esta en Flandes y se considera una ciudad flamenca, administrativamente Belgica esta dividida en tres zonas – Flandes, Valonia y Bruselas- pero al mismo tiempo es capital de Flandes. Y se habla frances mayoritariamente, cosa que irrita a los flamencos ya que en su propia ciudad la mayoria de la gente se dirige a ellos en frances. Todo es debido a la alta presencia de oficinas internacionales de la UE. Podriamos definir Bruselas como una ciudad bastante internacional, una especie de isla sin demasiada identidad aunque tiene muchas cosas que hacer. Encuentras gente de todo tipo y barrios enteros de distinta nacionalidad.

Al dia siguiente partimos hacia Antwerpen. Fue un tramo facil. Fuimos en metro hasta el famoso Atomium – por cierto alli el Metro no tiene torniquetes, asi que debo admitir que solo lo pagamos una de las veces que lo usamos -, que esta ubicado en las afueras. Alli le echamos un vistazo rapido y nos fuimos despues a buscar algun alma caritativa que nos llevase hasta Amberes – o Antwerpen – a solo 50 kilometros. En seguida lo encontramos. Se trataba de Jan, el responsable de prensa del nuevo Palacio de Justicia de la ciudad. Una persona muy agradable y amena, a raiz de ver una señal de Gante decidio hablar de Carlos 1 y 5 of the world y algo debia saber de historia porque nos pregunto si sabiamos si el rey habia sido muy bien recibido, asi que hablamos un poco sobre la revuelta de las comunidades de Castilla. Como le caimos bien, decidio enseñarnos todo el Palacio de Justicia por dentro, el hombre tenia una llave maestra y nos fue enseñando las salas, las oficinas y demas. Me hice la foto en el sitio donde se supone que se sienta el abogado y nos fuimos hacia el centro tras esto.

El centro de Amberes tiene mucha miga, es esteticamente muy bonito. Basicamente paseamos por la Gran Plaza y otro sitio llamado algo asi como GroetnMarkt (tengo la mania terrible de no escribir los nombres en su idioma, asi que se que estoy poniendo todo mal) y por las calles aledañas. No hicimos demasiado porque con las mochilas ir caminando es bastante cansino, un rato esta bien pero al final te acoplas en un banco y dejas las horas pasar. O, si hace frio – como era el caso – , lo que solemos hacer es apurar un cafe en cualquier sitio durante las horas que sea necesario

Por que tanta espera? Porque con esto de ir a casas de gente, los que nos alojan tienen su trabajo y su vida y la mayoria de las veces tenemos que esperar a que terminen de trabajar.

Finalmente nos encontramos con Stijn, nuestro anfitrion de alli, que vive en las afueras de la ciudad en una zona industrial que han reconvertido en pisos. Me parece muy interesante este reciclaje de edificios que he visto en muchas ciudades europeas, mantener la estructura y cambiar el contenido, creo que en Madrid no se hace nada y no se si es porque esta prohibido por algun tipo de ley o simplemente porque los mercachifles del ladrillo prefieren tirarlo todo abajo y volver a empezar.

Stijn trabaja como diseñador industrial, esta especializado en hacer embalajes sostenibles y es todo un inventor, tiene multitud de proyectos de cachivaches variados y quiere crear un negocio de bicicletas. Como buen flamenco, es un amante de las cervezas y en seguida nos ofrecio varias. Nos quedamos embobados viendo un libro que tenia llamado “Todas las cervezas belgas” tan grueso como la guia telefonica.

En Amberes no hicimos demasiado porque el tiempo no nos acompaño nada. Con un poco de lluvia puedes aguantar por la calle, pero a nosotros nos gusta simplemente estar por ahi y alli hacia mucho frio, mucho viento y muchisima lluvia. Paseamos un poco por la ciudad descubriendo sus interesantes rincones, como una callejuela del siglo XVI que transcurria por entre varios edificios. Para que nos hagamos una idea, es como si en una manzana de cualquiera de nuestras ciudades te encuentras una especie de callejon tortuoso que la atraviesa para ir de un lado a otro, pero con distintas viviendas, negocios etc, parecia una calle de Fez o algo asi.

Basicamente alli nos abandonamos a la cerveza. Siento hacer esta apologia de una bebida alcoholica, pero es que alli es una exageracion, hay cervezas para aburrir de todo tipo y no demasiado caras – aunque mas caras que una caña – . Tambien descubrimos un interesante local en el que solo servian chupitos de ginebra, tenian mas de 200 marcas distintas. Interesante, pero mejor no pasar mucho tiempo alli, que con la ginebra ya se sabe.

El ultimo dia en Amberes no hicimos nada absolutamente, porque llovia con una violencia tremenda e incluso granizaba, asi que nos quedamos en la casa calentitos.

Asi concluyo nuestro periplo por tierras belgas. Un Estado que me llama mucho la atencion, alli los flamencos se sienten flamencos y los valones se sienten valones, nadie le dice a nadie “tu no eres flamenco/valon, tu eres belga”, en general se respetan las diferencias linguisticas bastante, Flandes es una zona enteramente flamenca y Valonia enteramente francoparlante. No entiendo demasiado el independentismo de alli salvo por el desarrollo desigual de las luchas sociales, tendre que informarme mas al respecto porque lo cierto es que por motivos culturales no veo la necesidad salvo en el caso de Bruselas.

La salida de Amberes fue apoteosica. Una nevada de proporciones desorbitadas, no nos esperabamos esto ni de broma. Alla ibamos los dos, con nuestras mochilas y toda nuestra ropa encima para no morir helados. Suerte que estabamos en las afueras y no teniamos que ir demasiado lejos a buscar quien nos llevase. Finalmente en una gasolinera cercana lo encontramos, un transportista autonomo flamenco poco amigo de los valones y del rey, campeon de Belgica de tiro y ciclista aficionado que nos llevo hasta una estacion de servicio a 20 km de Amsterdam.

Esta estacion de servicio era algo muy curioso, una gran espacio con un hotel enorme, gasolinera y muchisimos restaurantes de estos que estan en una pasarela sobre la autopista. Alli pasamos varias horas porque no queriamos llegar a Amsterdam demasiado pronto y porque se estaba a gusto. Nos llamo la atencion ver gente cenando a las 5 de la tarde, estan locos estos holandeses.

Llegamos a Amsterdam de mano de un diseñador de interiores y su pequeño perro histerico, que no sabia nada acerca de Amsterdam porque era de La Haya, nos dejo en una calle al azar y nos dijo “esto debe ser una especie de centro”. A partir de ahi nos apañamos como pudimos para llegar al barrio de Martijn, nuestro nuevo anfitrion. Martijn trabaja con ONG y estuvo dos años viajando por el mundo, siendo lo mas destacable de su fascinante viaje un tramo en barco entre la India y Madagascar (o algo asi). Nos dio la bienvenida a Amsterdam preparandonos un plato tipico, una especie de pure de guisantes con salchichas muy nutritivo, muy fuerte y muy caliente, algo que necesitabamos.

Pasamos la primera noche durmiendo como bestias porque llegamos matadisimos, creo que echamos 11 horas de cama. El dia era frio frio y ademas, amigos, la nieve no nos abandona. Esta nevando casi ininterrumpidamente desde que llegamos aqui. No nos apetecia hacer nada, asi que pasamos la tarde en la casa viendo una pelicula japonesa llamada “Totoro”, interesante y con una cancion muy pegadiza. Al acabar, Martijn recibio una llamada de unos amigos que nos invitaban a una fiesta y nos invito a ir. De este modo conocimos el centro de la ciudad y el famoso Barrio Rojo, un barrio lleno de europeos haciendo el ganso, comprando marihuana legalmente, mirando a las prostitutas en los escaparates como si fuesen jamones en la charcuteria y entrando en sex shops o espectaculos porno. En medio de este panorama, el amigo de Martijn tenia una casa de tres pisos para el solito. Era algo asi como un trabajador de una empresa informatica que ganaba una pasta gansa, tenia ese cason en medio del centro para el solito y no se que estaban celebrando pero no hacian mas que sacar botellas de Presecco, que viene a ser champan italiano. Aunque el mas interesante de esta curiosa fiesta era un grafitero llamado Roy que decia que conocia los famosos grafitis de “Vota Dier” y, a ver si los que le conoceis se lo decis, decia que le llamo la atencion en Madrid ver que bastantes carreteras de entrada/salida a la ciudad estaban llenas de taqueos o “tag” de un tal Karen…

Todo esto fue ayer. Estuvimos en la casa hasta las 4 de la madrugada y volvimos al piso de Martijn caminando. Un paseo genial, porque tuvimos la oportunidad de cruzar andando todo el centro de Amsterdam en completo silencio y con la nieve acompañando. Una buena manera de ver la ciudad.

Hoy hemos vuelto a dormir bastante porque la verdad es que el tiempo no es el mas indicado para estar por la calle haciendo demasiadas cosas. Por suerte no hace mucho viento por aqui y aunque nieva basta con ir abrigado para no estar muy a disgusto. Estamos de nuevo en el centro, lo mas interesante para mi es el gran uso de bicicletas y la cantidad de calles peatonales, practicamente todo el centro es peatonal y nadie se ha muerto por ello, asi que a ver si nuestros politicos aprenden un poco a hacer ciudades mas agradables. Con el clima que tenemos, si tuviesemos ciudades mejor organizadas la verdad es que viviriamos en el mejor sitio del mundo.

Poco mas que decir. Un saludo a Angelillo por mandarnos una gran foto de Arrabal, el mileniarismo va a llegar.

Anuncios

4 comentarios en “Carta desde Amsterdam

  1. Por aquí también hace frio, pero menos. Creo que cuando vuelvas verás Madrid de otra manera, con más cariño. Dentro de nada llorarás cuando oigas un organillo, como me pasaba a mi en Valencia. Aunque, bien mirado, si oyes un organillo tocando el pichi en Vladivostok no es para llorar sino para tirar cohetes. No compartes la filosofía de Concha Piquer en tierra extraña. Madrid no es tan malo, ni tan bueno, yo he llorado por volver y preguntale a tu tieta… Se hace lo que se puede. Besos.

  2. Claro que si. Maria Luisa tiene toda la razon. Madrid es mucho Madrid. Con sus atascos, sus calles no peatonales, su contaminación, su gente, etc. El organillo tampoco es tan necesario. Siempre se la echa de menos, sobre todo cuando estas fuera. Si tuviera playa cerca seria la perfeccion.
    Vosotros cuidaros mucho y seguid contando vuestras andanzas.
    Besos.

  3. A mi me dieron mucho la brasa con una cosa llamada “Parabola de los talentos” y creo que el caso de Madrid encaja mucho en lo que se contaba en dicha parábola. Mucho talento, nada aprovechado. Cada vez estoy mas seguro de que Madrid puede ser la perfeccion – pero sin playa, por favor – solo falta alguien que aproveche lo que hay. Tendremos que ir los Comuner@s al rescate.

    Lo que pasa es que en Holanda o Belgica les falla el clima y claro, tu no puedes decires “joder, a ver si teneis un poco mejor clima”. Pero en Madrid si podemos decir “A ver si hacemos mejor las calles”.

    Lo bueno de Madrid es el clima y el caracter castizo, y este ultimo se esta perdiendo. No lloro por oir el organillo, mas bien lloro por no oirlo casi nunca, o porque un local historico como Corripio acabo convirtiendose en un sitio raro gafapastil ante la indiferencia de la administracion, que no se esfuerza lo mas minimo por preservar nuestra historia como ciudad. Cuando no quede nada de eso, que es el camino que llevamos, seremos solo otra ciudad robot mas. Y como ahora hay cambio climatico, quiza en unos años el tiempo sera mejor en Amsterdam.

    Me alegra que os preocupen estas cosas, en 2011 podeis votar Comunero al ayuntamiento.

  4. Las bicis, cómo me gustan las bicis, eso si, en Madrid montar en bici significa ser por lo menos Roberto Carlos o tener sus gemelos porque a lo tonto las cuestecitas son tela. En cambio tengo entendido que Amsterdam es todo plano.
    Madrid es fantástica como es, sin playa, pero con piscina, y renovándose cada día pero a la vez manteniendo sus obras que ya son parte de la ciudad. ¿No echa de menos la tieta ese martillo neumático sonando sin cesar a la hora de la siesta?
    Es cierto que aquí se hace poco por conservar lo antíguo y que quizá se echa de menos que haya un casco viejo tipo el de Donostia o Bilbo, pero tampoco se puede pedir el cielo.
    Con respecto al frío, ¿por qué no os planteais comprar un abrigo bien gordo y cuando empiece a hacer mejor tiempo nos lo mandáis por correo y punto?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s