Vaccinus-a-um

A falta de un par de meses para comenzar nuestra aventura, se nos va muchas veces la cabeza en ensoñaciones acerca de como será el viaje. Sin embargo estamos ya viviendo una pequeña aventura, la aventura de los preparativos.

Mentalmente o por escrito hacemos listas de las cosas que vamos a necesitar. Ayer cubrimos una necesidad ciertamente importante: los mapas. En La Tienda Verde de Madrid nos hicimos con un mapa de Europa bastante detallado en cuanto a carreteras, uno de Asia muy general, otro más específico del sudeste asiático que abarca Laos, Vietnam, Camboya y Tailandia, y otro de China muy detallado. Cuatro en total. Si necesitaremos más no lo sabemos. Pensamos que no, mejor ir ligeros. Nos interesa particularmente el poder señalar las carreteras donde cruzar las fronteras de los distintos países. La Tienda Verde es una de esas tiendas que deben recomendarse. Un pequeño comercio especializado en cartografía. Especialmente útil para montañeros, su catálogo es amplísimo. Además pudimos hablar un rato con ellos acerca de nuestro viaje.

Hoy hemos dado un paso bastante importante. El paso de las vacunas. Cuando vas leyendo de aquí y de allá, te va entrando información infinita sobre todo lo que te debes poner y acabas más liado de lo que empezaste. Lo básico es ir al centro de Sanidad Exterior, que en Madrid está en la calle Francisco Silvela. Pides cita previamente y tardan una semana en dártela, más o menos. Cuando llegas rellenas un formulario donde indicas tus datos, tu recorrido aproximado y los datos sanitarios que consideres oportuno, tales como medicamentos que estás tomando, enfermedades que tengas o que hayas tenido, observaciones, etcétera. Lo que viene después es lo mismo que en todas partes: un numerito y lista de espera. La espera ha sido amena, aunque cuando salía un nuevo número no sonaba un “tolón” como suele ocurrir en estos casos, por lo que no podías dejar de mirar la pantalla donde se anunciaban los números. Aun así nos hemos permitido observar a una chica que ha llegado tras nosotros. Estaba perdidísima y además daba imagen de puro despiste. Gafas de alta graduación y gesto desorientado. No paraba de dar paseos hasta que se ha atrevido a pedir el formulario y el número. Nos hemos empezado a imaginar a esta chica en cualquier país lejano y nos ha dado incluso miedo, seguro que se pierde vaya donde vaya.

Llegado nuestro turno nos ha recibido una médico muy agradable a la que hemos hecho sudar bastante. Gracias a nosotros ha revivido sus tiempos de facultad, porque Aurora toma un medicamento y yo en mi infancia tuve una enfermedad llamada púrpura trombonosequé. Así que la pobre mujer ha tenido que sacar un tochaco para mirar todos los detalles, no fuera que cualquier vacuna tuviese alguna contraindicación respecto a nuestras enfermedades pasadas o medicamentos actuales. Una vez hecho el estudio ha analizado nuestro itinerario y nos ha ido explicando con pelos y señales las enfermedades, vacunas, efectos, cosas que producían las enfermedades. Debo admitir que yo he alcanzado un importante grado de saturación ante tal torrente de datos así que, irresponsable de mi, me he dedicado a mirar por la ventana y ver como los de “Hermanos Ortiz” removían las patatas fritas. Por suerte nos han dado mogollón de folletos con toda la información acerca de como proceder.

Conclusión: Tenemos que vacunarnos de fiebre tifoidea, colera, rabia, meningitis, encefalitis japonesa, hepatitis A y B, tetanos, difteria y no se si algo más. También tendremos que hacernos con profilaxis para la malaria.

De todas las que nos ha dicho, varias nos las administrarían allí en el sitio. Así que hemos tenido que ir a un despacho de cobro de tasas, lo cual era fascinante porque el tema de las vacunas era como comprar en la frutería, “ponme dos de esto, uno de aquello, tres de lo otro”. Total, más de ochenta euros la jugada.

Acto seguido se vuelve a coger número para enfermería, que es donde te ponen las vacunas. Esta vez la espera ha sido inexistente, según nos sentábamos a esperar que apareciese nuestro número, ha salido. Nos han metido encefalitis japonesa y meningitis. A Aurora también le ha tocado en gracia Fiebre Tifoidea, porque debido a los medicamentos que toma es mejor que a ella le inyectaran vacuna inactiva, mientras que yo me tendré que agenciar vacuna oral atenuada. Un mundo señores, la mare que va. Hemos asistido a una lucha de poder en la sombra tremenda, la enfermera discrepaba en alto grado de las recomendaciones de la médico. Por si fuera poco nos ha vuelto a explicar todo aunque de manera diferente, con lo que estamos liados. En los folletos está la solución. Parece que a la enfermera no le hacía mucha gracia que nos vacunasemos de tantas cosas, aunque sólo nos ha puesto tres y dos vacunas. Ella sostiene que en el mundo hay miles de enfermedades y que uno no se tiene que vacunar de todas. Yo que se oiga, a mi lo que me digan. La última vez que me vacunaron fue en el año 1997 de la meningitis (y digo yo ¿por qué me han vacunado hoy otra vez?) y no se ni por qué fue ni cual fue el fundamento. En fin, yo intentaba hacerle ver que simpatizaba con su causa antivacunas, asintiendo con la cabeza. Para ser sinceros las vacunas me gustan poco, pero tampoco tengo criterio para saber si tiene razón la médico, experta en teoría, o la enfermera, experta en práctica. Sin teoría revolucionaria no puede haber práctica revolucionaria y viceversa.

La semana que viene más y mejor, tendremos que volver aquí y también agenciarnos otras vacunas por nuestra cuenta. Dado que siempre hecho pestes de todo lo que organiza la administración pública española, debo reconocer que este tema ha sido mucho más fácil y mucho menos burocrático de lo que esperaba. Bien por todos. En cuanto a efectos secundarios, a parte de haber salido de allí con un pedo mental tremendo, en estos momentos noto el brazo derecho bastante pesado.

Para finalizar las gestiones del día de hoy, me he sacado el carnet joven. Lamiendo el poste, todo sea dicho. Porque es bianual y dura hasta los 26 años, yo tengo 24 así que ha estado ajustado. Encima uno de los dos años que me dura voy a estar fuera (¿uno? ¿o diez meses? ¿u ocho? ¿o catorce?), así que ya lo disfrutaré de aquí a Marzo y en el 2009. El motivo de hacer esta gestión en el día de hoy es porque aparentemente nos saldrá así el seguro más barato. Pero eso, señores, ya es otra historia.

Edward Jenner hoy nos has ganado una batalla pero no la guerra. Y todo por culpa de la viruela de las vacas, también llamada “viruela vacuna”.

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Datos para quien pueda estar interesado:

La Tienda Verde: http://www.latiendaverde.es

Dinero gastado en mapas: 45€

Sanidad Exterior, calle Francisco Silvela, 57

Precio por vacuna: 16,90€

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