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Balance de la primera semana en Sol

Sol. Reflexiones fuera de la plaza

Por primera vez en una semana no voy a pisar la Puerta del Sol. Necesito un día para reponer fuerzas. Pero no dejo de pensar en este fenómeno que ha surgido de manera interesantísima.

Origen

El origen inmediato de esta movilización está como todos sabemos en las manifestaciones de “Democracia Real Ya”. Las características de estas movilizaciones es que surgen de grupos de ciudadanos con poca o nula experiencia militante que sin embargo – y como es lógico en la situación que vivimos – necesitan exteriorizar su hartazgo.

El origen mediato lo podemos observar en manifestaciones de tipo similar bien nutridas de la comunicación por Internet, como “Juventud sin futuro”.

Es evidente que no son las primeras luchas que ha habido en Madrid, pero por una serie de acontecimientos estas han podido encauzar el descontento y aunar voces, cosa que no se había realizado anteriormente. En este sentido, los que somos o hemos sido parte activa de otras movilizaciones debemos hacer autocrítica, porque los movimientos no van a detenerse fácilmente y es conveniente extraer todo tipo de lecciones al respecto.

Causas

Las causas son muy fáciles de identificar. Cientos de imputados en las listas electorales. Casos de corrupción notables que afectan a los dos principales partidos políticos (Gürtel / EREs). Cinco millones de parados. Rescate financiero con el dinero de todos (socialización de las pérdidas, privatización de los beneficios). Gobierno del Estado en modo kamikaze activo. Reforma Laboral (Jubilación a los 67. Gobierno real de los banqueros y empresarios (reunión con el grupo de los 37 empresarios más importantes por parte del presidente del gobierno). Blindaje político por parte de los siempre (Ley Electoral, Sistema D’Hondt). Recortes sociales por todas partes. Generación muy preparada y desperdiciada socialmente.

Perfiles

 Si bien la Acampada está protagonizada principalmente por jóvenes, podemos decir que hay gente de todas las edades y condiciones. Estudiantes que no encuentran futuro. Trabajadores jóvenes en estado de permanente precariedad (salarios que no llegan a mileuristas). Trabajadores menos jóvenes sufriendo en carne viva los EREs y recortes. Parados de corta y larga duración. Pensionistas. De todo.

 Tratamiento mediático

Interesantísima ha sido esta cuestión. El procedimiento de la mayoría de los medios, en una semana, ha sido el siguiente:

De Antisistemas A No son tan malos A ¿Por qué no hay líder? A Simpatía paternalista A Ignorancia (hoy)

El Diario El Mundo ha sido el que ha sostenido la principal línea criminalizadora en un sentido editorial. Si bien ha habido artículos fieles a la realidad, lo que han querido resaltar por medio de sus portadas y titulares (de lo que debemos responsabilizar directamente al director del medio, Pedro J. Ramírez) ha sido lo malvada que es esta gente. Primero decían que eran antisistema. Se mantuvieron en sus trece. Luego que no eran demócratas. Ahora dicen que antes no eran antisistema ni extremistas pero que empiezan a estar dominados por la extrema izquierda (lo dicen en un artículo en la edición escrita, no lo encuentro online ahora mismo, pero es del día de hoy, Lunes 23). Además el único que ha alentado un desalojo por todos los medios (lo que incluye la violencia) a toda costa, de manera totalmente irresponsable, ha sido Pedro J. Ramírez, al que parece que no le causaría ningún tipo de problema moral el hecho de que alguien falleciese por aplastamiento tras una carga policial en un lugar lleno hasta la bandera. El Mundo sigue erre que erre intentando causar crispación y división, inventándose escisiones y demás (Democracia Real Ya ha dicho que las Asambleas son autónomas y que lo que proponen no es necesariamente lo mismo que ellos, ya que ellos ya tienen una tabla reivindicativa previa, cuestión que para El Mundo es motivo de división)

El País ha pasado de la criminalización al buenrrollismo siguiendo el esquema mayoritario anteriormente mencionado, seguramente siguiendo las instrucciones de alguien del PSOE (quien sabe). Público ha intentado desarrollar reportajes más fieles.

Los medios de la ultraderecha (La Razón, Intereconomía, esRadio) han dado pie a todo tipo de teorías y agresividad. De hecho El Mundo se queda corto, ya que los de Pedro J. han atacado desde la opinión y estos desde la manipulación y la invención. La entrevista falsa de Intereconomía pasará a la historia. César Vidal y Jiménez-Losantos han ganado el premio de las teorías conspirativas. Tardaba en salir ETA y han sido ellos los que se han dedicado a buscar relaciones. César Vidal hablaba de entrenamiento por parte de Segi en kale borroka (imaginémonos 10.000 madrileños entrenados por Segi en kale borroka, en lugar de estar en Sol en plan pacífico se podría tomar la ciudad directamente). Losantos hablaba de vagabundos, franciscanos y etarras. No se si esto es punible.

En los medios contrainformativos, Diagonal ha prestado gran atención, Kaos ha ido dado las noticias y LaHaine ha comentado muchas cosas como eran pero también ha dado pie a las teorías conspirativas de las vanguardias izquierdistas varias.

Sabemos ya que los medios de comunicación son grandes empresas con intereses y por tanto en general la manipulación está a la orden del día, no es nada nuevo.

Un fenómeno interesante ha sido descubrir la barrera mental de los periodistas, incapaces de comprender los métodos asamblearios. Si un tipo registró el dominio, ya se busca su pasado para ver si es de tal o cuál partido (cuando seguramente será el pobre hombre que se ofreció en asamblea a registrar el dominio porque nadie sabía). Si un tipo hablaba y resultaba ser abogado estudiante de oposiciones, decían que el líder era un abogado burgués (tertulianos de RNE). Tampoco entendían la diferencia entre los debates internos y las propuestas externas. Están acostumbrados a hablar con partidos políticos en los que el cargo de turno ordena y manda y lo que dice va a misa. No están acostumbrados a la existencia de debates y propuestas variadas. Así, si algún loco propone que todos los días de la semana pasen a denominarse Sábado y pasa por ahí un periodista, este dirá “La Asamblea de Sol ha decidido que todos los días deberán llamarse sábado”. Esto provoca que los tertulianos comiencen a hablar de lo absurdo de las propuestas, de que los acampados están mal de la cabeza…

Los medios siguen descolocados ante este fenómeno y no saben como reaccionar. Pensaban relacionarlo con las elecciones por no se enteran de que el descontento es independiente de cualquier sondeo, resultado o escaño.

Reacciones políticas

Un aspecto positivo ha sido sin lugar a dudas el jaque a la clase política en general. Los políticos se han convertido en una clase parasitaria de la sociedad. Los partidos políticos son empresas de marketing coaligadas con los banqueros. En líneas generales no existe vocación de servicio o idealismo, lo que hay es mucha ambición.

Esta gente no se ha enterado de que iba la historia en ningún momento.

En el PSOE lo vieron como una molestia desde el principio. Con nula habilidad desalojaron la plaza pensando que se quitaban el problema. Lo que hicieron fue multiplicarlo por diez. Después de esto comenzaron a hacer el arrastramiento más lamentable que se ha podido ver nunca, llorando por las esquinas solicitando amistad. El descrédito de este partido es por todos conocido.

En el PP han pasado por todos los estadios posibles, en distintas realidades espaciotemporales. Unos han pasado de la crítica a la mano tendida. Otros de la mano tendida a la crítica. Otros de la comprensión pretendida a la incomprensión y vuelta a empezar y otros todo a la vez. Han querido utilizarlo como arma electoral porque si una cosa sabemos es que PPSOE está alejado de la realidad y está centrado únicamente en su lucha bicéfala, sin enterarse de las cosas que pasan en la vida. Por esto, insistían con sus mensajes para tontos (“si no os gusta al PSOE, tenéis que votar al PP”), con su visión en blanco y negro de la vida. Ahora tras las elecciones, por no se sabe qué motivo parece ser que se consideran ganadores frente a la Acampada, olvidando que la Acampada trasciende el circo electoral.

PPSOE tiene el monopolio de la política y no tolera que nadie más haga política.

IU ha ido a la zaga como es habitual. Ángel Pérez comenzó criticando la historia. Después, como puede tener cierta lógica, apoyaron las movilizaciones. Un problema de IU en general es el de complejo en el discurso, el de darse excusas, el de “no si yo soy bueno, si no apoyo esto”. Mi teoría es que viendo el tratamiento mediático pensaron que no iban a ser criminalizados por apoyar la historia. Hablo de determinados cargos porque me consta que ha habido afiliados participando a título individual desde el principio.

UPyD ha sabido mantener cierta distancia elogiando las cosas que le benefician como la petición de reforma de la Ley Electoral.

En las organizaciones de izquierda combativa ha habido distintas posturas. Por un lado ha habido muchos militantes participando activamente en comisiones, como cualquier otro ciudadano que puede hacerlo. Por otra parte ha habido varias organizaciones ortodoxas críticas con los pequeño-burgueses y sus demás demonios habituales.

Los indiferentes y los quejones

 Si una cosa me ha llamado más la atención han sido los indiferentes y los quejones. La crisis está a la orden del día en nuestras conversaciones cotidianas, cada vez que hablamos con unos o con otros siempre sale la coletilla “ya sabes, con la crisis”, “es que está todo muy mal”, “es que con esta situación”… Cosa evidente visto lo visto.

Sin embargo, parece que la crisis se ha esfumado de repente para este tipo de personas. De repente, no hay motivos. De repente, sobra el trabajo. “De qué se quejan, que se pongan a trabajar”, “ninis que viven de su padres”, “les mandaba yo a la obra”, “que estudien más”, “que se emancipen”, “que emprendan algo”.  Lo dicho, de repente los bancos dan créditos para emprender, los jóvenes son todos vagos, no hay crisis ni desempleo, España es maravillosa.

Resumen: En esta península el deporte nacional es la queja y la envidia. Es un país que tiene demasiados componentes asquerosos. De gente que se queja por quejarse y que habla con una facilidad asombrosa acerca de todo. Si alguien hace algo, se le critica. Si alguien intenta prosperar, se le intenta hundir. Las personas que decían “que alguien haga algo” se quejan porque alguien hace algo.

Como afectado directamente por la crisis, con estudios, con trabajo, con carrera, con idiomas, con emprendimiento propio en ciernes (sin créditos: los bancos no dan crédito aunque se les ha dado dinero de todos precisamente para eso, pero han preferido repartirlo para pensiones vitalicias), emancipado me siento insultado gratuitamente por esta gente, que para colmo es gente también afectada por esta crisis, que de repente ante un atisbo de movilización social decide que la crisis ya no existe, que no hay motivos y que me llama perroflauta, vago, adicto al porro y a la delincuencia y no se sabe cuantas lindezas más. Contamos entre nuestros vecinos con demasiados gusanos asquerosos. Paciencia y adelante.

El salario neto que entra en mi casa cada mes, sumando las dos partes, es de 1.900 €. La media es de 950, ni mileuristas, y gracias a que cobro más desde hace un mes. El número de contratos fijos en mi casa es 1, por lo que contamos a 0’5 contratos fijos por persona. El número de personas que cotizan a la seguridad social en mi casa es de 1, por lo que contamos a 0’5 personas que cotizan en mi casa. Y así multiplicado por miles. O acampo en Sol o me dedico a quemar sucursales bancarias, de momento toca lo primero, quejones de las narices.

Todavía tengo que dar gracias (a los quejones, además) por no ser un desempleado comiendo heces tras un terremoto en Haití, desnutrido y moribundo. Porque ya se sabe, los quejones no quieren que nadie esté bien, lo que quieren es que todo el mundo esté mal, y mientras no estés todo lo fatal que puedas estar, o como poco tan mal como ellos, no puedes decir nada.

Estos son los mismos que miraban para otro lado cuando tiraban a la gente en avionetas al mar en Argentina. “Algo habrán hecho”, “¿de qué se quejan?”, “Todo va de maravilla”, “No entiendo a esta juventud, lo tiene TODO”. Es la misma catadura moral.

El funcionamiento

 El funcionamiento de la Acampada de Sol es fácil de describir: hay una serie de comisiones y grupos de trabajo con un funcionamiento totalmente abierto y asambleario, y por otro lado hay una Asamblea General en la que se toman las decisiones.

Lo positivo de todo esto es que es participativo y gente que nunca ha estado involucrada en nada se ve con la oportunidad de manifestar abiertamente sus opiniones. Además es precioso recuperar el concepto de “plaza del pueblo” como lugar en el que hablamos con nuestros vecinos sobre todo tipo de temas, desde una dinámica de respeto mutuo y libertad de opinión.

Lo negativo del funcionamiento es que es muchas veces demasiado lento. Que al ser totalmente abierto es posible que una persona se pase por ahí, diga su primera movida mental, la defienda vehementemente, de la brasa y luego no vuelva a aparecer.

En general hace tiempo que no defiendo el asamblearismo y la horizontalidad porque es bastante fácil de manipular, pero aun así de momento el funcionamiento está siendo positivo, si bien no perfecto.

 La convivencia

 Este es el aspecto más digno de mencionarse. Hay comisiones de Infraestructura, Alimentación y Limpieza que hacen que la vida en la Puerta del Sol fluya sin incidentes y con un altísimo nivel participativo.

Se hace especial hincapié en evitar el botellón y se consigue en alto grado, por lo que directamente podemos calificar como mentira todas las informaciones de desprestigio general que van fluyendo y que quieren intoxicar hablando de un escenario apocalíptico de porreros y drogadictos.

 El momento actual y las necesidades.

 La Acampada de la Puerta del Sol ha planteado un desafío importantísimo ante las autoridades, un toque de atención durísimo secundado por un amplio sector de la población. Los medios intentan reducir todo a cifras, diciendo “son sólo 20.000” (o ya directamente “son sólo 1.000”). Olvidan que el flujo de gente es constante, que hay gente permanentemente y gente que pasa sólo un rato, gente que va algún día y gente que va todos los días. En el horario de máximo apogeo hay 25.000, pero durante el día hay 2.000, 3.000, 5.000, dependiendo del momento. ¿Cuánta gente habrá pasado por ahí en total? Seguro que más de 100.000. A los que sumamos gente de otras muchas ciudades, pues esto ha tenido una gran repercusión.

El desafío está planteado y los motivos de protesta abundan. Directamente, el que crea que no existen motivos de protesta es que carece de las nociones más elementales de entendimiento que puede tener un individuo. Esto es ya histórico, pero debe continuar.

Aguantar en el tiempo no va a ser fácil si no se concreta. Podemos decir que hay una serie de “ideas-fuerza” como son la reforma de la ley electoral, el hartazgo respecto a la corrupción política y la inadmisión de las ayudas públicas a los grandes banqueros. Estas ideas-fuerza deben ahora concretarse. Que existan y no sean concretas es positivo. Es vergonzoso que los medios reprochen esto, cuando todavía no sabemos a ciencia cierta que proponen el PP o el PSOE, pues sólo escuchamos insultos y barbaridades perpetuamente.

Se ha hablado más de política que nunca gracias a esta Acampada, porque la campaña electoral sólo interesaba a los hooligans. Y la gente ha participado y ha reflexionado más que nunca. Todo puntos ya de por sí positivos, todo logros, es una semilla.

El deseo de permanencia de una semana más es un tanto a favor que vuelve a descolocar a todos. Los que lo identificaban exclusivamente con las elecciones y veían maniobras para “influir” se acaban de chocar con la realidad totalmente y no saben como interpretarlo, por eso desean ignorarlo. Como siempre, los quejones se quejan. Primero decían que tenían que desmontar la Acampada. Como no lo hicieron, dijeron que si no seguían tras las elecciones es que todo era una pantomima. Como siguen, dicen que lo tenían que haber quitado tras las elecciones. La locura mediática, el show continúa. Habrá hooligans partidistas, pero crece el descontento.

El problema de este deseo de permanencia es que es muy complicado mantener la resistencia. Personalmente, para mí es difícil llevar este ritmo e imagino que lo será para todos, ya que es extenuante a más no poder. Los que pasan allí todo el día porque pasan allí todo el día y los que tenemos el ritmo trabajo-Sol-trabajo-Sol por lo mismo. Por eso es necesario dotar a esta historia de perspectivas.

Mantener la Acampada es positivo pero esto ha de fluir y sobretodo hay que conseguir gente que verdaderamente pueda pasar tiempo allí. En este sentido sería positivo conectar con luchas existentes, asociaciones variadas, desempleados, en fin, con todos los sectores en lucha. Si estuvo el campamento de Sintel tanto tiempo, la experiencia puede repetirse pero hace falta gente que no sólo “se pase” sino que “esté”.

Es positiva sin duda la voluntad de extenderlo a barrios y convocar asambleas en las plazas de Madrid para el sábado próximo a las 12h (recordad, en La Guindalera es en Plaza de S. Cayetano) porque puede ser el germen de algo.

Y sería importante sobretodo concretar una serie de propuestas, algo que ya es más de lo que hacen los partidos del sistema, pero que sería interesante. Se que se están debatiendo y hay confusión sobre esto porque por un lado los medios se inventan cosas que nunca se han debatido y por otro lado porque no se acaba de regular bien esto. Creo que sería positivo que la gente tenga cosas concretas a las que agarrarse.

Mi apuesta personal es que se avance hacia propuestas de mínimos y de amplio consenso social. Se que se está debatiendo hasta el sexo de los ángeles en las comisiones, pero creo que lo positivo sería establecer un decálogo que pueda contar con un amplio apoyo, entendiendo esto como un tema de mínimos.

Entiendo que hay personas, entre las que me incluyo, que aspiran a cotas más altas, pero hemos de ver esto como la posibilidad de obtener avances. Unos se quedarán en la siguiente estación y otros seguiremos el viaje, pero hagamos por llegar a la siguiente estación. Algunos vamos “pasados de revoluciones” (nunca mejor dicho) y temo que esto pueda suponer la introducción de propuestas que todos sabemos o debemos saber que no tienen consenso social.

Para mí, las propuestas han de centrarse en las ideas-fuerza de consenso social que se han mencionado, que sin duda no suponen la revolución obrera pero que cualquiera puede entender. Si de mí dependiese:

  1. Reforma de la LOREG en la que se incluya :
    1. La circunscripción única (esto sólo perjudicaría al PP y al PSOE, los partidos nacionalistas quedarían igual y los partidos más pequeños de nivel estatal crecerían) sin porcentaje mínimo y con reparto proporcional de escaños.
    2. Listas abiertas
    3. Condenados por corrupción, inhabilitados por X años (¿20?) sin posibilidad de ostentar cargo alguno ni figurar en listas electorales
  2. Blindaje frente al chantaje de los banqueros. Reformar la Constitución e incluir la prohibición de realizar rescates financieros a la banca privada.
  3. Derogar la reforma laboral de Zapatero. (volver a la jubilacióna los 65, despido de 45 días por año trabajado, etc)
  4. Eliminación de los privilegios de la clase política (terminar con absentismo, inmunidad, falta de transparencia…)
  5. Dación en pago de las viviendas para cancelar las hipotecas
  6. Reestablecer el subsidio de desempleo
  7. Que los culpables principales de la crisis paguen por lo que han hecho: subida de impuestos a los bancos
  8. Tipificar como delito desarrollar negocios privados que provoquen la crisis (esto va por los bancos, que anuncian el chocolate del loro y luego nos arruinan a todos)
  9. Referéndums obligatorios y vinculantes para las cuestiones de gran calado que modifican las condiciones de vida de los ciudadanos (guerras, reformas laborales, etc, NO PARA TODO )
  10. Independencia del Poder Judicial: reforma de la figura del Ministerio Fiscal para garantizar su independencia, no al nombramiento de miembros del Tribunal Constitucional y del Consejo General del Poder Judicial por parte del Poder Ejecutivo.

A mí se me ocurre este decálogo de cosas que ya han sobrevolado el ambiente y que podrían generar un consenso social muy amplio, que nunca será total.

Igualmente, podría ser positivo un aumento cualitativo de las acciones simbólicas a realizar, hay muchas que se me ocurren que podrían estar fenomenal.

En cualquier caso, a seguir yendo a Sol siempre que se pueda, a colaborar en todo lo que se pueda. Que no te lo cuenten, ve a verlo con tus ojos, con los prejuicios en casa.

Cerramos las tragaderas, abrimos la esperanza

Juventud sin futuro

Iba a poner algún comentario sobre la manifestación que hubo ayer en Madrid con el lema “Juventud sin futuro”, y en el diario Público me he encontrado con este comentario, que copio y pego, sin más:

#56 Fresador 08-04-2011 12:02 

Disturbios? Lo que había que hacer es quemar el parlamento con todos los políticos dentro. Vándalos son ellos, los ladrones, los esquiroles, los lameculos que están por todos lados y encima protegidos, los corruptos, los listillos que se aprovechan de los demás, la derecha carpetovetónica y sectaria, los que sólo tienen la ideología del negocio y del interés, los políticos que dicen ser de izquierdas y hacen políticas de derechas, los medios de comunicación que les apoyan… los que se enriquecen con el patrimonio de todos, los que echan lo público a sus bolsillos, los especuladores que han montado esta crisis, los que apoyan sus políticas y los que las siguen apoyando ¿Para que queremos un estado que sólo sirve a los intereses de los ricos? Que paguen impuestos solo ellos… Aquí o jugamos todos o se rompe la baraja. A la calle que ya es hora…

Y a acabar con este sistema y a construir uno nuevo que sirva a las necesidades de todos

La Guindalera bajo la piqueta

Aunque he vivido en diferentes barrios porque mi familia se ha movido varias veces y aunque tengo orígenes que van y vienen por el mundo y la península, no se por qué pero incluso desde antes de vivir en el barrio de La Guindalera me siento un guindalero casi nativo. Será porque es el barrio de mis abuelos y cuando vivíamos en Valencia y veníamos a Madrid es el barrio en el que estaba y el que identifico siempre con mis recuerdos más lejanos de esta ciudad. Porque es el barrio de mi madre y siempre contaban historias increíbles de vaquerías y caballos pululando por lo que entonces era el extrarradio de la ciudad. Después por casualidades de la vida me emparejo con la Reina, que es de La Guindalera desde que nació, y varios amigos que hago son de La Guindalera o alrededores y el barrio acaba siendo punto de confluencia. Además de esa vinculación afectiva y personal, que sucede mucho antes de que yo resida en el mismo, me gusta el barrio porque está bien localizado, porque es un barrio de calles estrechas con gente pululando por enmedio de la calzada, porque tiene un origen sencillo que todavía se puede respirar, todo ello pese a estar encuadrado por vía de reglamento municipal en el distrito más elitista de la ciudad. Pero cualquiera pasea por las calles y ve que no es lo mismo Claudio Coello que Andrés Tamayo.

El caso es que me gusta el barrio con sus cosas buenas y malas y también como aficionado siempre miro los temas de urbanismo, además de que me gusta la historia de las pequeñas cosas. Siempre me interesan más las ciudades que respiran historia y mantener dicha historia no pienso que sea difícil si desde los diferentes organismos se hacen bien las cosas. No digo que haya que anclarse en el pasado, si fuese así viviríamos en chozas de barro, pero sí mantener la idiosincrasia de las ciudades. El problema que pasa en Madrid es que los esfuerzos del Ayuntamiento, en este sentido, se centran exclusivamente en la zona Centro y Madrid de los Austrias, que es una zona sin duda preciosa pero no la única parte de la ciudad. Respecto a los cascos históricos fusionados por decreto sólo podemos hablar de destrucción y lo mismo podemos decir de los que a finales de siglo XIX y principios del XX fueron los barrios de las clases populares, como pueden ser La Guindalera y Prosperidad, por citar los que me pillan más a mano.

La historia de La Guindalera no tiene gran misterio. Madrid crece con el ensanche que plantea el Marqués de Salamanca, lo que era originariamente el Barrio de Salamanca, en el que se instalan gentes pudientes en pisos maravillosos con agua corriente. Y al otro lado del Paseo de Ronda, hoy Francisco Silvela, los migrantes que venían a buscarse la vida, fundamentalmente aragoneses, se instalan a la buena de Dios en la Prospe y en la Guinda. Los terrenos se urbanizan de aquella manera, con una planificación de calles entre la espontaneidad y la cuadrícula, y las casas son las más baratas y/o las que se puede construir cada cual. Así se mantiene el barrio durante sus primeros cien años pero en los 70 y los 80 llega el ladrillo visto con toldo verde y se empieza la re-urbanización sin orden. Donde había casas bajas en las que no todas las familias tenían coche se meten edificios de seis alturas con tres apartamentos en cada una y así se genera parte del caos. Las casas bajas sucumben poco a poco y la identidad del barrio se va alterando, se decide en la reordenación de distritos de los años 80 sacarnos del distrito Buenavista (en el que estaba La Guindalera junto a Prosperidad) y nos encajan en el Distrito Salamanca, los precios se disparan por cuestión nominal, pero Andrés Tamayo sigue sin ser Claudio Coello y cuando vienen las vacas flacas llega el abandono de locales y pisos porque ya no cuela aquello de “magnifico local en pleno Barrio Salamanca” o “loft luminoso en calle concurrida del Barrio Salamanca”.

Mantener la historia de un barrio, sea La Guindalera u otro, mediante su estructura urbana, no es una defensa de las cosas tal cual eran hace 50 o 100 años, sino una apuesta por integrar lo que fuimos y lo que somos con lo que seremos. Y mantener la humildad, que siempre hace falta, además de tener un criterio estético que haga la ciudad más atractiva. En Madrid la tendencia es la de la ciudad centrípeta , cuando la ciudad debería ser desnuclearizada, tendiendo a modelos de cercanía. Ni ciudades centrípetas donde solo se utiliza el centro urbano ni centrífugas yankis de residencias en los “suburbs”. Mejor ciudades como Tokio, Berlín o Nueva York en las que las cosas están en todos los barrios y todos los barrios son susceptibles de tener vida. Todo depende de por qué modelo de ciudad apuestes y aquí la apuesta es pisos en unos barrios, consumo y trabajo en otros, la historia está en el centro y lo demás no ha existido.

Esta reflexión nace porque en mi barrio es muy difícil encontrar resquicios de su breve historia. Ya se ha hablado de ello en blogs como Urban Idade y es que apenas quedan varios resquicios del Madrid Moderno, la Colonia Iturbe (las casas de Avenida de los Toreros), la Colonia de los Carteros (las “casitas blancas”, al final de Martínez Izquierdo) y casas sueltas aquí y allá (un par en la zona del Parral). De las casas que serían, digamos, originarias del barrio, queda poco en su aspecto original. Algunas fueron “creciendo”, es decir, se fueron metiendo pisos, se ve claramente en muchas que cada piso es “de un color”, o unas tienen ladrillos más oscuros en la planta baja, más claros arriba, cosas de este tipo. Casas que se mantengan, digamos, como fueron creadas, hay pocas y sin protección ninguna. Por ejemplo, en Calle Iriarte número 43 hay una, y en Ardemans esquina con Juan de la Hoz hay, por poco tiempo, unas pocas.

Digo por poco tiempo porque el pasado jueves nos las encontramos de esta guisa, en proceso de demolición como hacen ahora, piso por piso.

Siempre pensé en darles algún uso público a esas casas, sería la mejor manera de mantenerlas con vida. Reformarlas, adaptar sus condiciones a las ventajas que puede haber en el día de hoy y hacerlas partícipes de la vida en el barrio.

De lo poco que conozco, pocas demoliciones en el barrio han sido a mejor. A mejor podría haber sido mantener el barrio vivo, con sus redes sociales intactas, reformando y adaptando las casas que había. Pero aquí se tira de piqueta porque los propietarios siempre piensan que con el ladrillo hay futuro, puesto que aquí nadie aprende. Así han sido derribadas una serie de casas históricas del barrio y desde hace años siguen los solares vacíos , a saber: Eraso 32, Juan de la Hoz esquina con Pilar de Zaragoza, José Picón esquina con Pilar de Zaragoza (aquí había un pequeño chalet, Villa Carmen o Villa Cándida, algo así), la antigua casa de Ceuta en Francisco Navacerrada (que llevaba la estructura de las casas del llamado “Madrid Moderno”), el viejo edificio de Ardemans con José Picón, algunas casitas de Pintor Moreno Carbonero (a destacar una que derribaron, construyeron un edificio y ahora, un par de años después, está totalmente nuevo y totalmente abandonado)… Vaya, que se cargan el barrio para llenarlo de agujeros. Y cargarse un barrio es cosa fina porque hablamos de abandono privado y público y destrucción de un entramado social, que viene a ser destrucción de la comunidad humana, todo para nada, para dejar ahí los solares de la vergüenza.

La realidad es que a este barrio pertenecer al Distrito Salamanca no le beneficia en nada. Estéticamente y urbanamente, junto al barrio vecino de Fuente del Berro, somos la Cara B de la Junta de Distrito, la parte a la que nadie hace ni puñetero caso ni en cuidado de las calles ni en servicio ninguno. Mejor cuidar la calle Serrano que la calle Cartagena, vende más. La realidad es que a nivel popular estar encajados en dicho distrito sólo sirve para subir los precios de la vivienda y de los locales, pero como la gente no es tonta, no paga a precio de Barrio Salamanca casas de Tetuán (lo digo porque, por analogía, seríamos un barrio más parecido a aquel que a este). Y unos pocos propietarios siguen cargándose las casas jugando a especular con el suelo esperando que la crisis pase pronto y se forren, pero por eso yo me alegro, porque la economía del ladrillo no va a volver y se van a comer sus solares vacíos por décadas. Ojalá alguien apostase por mantener los barrios de la ciudad, todos los que hay y no sólo los del centro histórico y los ricos,  pero eso es mucho desear con la que está cayendo. El PP repetirá alcaldía y del PSOE nadie decente puede esperar nada. Y aquí hay una Asociación de Vecinos fantasma, que nadie sabe quien la compone, que no da facilidades a nadie para ser contactada pero que siempre sale en los medios autoerigida en portavoz de un barrio que no sabe quien demonios son.

Pueblos que fueron: Canillas

Hace casi un año la Reina y yo nos propusimos visitar todos los antiguos pueblos que se anexionaron a Madrid a finales de los años 40 del pasado siglo, con varios pretextos tales como que era necesario, que la ciudad tenía que crecer y demás. Como es típico, se hizo bastante mal, convirtiendo pueblos con vida propia, en muchos de los casos, en barrios anexos para dormir y trabajar, destruyendo a base de piqueta cualquier resquicio de todos esos antiguos pueblos, prácticamente borrándolos de la historia.

Esto nos lo propusimos hace casi un año pero debemos reconocer que hemos sido poco disciplinados, y eso que nos gusta investigar nuestra propia ciudad y zonas cercanas y sacar a la luz cosas que por la historia oficial, tan centrada en el Madrid de los Austrias, quedan olvidadas.

Nuestra tesis fundamental era y sigue siendo contraria a dicha anexión, dado que pensamos que el municipio como centro de gestión, cuanto más cercano sea al ciudadano tanto mejor. Y una vez hecha la anexión, por lo menos podían haber tenido la cabeza suficiente como para mantener los centros históricos aunque fuese como reclamo turístico y como elementos clave de la riqueza del nuevo municipio. Un Madrid lleno de centros urbanos llenos de cosas en lugar de pueblos borrados de la historia como si tal cosa.

El primer pueblo, y único, que visitamos hasta el momento fue Chamartín de la Rosa. Lo escogimos porque fue el primer pueblo anexionado forzosamente. El segundo que hemos visitado, casi un año después, ha sido Canillas, porque según lo poco que hemos podido leer al tratar de documentarnos, es el pueblo más “borrado” de la faz de la ciudad. Esto de documentarse ha sido más difícil que en el caso de Chamartín, ya que en dicho caso en Internet había mucha información mientras que en el caso de Canillas no hemos podido encontrar demasiado, posiblemente porque de dicho pueblo apenas queda nada y desconocemos en estos momentos si hay asociaciones del barrio que estén más informadas o que muevan algo o simplemente les da igual.

Lo primero que visitamos fue la que según parece es la edificación más antigua de este extinto término municipal, la actualmente conocida como Ermita de San Blas, que era la iglesia de Canillas y que su nombre originario era iglesia de San Juan Bautista. Está ubicada en la calle de los Montalbos

Después fuimos muy cerquita, a la calle Santa Francisca Javier Cabrini, donde se ubica el colegio del mismo nombre que la calle

Pocos restos quedan del pueblo de Canillas y uno de estos es el cementerio, situado en la calle Silvano casi esquina con la calle Alcorisa. En estos cementerios de los antiguos pueblos, aunque sea un método un poco tétrico, es donde se puede ver las generaciones de “autóctonos” que quedan, mirando los nombres de las tumbas familiares. Si en una tumba hay enterrados de 1940 y de 2008, entiendo que el  fallecido de 2008 era un “canillero” de toda la vida. Por cierto, investigando estos nombres de los enterrados recientemente tal vez se podrían encontrar familiares que recuerden los tiempos en que Canillas era un pueblo.

Hasta aquí, lo que oficialmente puedo afirmar que era parte del pueblo de Canillas. Buscando en “Google maps” vi que cerca de la llamada “carretera de Canillas” aparecía una zona sombreada con el nombre “polígono casco de Canillas”. En esta zona, compuesta por las calles Méntrida, Agustín Calvo, Leira, Quinto, (junto a la carretera de Canillas) etcétera , no hay ningún polígono o no lo he visto. No he encontrado documentación precisa sobre esto, pero viendo el nombre y viendo la ubicación, entiendo que eran casas pertenecientes al antiguo pueblo de Canillas y que deben llevar ahí un tiempo largo. Me queda la duda de si podrían ser parte de Hortaleza, pero a falta de que alguien me confirme, por el nombre y por todo lo que he estado mirando entiendo que el término de Hortaleza era algo más hacia el norte y por lo tanto serían parte de Canillas.  También porque en el recomendable blog de “Historias de Hortaleza” hay un mapa señalado (http://historiasdehortaleza.blogspot.com/2008/06/la-villa.html)de lo que eran partes antiguas de Hortaleza y toda esta zona llamada “polígono casco de Canillas” no aparece señalizada de ninguna manera.Os dejo las fotos para que veáis como podría ser el pueblo antiguamente

Esto es lo que yo entiendo que formaría parte del pueblo de Canillas. Pero también, perteneciente el término municipal de Canillas, estaba el barrio del Cerro de la Cabaña. Este barrio con su propia idiosincrasia, casi un pueblo diferente según lo que he podido leer. Este barrio estaría en la zona de las calles Arturo Baldasano, Celeste, Eusebio Martínez Barona, Alejandro Chacón… Precisamente en la esquina de estas calles quedan todavía en pie estas casas

Esta en Alejandro Chacón, algo más adelante

En la calle Tritón está esta otra

En Justo Martínez estaba la escuela, que por lo visto era este edificio tapiado que vemos en esta foto

Y en la calle Faustina Peñalver, la iglesia

Es curioso como esta zona, que según lo leído era un barrio obrero con poquísimas comodidades, se ha transformado en una de las zonas residenciales más burguesas de la ciudad.

Con la visita al Cerro de la Cabaña dimos por terminada la investigación

En estas investigaciones sería interesante poder contar con testimonios de aquellas personas que vivieron en Canillas o bien en otros de estos municipios cuando todavía eran independientes de Madrid, para saber como era la vida en aquel tiempo. No debería ser muy difícil encontrarles porque hablaríamos de nacidos entre 1930 y 1945 (los que tenían entre 25 y 10 años en torno a la fecha en la que se produjo la anexión y que ahora tendrían entre 66 y 81 años, no me parece tan complicado que existan, lo que no se es como encontrarles, de momento el cronómetro de la vida nos favorece pero cuanto más tardemos más difícil será hallar gente que pueda recordar cosas de aquel entonces)

Por cierto, como guiño a este antiguo pueblo, decir que en nuestro barrio, La Guindalera, se iniciaba el “Camino de Canillas” y todavía existe un pequeño tramo, conservando la placa, paralelo a la calle Méjico. Este camino se unía con el otro camino de Canillas que comenzaba en Prosperidad.

Recomiendo como siempre dos blogs muy bien hechos como son Historias Matritenses y Urban Idade

Próxima estación, esperamos que en menos de un año: Hortaleza

Fuego en las calles de Madrid

Nunca me ha gustado la violencia. Cualquier persona que me conozca lo sabe. Nunca me he metido en una pelea con nadie, siempre he preferido solucionar las cosas hablando si estaba en mi mano. Ni en la época de la revolución hormonal juvenil cogí la costumbre de muchos de mis contemporáneos de destruir cosas grupalmente sólo para pasar el rato, algo muy típico en tantas adolescencias. No hice muchas gamberradas y las que hice eran de baja intensidad. Ni siquiera me gusta discutir ni que la gente hable demasiado alto o que utilicen un tono de reproche, vaya, que por no gustarme no me gusta ni la violencia verbal.

Ayer estuve en Madrid en una manifestación contra “el pensionazo” de ZP y todo lo que representa. Esto es algo interesante porque parece que mucha gente no se atreve a manifestarse contra el PSOE, no sea que “vuelva la derecha”, cuando lo cierto es que la derecha está gobernando en este país desde siempre. Lo decía Julio Anguita en una entrevista el otro día con “El Follonero” y me pareció un símil muy acertado, aquí no votamos para escoger al presidente del gobierno, aquí votamos para escoger al capataz que sigue las órdenes del presidente del gobierno. El verdadero presidente del gobierno en este país tiene nombres llenos de siglas: CEOE, BSCH, BBVA… El tema es que esta manifestación acabó como el Rosario de la Aurora. Hubo violencia. ¿Me gustó? No, porque no me gusta la violencia. ¿Era necesaria? Sí. ¿Fue divertido? La verdad es que no, no es divertido que pasen estas cosas y además se pasa miedo, pero ¿qué salida queda?

Cuando iba a la manifestación iba pensando en muchas cosas. Vivimos en un país que se acerca a los 5 millones de parados, y subiendo. Se están viviendo auténticos dramas personales y aquí nunca pasa nada. ¿Qué futuro hay? Además de las cifras del paro, que son el principal horror de lo que nos rodea, están los millones de precarios, gente en el alambre. Es el grupo en el que me incluyo. Todos esos que estamos ahí en el límite de la economía. No considero que mi caso sea el peor, es simplemente uno más de los que hay. Tengo la suerte de que tengo una familia que sin nadar en la abundancia tiene salarios fijos y alguna pequeña propiedad, por lo que en caso de que pasase algo imagino que podría ayudarme a subsistir. Mucha gente no tiene eso, en ese sentido me siento afortunado. Pero económicamente estoy, como tantos otros, siempre al límite. Trabajo en la pequeña gestoría familiar, con un salario base fijo y unas variables dependiendo de una serie de cosas. En los meses en los que se dan esas variables llego a la condición de mileurista, pero hay otros meses en los que no. Si tuviésemos más clientes tal vez podríamos todos cobrar más, pero, como digo, la mitad de los meses del año eso de mileurista a mi me suena a chino. Afortunadamente es algo estable, aunque cada vez que a un cliente mío le va mal me acojono profundamente, porque si a mi cliente le va mal, cerrará, y si mi cliente cierra, menos ingresos, y no es que haya tantos… Por otro lado está en mi “unidad familiar” mi querida Reina, la cuál es una persona más que preparada, con carrera y máster porque así los quiere Dios, de beca en beca como tantos otros precarios. Estuvo en una empresa de negreros ambientales que además de hacer todo tipo de chanchullos ilegales para contentar a sus clientes la tenían con una especie de contrato de prácticas de dudosa legalidad renovable mes a mes. No tenían ni la decencia de avisar del fin (o continuidad) del contrato cuando llegaba el día, que se yo, 27 de mes, por lo que te podías encontrar a final de mes sin saber si el mes siguiente ibas a continuar. Era un toreo que se transformaba en un sinvivir. Recuerdo que en esa época nos apretamos mucho más el cinturón porque estábamos a la espera de la no renovación, por lo menos para poder tener algo de dinero cuando se acabase el cotarro. Al final, cansada de esa ansiedad vital, en cuanto surgió una beca medianamente estable, la Reina la cogió. Por cierto, decisión criticada por parte de nuestro entorno (“aguanta todo, que hay que tener trabajo, lame culos, aguanta hostias y sube en la escala”) debido a la creciente mentalidad esclava, críticas erróneas porque, sorpresa, a la chiquita que se quedó (una chica que estaba antes, a la que no iban a hacer contrato de ningún tipo pero con la que se quedaron al irse La Reina), se la terminaron cargando (no renovando el mes) a los pocos meses. Esto de las becas da una cierta estabilidad, pero, cuando acabe la beca ¿qué vendrá?

Para intentar sacar unos ingresos extraordinarios nos hemos montado con los pocos ahorros que teníamos una pequeña historia de distribución y venta de cerveza artesana .Lo bueno que tiene es que es un tema que nos gusta, pero ¿ingresos extraordinarios? Cero. Y estrés añadido, bastante, porque en el apartado de distribución es el cachondeo, todo el mundo paga tarde y mal, o directamente no paga, lo que era a 30 días te lo convierten a 60 o a indefinido y así ilimitadamente. Teníamos más ideas, sobretodo para generar autoempleo, pero está claro que los bancos no apuestan por nosotros, básicamente porque al no tener nada nosotros no tienen nada ellos para poder agarrarnos por las pelotas. El banco, para darte crédito, quiere tener donde morderte, que te juegues tu casa o algo, pero yo no tengo propiedades, así que no somos sujeto de inyección económica. Yo me pregunto, todo ese dinero que le ha regalado el Estado a los bancos, dinero de todos, para que los bancos puedan dar créditos, ¿dónde está? Porque no dan crédito a nadie. De momento, mientras las cervezas sean autosuficientes, aunque no den dinero las vamos a mantener porque como decimos es también un poco hobby, pero si tenemos que meter más dinero cerraremos la paraeta porque simplemente no tenemos más dinero que meter.

En nuestro entorno nos dicen siempre “oye, ya lleváis mucho tiempo juntos, a ver cuando ampliáis la familia”, y siempre hay coñas con esto y por nuestra parte las típicas dudas, pero lo cierto es que ya no nos permitimos ni dudar porque si no nos podemos apenas mantener nosotros, ¿cómo vamos a mantener a otro ser humano?. Nuestra economía es de subsistencia, tenemos un sistema soviético en el que hacemos cada mes unas partidas presupuestarias para tener garantizado el dinero para pagar gas, luz, teléfono, comida, abono de transporte y alquiler del piso (aquí contamos con la ayuda del alquiler de 210€ que aprobó Carme Chacón y que todavía no han recortado, hasta que lo hagan, siendo este uno de nuestros grandes temores). Lo que sobra, 175€ por persona, es lo que nos queda para pasar el mes, es lo que llamamos “la paga”. Da para salir varios días de cañas y para tomar alguna ración, pero no para grandes dispendios. Si algún mes hay que hacer algún gasto imprevisto, alguna reparación del hogar, alguna compra con la que no contábamos o algo así, pues a lo mejor te quedas con 100 € o menos. Hay que tener imaginación para alargarlos. Cuando la Reina necesitaba más el coche por trabajo, siendo un coche de más de 15 años (nuestro querido Rayito), de vez en cuando hacía falta poner más pelas y eso te dejaba temblando. Los meses en los que gano esas variables de las que hablaba dan para hacer más cosas e incluso para cenar fuera (casi nunca cenamos fuera porque te reduce mucho el presupuesto), pero esos meses nunca sabes cuando van a ser.

Como digo, no es la peor situación del mundo y en ese sentido todavía respiramos aliviados, pero es una situación al límite en lo económico y claramente de precariedad. No somos únicos en esto, es sólo un ejemplo de tantos, pero la verdad es que es un asco vivir así contando cada euro. Yo no aspiro a demasiado, con poder vivir sin pensar todo el rato en los céntimos y poder hacer algún viaje de tanto en tanto me conformo, pero es que no da ni para eso. Repito, no lo digo en plan “pobrecito de mí”, porque de hecho casi nunca saco el tema, lo digo porque quería poner algún ejemplo y es el que tengo más a mano.

Por eso ayer iba a esta manifestación en el 26 y en lo que pensaba era en mi propia vida y en la crisis en la que nos han metido. Los de los 80 somos la generación más engañada de la historia reciente de este país. Recuerdo cuando hacía BUP que nos hacían las jornadas de orientación y nos insistían en todas las ventajas que nos daría la carrera, en todas las puertas abiertas que tendríamos, en que valía la pena ese esfuerzo, pero la verdad es que los títulos los podríamos tirar a la basura. Nos comieron la cabeza con todas esas historias y al salir a la calle nos hemos encontrado con una gran nada e incluso con unas condiciones sociales objetivamente peores que las que se encontraron los que nos precedieron. Esto demuestra el retroceso que se vive en este país. Hay una sobredosis de licenciados en la nada en Castilla. Mis amigos, el que no está  sin trabajo está en algo que no tiene nada que ver y el que está en algo que tenga que ver está sobreexplotado en sus condiciones y pensando si no le despedirán el mes que viene, porque cuando toca despedir, la indemnización más barata es la del que lleva menos años trabajados y esos somos nosotros, los super formados de los 80. Con la crisis surge además más maldad y más chantaje, y esto lo se perfectamente porque al trabajar en gestoría trabajo con mucho indeseable con la mentalidad de “pues si no aceptas esto, te mando a la calle y ya vendrá alguien que lo coja”, así con la excusa de mandar a la calle, con el pánico al paro juegan a bajar las jornadas y los salarios. Yo hago pocos contratos en la gestoría y la mayoría son temporales y con unas condiciones lamentables, salvo algunos casos honrados, que también los hay. Hay además muchos empresarios cuyos negocios no van mal pero utilizan la crisis para generar el terror que mencionaba y aumentar beneficios y sus propios salarios a costa de amenazas, “está la cosa muy mal, si no aceptas esta reducción te vas a la calle”.

Si intentas salir adelante por tu cuenta tampoco es que haya muchas vías libres, en realidad todo son trabas burocráticas y pérdidas de tiempo porque ni la Administración ayuda ni los bancos ayudan, aunque yo nunca esperé nada de ellos pero siempre están diciendo que ante la situación no te quedes quieto, que tengas iniciativa para salir adelante, que hay mogollón de ayudas. Ayudas los cojones.

Por eso, iba en el autobús pensando en mi vida, en el mayor grado de desencanto que he tenido jamás, e iba pensando que tenían que empezar a pasar cosas contundentes, porque esto es un cachondeo. Esto no se va a arreglar a no ser que la gente salga a la calle y se arme la marimorena. Mirad, algunos piensan que esto cambia en las elecciones, pero el sistema de capataces está diseñado para seguir unas directrices, si alguien piensa que votando al PP esto va a cambiar lo tiene claro y es un inocente, porque esto que vivimos es producto de una serie de reformas y legislación que viene de lejos, por lo que el PP y PSOE son el ying y el yang de lo que se está haciendo. Y no hay partido conocido por las masas que vaya a sacarnos de aquí, el PSOE no es de izquierdas y quien le vote para que no salga el PP es otro tarambana. El famoso “miedo a la derecha” está paralizando a mucha gente que contra el PP sí que salía a la calle pero que contra el PSOE se abstiene, porque además entre los votantes del PPSOE hay más hooligans que en las gradas de los estadios y aquí por los colores se mata aunque los colores te jodan la vida.

Total, que acabó la manifestación y empezó a arder la ciudad. No es que a mi me haga mucha gracia ver mi ciudad en llamas, pero, a estas alturas, ¿qué importa nada? ¿qué va a hacer la gente desesperada? Los disturbios de ayer de Madrid no fueron cosa de la típica manifestación de encapuchados, fueron cosa de una manifestación llena de desempleados, precarios y descontentos con todos. De toda la gente que está hasta las narices de Comisiones y UGT. ¿Qué ánimos pueden quedar para la paz social? Es fácil hablar de jubilación a los 67 para las clases más parasitarias de este país: la clase política y la burocracia sindical. Total, Cándido Méndez se jubilará en seguida y todo se la pica. Fenomenal. Pero, ¿para mí? Me levanto todos los días pensando que no hay futuro. ¿A quién vas a votar? ¿En quién vas a confiar? No puede haber más desencanto.

No se si la solución pasa necesariamente por la violencia, pero desde luego pasa por la contundencia. Esto lo digo porque cuando pasan estas cosas siempre está el listo que te saca lo de “Pues mira, Gandhi cambió las cosas pacíficamente”. Sí, bueno, pero Gandhi tenía una dinámica de confrontación permanente y desafío, no de hacer la manifestación tocando los tambores. Ayer se dijo que se iba al Congreso, la policía dijo que no pasaba nadie (por cierto, las Fuerzas de Seguridad, también llenas de precariedad, haciendo de piquetes de la patronal, a ver cuando toman conciencia de su propia situación como ha pasado tantos veces en la historia, a ver si algún día reflexionan y desde su posición favorecen a su clase y no a quien les putea, ¿o no son ellos también precarios?) y se montó una buena. Gandhi habría dicho “pues si no me dejas pasar, no me muevo de aquí y me revientas a hostias si quieres”, pero no se habría quedado en su casa llorando en soledad y pidiendo la paz. Por eso digo, no me cabe en la cabeza que a partir de ahora cualquier manifestación o concentración no tenga un carácter directo de confrontación y contundencia, sea violenta o no violenta. No me caben en la cabeza las batucadas ni las mani-fiestas, sólo me cabe en la cabeza que la calle se mueva. La verdad es que yo personalmente no tengo nada que perder si mañana se acaba el mundo. ¿Cómo quieren que no explote esto por alguna parte, si están forzando cada día más?

Estamos en Enero de 2011. El peor mes de nuestra historia hasta que llegue Febrero de 2011. Que será el peor hasta Marzo de 2011. Si no te están jodiendo a ti directamente estarán jodiendo a tu padre, a tu tío o a quien sea, o no te estarán ayudando con tu familiar dependiente o mil cosas. Por eso tienes que ir a la calle, sin prejuicios de siglas, si no te gusta ninguno de los convocantes no te hagas militante, pero hay que secundar las convocatorias unitarias, hay que salir a la calle con quien se mueva y mandar a paseo al PP y al PSOE y a todo el que se le parezca. Y que sea lo que tenga que ser. Está pasando en Grecia, en Francia, en Italia, en Reino Unido, en Egipto y en Túnez. Aquí debe ser que somos más idiotas.

Me ha quedado largo, pero ya me he desahogado.

Ginger Boy

La reina y yo somos unos fans frustrados de la comida a domicilio. Fans porque evidentemente nos gusta que nos traigan la comida a casa de tanto en tanto, pero frustados por la poca y simple oferta que hay en Madrid. Comida fuera del domicilio hay mucha, pero eso de poder pedir a domicilio comida de cualquier lugar del mundo y de varios rangos de calidad/precio nos queda lejos de momento.

El caso es que hemos encontrado un lugar que pasa obligatoriamente a la lista de los sitios a tener muy en cuenta. Se trata de Ginger Boy . Leímos acerca de este lugar en la guía de Comer y Beber en Madrid de 2011 de Metropoli, que es una guía orientativa obligatoria en cualquier domicilio decente, que siempre es mejorable pero que te da una indicación muy positiva de casi todo lo que se cuece en esta nuestra capital.

Bueno, pues resulta que el Ginger Boy este es un localcito de comida para llevar que ha abierto un tipo sueco llamado Andy Bouman. La oferta es sencilla y efectiva: comida tailandesa de calidad y con precio decente. Por 30€ dos personas pueden cenar bastante bien. La historia es que lo puedes ir a recoger o te lo traen a casa y aunque no cubren todo Madrid cubren una buena zona, teniendo en cuenta que están ubicados en la calle Murillo,  junto a la plaza de Olavide.

Por aquí nos pedimos una Crema de Boniato que no venía en la carta y que estaba cremosa y picante, deliciosa. Un Panang Curry vegetariano que hizo las delicias en este lado de La Guindalera y el clásico Pad Thai, del cuál nos sobró un poco y me lo he desayunado esta mañana como un caballero castellano en condiciones.

Se echa en falta, como en todas partes, una pequeña selección de cervezas en carta. Nosotros acompañamos la cena con una Anderson Valley IPA que teníamos por casa e igualmente le habría ido bien una Montmirà Penyagolosa, por ejemplo.

Total, que estos locales valen la pena para alegrarnos la vida a los comedores de esta ciudad y que a ver si proliferan por aquí sabores del mundo en combinación con los sabores castellanos, locales de comida para llevar de gastronomía albanesa, senegalesa o birmana, todo sea por nuestro estómago. Con eso y unas gachas no le puedes pedir más a la vida.

Ginger Boy

C/Murillo, 1

Tel: 91 594 31 94

www.gingerboy.es

(La foto es de conmuchagula.com)

2011 sin humos

No me atrevo a decirlo muy alto por si luego todo se va al garete, pero debo admitir que espero especialmente ilusionado la llegada de 2011. Nunca me había sentido tan inquieto ante la llegada de un año nuevo, más bien me fue siempre indiferente. Y sin embargo cuento los días que faltan para el año nuevo. Concretamente para el 2 de Enero.

Poco ruido se está haciendo y es lógico porque el futuro no es esperanzador. Pero 2011 parece que viene sin humos y yo lo celebro. Llevo años reclamándolo, como mucha otra gente, aspirando a aspirar aire limpio en los bares y tabernas. Esto es así porque uno es amante de la taberna y rompe el tópico de que todos los que gustan de ir al bar gustan igualmente de encender su cigarrito. Yo en el bar gusto de cerveza y tapa, no de humo. Los dueños de los bares se han dejado llevar por la atmósfera ahumada y dicen que todos sus clientes son fumadores y se van a arruinar. Yo les voy a demostrar con inversión que agradezco el espacio sin humo, pues ya no voy a irme de bares debido a la humareda, cosa que sí hacía hasta ahora. Un cliente que ganan, y más que ganarán.

Reitero que:

- No estoy a favor de la prohibición del tabaco

- Quien quiera fumar, que fume

- Pero quien quiera fumar, que no me haga fumar a mi pasivamente, es decir, que no se encienda un cigarro a mi lado. Esto es una agresión, que se ha hecho tan normal que nadie lo considera como tal. Debo incluso admitirla a regañadientes, porque de lo contrario debería odiar a parte de mis amigos, los cuales, imagino, no son conscientes del daño que me causan. Supongo que el que se fuma un cigarrillo lo asimila a tomarse una piruleta, algo entre sus labios y su ser, olvidando que el cigarrillo desprende humo.

- Por ello, si quieres encerrarte en un armario, encender cincuenta cigarrillos y fumártelos todos a la vez, ti salutto, Don Corleone.

No lo quiero decir todavía muy alto, porque seguro que en estos tres días hace alguien un decreto ley y lo jode todo

La huelga del día 29

Este miércoles hay huelga y la ciudadanía está con el run-run de “oye ¿tú harás la huelga?”. Es curioso esto de las huelgas, tantas historias que nos contaban sobre huelgas cañeras. Ahora se convoca una y el problema es que la mayoría de las personas han perdido la conciencia de ser trabajadores. Y ser trabajador no es ir con el mono azul y alpargatas exclusivamente, es ser una persona que no tiene nada más que su salario. O sea, casi todas las personas, voten al PP, al PSOE, a España2000 o al PCPE son trabajadoras. Otra cosa es la conciencia que tengan. Entre todas las razones que se escuchan, la más repetida es la de “es que me quitan xxx euros”. El problema está en que te quitan mucho más que esos euros. Esos euros son el precio de luchar por lo que es tuyo, que es una jodienda tener que pagar por ello, pero si estamos en la tesitura de tener que pagar xxx euros un día por no jubilarnos a las 67, por las pensiones, por no aumentar la jornada laboral y la precariedad, pues páguense.

Algunos me dirán que es fácil decirlo así porque en mi caso tengo la suerte que de que la huelga no va a ser penalizada en mi centro laboral, cosa que se agradece. Sin embargo, en mi casa vivimos dos, aportamos el dinero dos y aunque no vivimos en la pobreza, cada mes hay que llevar las cuentas muy claras porque cualquier euro de menos supone apretarse el cinturón. El binomio de la casa hará también huelga, la reina de La Guindalera, y le quitarán lo que sea menester que le sea quitado. Así que en Octubre apretaremos un poco más y nos quedaremos más tiempo en casa pintando la mona varios fines de semana. Comer comeremos todos los días que para eso tenemos la mágica caja blindada donde guardamos el dinero para la compra, intocable durante todo el mes más que para menesteres alimenticios. Realmente nos supone eso y me juego la mano que a la mayoría de los que dicen lo de “es que me quitan xxx euros” les supondría lo mismo, un fin de semana o dos sin salir, sin cenar por ahí o sin ir al cine, a no ser que sean tan bestias que por salir un viernes prefieran quedarse sin hacer la compra de la semana, cosa que no creo que suceda.

Seamos realistas. Esta huelga está mal convocada. Es una huelga de compromiso. Los sindicatos mayoritarios la han convocado porque se presupone que era lo que tenían que hacer, pero les ha jodido hacerlo. Cuando antes del verano comenzó todo el rollo de la reforma laboral (que coincidió casualmente con el mundial de fútbol y la exaltación nacionalista) y las gentes del común se iban cabreando bien en serio, se empezó a hablar de huelga y los sindicatos dijeron que “no se podía convocar tan rápido” y que “mejor hacerla coincidir con la jornada de protesta europea”. Esto demuestra la necedad absoluta de estas agrupaciones de mequetrefes escondidos en UGETÉ Y CECEOO, porque una huelga si te da la gana la montas en una semana y porque podías hacer la huelga perfectamente y unirte el día 29 de Septiembre a la jornada de protesta.

La huelga nace tocada de muerte y esto es culpa de estos sindicatos. Pero no por sus últimos actos, sino por su historial de claudicación permanente y seguidismo desde hace demasiados años. Han jugado y juegan un papel desmovilizador, con cúpulas de liberados que “llaman a la calma” porque no se juegan nada. Espero que los fallos de esta huelga sirvan sobretodo para que menos gente se afilie a los sindicatos mencionados, obtengan menos dinero y todos esos liberadillos de postín se busquen un trabajo y se vean en la necesidad de tener sindicatos fuertes y no esta burla constante. Se ha perdido la conciencia de que es necesario movilizarse ante los recortes de derechos y simplemente en una generación muy amplia (nacidos en los 70 y 80) apenas existe la cultura de la protesta. Es comprensible que sea así visto el historial, hay mucho trabajo que hacer o mejor dicho que rehacer.

Y si la huelga pinta mal, ¿por qué demonios hacerla?

Cuatro millones de parados. Si eres uno de ellos, unirte a las protestas es lo único que te queda. Si conoces a alguno, por solidaridad con él/ella, con todos los que han perdido su empleo, hay que salir a la calle y decir que ya está bien.

Becarios sin derechos anclados laboralmente para la eternidad. Jóvenes ultrapreparados metidos en trabajos basura con jefes basura sin derechos ni respeto. Si eres uno de ellos deja de ser perrito faldero y protesta por tu dignidad. Y si conoces a alguno en esta situación, ¿no puedes salir a la calle como gesto simbólico de que le tiendes el brazo? ¿No puedes parar por un minuto?

Horas extra no pagadas, reducciones de jornada para reducir el salario, abusos del jefe con la excusa de que lo tienes que aceptar porque “en estas fechas hay miles de personas que podrían contratar y trabajarían por menos” o “si no lo aceptas te despido y contrato a alguien que trague”. Ya está bien de chantajes, si tu jefe es uno de esos, para, no vayas el miércoles. Y si conoces a alguien en esa situación, si tu hermano, tu padre, tu tío, tu colega, tu cuñada, quien sea, está en esa situación, al menos sal a la calle el miércoles.

Congelan las pensiones cuando lo único que cabe es subirlas. Si conoces a algún pensionista que ya las pase canutas para vivir, es tu momento, es tu forma de demostrar que apoyas a los tuyos.

Hay millones de motivos y de historias personales que todos conocemos. Y hay derechos para el futuro que no podemos perder. Jubilaciones a los 67, jornada laboral de más de 60 horas, recortes sociales por todas partes… ¿Qué queremos para hoy? ¿Y qué vamos a dejar a los que vengan mañana? Si te quitan 80, 90, 100 euros, ¿no pagarías 90 euros porque tus hijos en el día de mañana tengan todos los derechos sociales posibles? Yo sí pagaría 90 o 100 euros porque mis hijos en el futuro tengan un trabajo digno, tengan una jornada laboral de 40 o incluso 35 horas, no tengan que hacer horas extras, tengan derecho a vacaciones, a quedarse embarazadas y no perder oportunidades, a cobrar un paro decente si tienen mala suerte, a que cuando se jubilen puedan vivir con dignidad. Claro que lo haría. Por los míos y por los de todos. Por eso en nuestra casa lo que haya que perder ese día, lo perderemos.

Dicen algunos “de izquierdas” del club de fans de ZP que esto beneficia a la “derecha” pero ¿qué es la derecha? Ahora mismo derecha es despido más fácil, es regalo de dinero público a los bancos, son medidas que ni el PP en su etapa más chunga hizo, así que no nos cuenten historias. Este hombre que preside el gobierno, trasunto de Mister Bean, es lo peor que le puede pasar en estos momentos a los trabajadores, que somos casi todas las personas que vivimos por aquí.

No vale decir “hay motivos para la huelga pero no la hago para joder a los sindicatos”. Los sindicatos mayoritarios son una mierda pinchada en un palo y todos lo sabemos, pero si hay motivos para la huelga, hay que estar POR ENCIMA de los sindicatos. Creo además que jodería más a los sindicatos hacer la huelga al margen de ellos, no secundar sus convocatorias y secundar las de los sindicatos más pequeños pero también más dignos y combativos. La huelga no se puede dejar de hacer porque los convocantes sean unos miserables. La huelga hay que hacerla por dignidad, por defender lo que es tuyo, a pesar de quien sea. La huelga hay que hacerla porque seguimos siendo personas.

Añado: Cada uno hará lo que quiera el día 29 y no nos quedará más remedio que aceptarlo. Tengo amigos que hacen la huelga y amigos que no, familiares que sí y familiares que no, ya todo se ha dicho y hablado. Pero a los del “no”, si no les puedo convencer, bueno, pero que no me venga nadie a contar luego que si “con esta puta crisis nosequé” o “mira como le regalan el dinero a los banqueros” o “menuda mierda de gobierno, y todo el mundo viendo el Salvamé, así nos va”, etc etc. Las reflexiones del bar o del café son supercalifragilisticoespialidosas, pero el día 29 de Septiembre es cuando se demuestran las cosas, no echando pestes por la boca en momentos de asueto.

La casa de la Yaya

Tirando de memoria histórica, ayer acabamos hablando de uno de esos lugares que se te quedan grabados a fuego cuando los visitas. “La Casa de la Yaya” era un garito que estaba en la Plaza de San Ildefonso (Plaza del Grial) en Malasaña. No se quien nos llevó ahí por primera vez pero sí se que éramos menores de edad, sería hacia el año 1999. Se trataba de un lugar en el que había una primera sala con una barra, un pasillo y una sala al fondo con mesas. Era un antro punki  fundamentalmente punki. El mini de kalimotxo estaba a 200 pesetas, lo hacían con refresco de cola marca nisu y vino de cartón malísimo. O estoy loco o había ofertas de tres minis 500 pesetas. La música era el punk rock del momento, con más tendencia a grupos marginales que a grupos “famosos”. Vaya, que sonaban más “Liposomas” que Boikot, aunque sonar, sonaba de todo y sonaba mal.

La bebida que servían era droga pura, pero además era el bar con más drogaína de todo Madrid. Una de las primeras veces que fui había unos punkis metiéndose unos rayotes encima de una de las mesas, con eso lo digo todo, hasta entonces yo creía que eso de la cocaína era algo de las películas, no algo que se metía un tipo real en una mesa ahí a tu lado. Si ya era medio célebre cualquier sitio en el que se pudiesen fumar petas, en  este sitio creo que estaba toda la droga posible, libertinaje total. Por suerte nunca me dio por esos caminos y me bastaba con envenenarme con el cutremocho que hacían, pero creo que nunca tuve tan cerca tanta disponibilidad de sustancias chungas como en ese sitio.

Por lo barato que era solía estar lleno hasta la bandera. Si  eras afortunado cogías una mesa al fondo, pero lo normal es que te quedases en el pasillo. El pasillo no era demasiado estrecho pero como había mucha gente era un lugar muy incómodo. Además si estabas en el pasillo estabas delante de las puertas de los baños. Los baños eran míticos porque no funcionaba la luz. El de chicas tenía la puerta colgando porque estaba rota y nadie se ocupó de arreglarla nunca. El de chicos tenía puerta pero estaba completamente a oscuras. Cuando entrabas ibas pisando liquidillo y a veces pisabas espeso, lo cuál era repugnante. Uno intentaba acertar como podía, lo cierto es que era chungo porque no se veía nada, yo se que estuve en el baño de la Casa de la Yaya pero también se que jamás lo vi.

La fauna, mucha cresta, mucho pelado y mucho chaval “punk-rock kalimotxero”, que imagino que es donde encajaba yo, esto es, el típico chaval que había entonces con el pelo largo, camisetas negras (de grupos o no) y sudaderas variadas.

El lugar era Sodoma y Gomorra en 70 metros cuadrados. No había ningún tipo de control, sólo desfase absoluto. Yo siempre he dicho que si hubiese entrado un chaval de 9 años y hubiese pedido diez minis de kalimotxo, se lo habrían servido.

Un día que fuimos el sitio tenía un precinto de sanidad y ya nunca más volvió a abrir. La conclusión es que lo cerró Sanidad, aunque a lo mejor simplemente les pusieron un multón y no lo pudieron pagar, quien sabe.

El caso es que creo que mi generación ha sido la última que ha conocido esta clase de garitos de absoluta perdición. Los motivos son muy simples, básicamente antes había una edad teórica para poder entrar en los bares (16) pero tampoco se llevaba un control exhaustivo en muchos sitios, por eso ya desde antes de cumplir esta edad yo había entrado a más de un local de estos. Creo que fue a finales de 2001 o ya en 2002 cuando se armó todo el revuelo de la ley antibotellón y todos los escándalos de la juventud alcoholizada y demás. La prensa siempre ha buscado temas  de moda y en aquellos años se hicieron muchísimos reportajes sobre el botellón, la perdición y la juventud descontrolada. Eso unido al electoralismo llevó a medidas de fuerza y a poner controles mucho más rígidos en los locales, se incrementó la edad de entrada en los garitos y se aumentaron muchísimo las inspecciones, de forma que muchos fueron asfixiados por las multas y cerraron. Recuerdo barrios tomados por los antidisturbios haciendo redadas en plazas y bares. La verdad es que los botellones de entonces eran una pasada de grandes y comprendo que los vecinos exigiesen medidas porque aquello acababa muy sucio. Aunque luego si miramos los datos, el consumo de alcohol entre jóvenes sigue en aumento, además de que España es Estado líder en consumo de cocaína a nivel mundial (y eso que cerró La Casa de la Yaya). O sea, que podemos decir que esas medidas en líneas generales fueron un fracaso. Como siempre entraron en juego intereses muy variados, porque muchos empresarios de la noche preferían ley antibotellón para que la gente entrase en sus garitos y así gastar más dinero, además hay empresarios potentes vinculados a partidos políticos que tienen locales nocturnos e imagino que como pasa siempre habrá mucho enchufe y mucha manga ancha. A un tipo que tiene un garito minúsculo que no le importa a nadie le metes un multón, pero si el dueño del garito tiene contactos supongo que cambiará el cuento. Ahora los chavales compran bebidas alcohólicas muy fácilmente en cualquier local de chinos y lo que hacen es botellones clandestinos o caseros. Lo prohibido siempre es más llamativo en una determinada franja de edad y ahora que los jóvenes lo tienen más complicado, imagino que beben como si fuese la última botella del mundo.

Aquellos locales turbios ya no existen, muchos por las multas, otros porque no se podían permitir pagar a un portero, por miles de razones. Uno siempre tiene nostalgia de estas cosas aunque objetivamente no eran sitios ejemplares, pero se recuerdan con cariño por todos esos años pasados ahí. ¿Eran mejores que lo de ahora? Bueno, te curtían un poco porque tener experiencias siempre te curte, pero ahora hay otras cosas. Ahora hay macrodiscotecas en pueblos cercanos a las grandes metrópolis, ahí en los aparcamientos se hacen también grandes botellones y circulan todo tipo de mierdas, con la diferencia de que un tipo que tiene una macrodiscoteca suele estar más protegido.

Y bueno, esto ha sido un reflejo de las aventuras madrileñas de finales del siglo XX, principios del XXI

Historias de La Guindalera por Antonio y Angelines

Madrid es una ciudad llena de barrios interesantes. Sin embargo, a la hora de encontrar información sobre cualquier cosa, todo se centra en el Madrid de los Austrias y zonas aledañas (me refiero en medios oficiales, en Internet por suerte se encuentran más cosas de otros barrios, aunque hay que hacer mucho trabajo de búsqueda). En cierto modo es lógico porque al ser lo más antiguo tiene muchas más historias. Pero eso no quiere decir que sean las “únicas” historias. Creo que una ciudad, y lo defiendo siempre, gana interés conforme sus barrios ganan interés. Me gustan las ciudades descentralizadas en las que hay vida en todos los barrios (Nueva York y Tokio, que yo conozca, quizás también Londres pero ahí no he estado) y en cada barrio hay una historia. Me gusta la idea de la gran ciudad como suma de barrios con multitud de anécdotas y me gusta la gente que es “barrionalista” porque le da vida a la ciudad. No me gusta la idea de que Madrid tiene el centro para algunas cosas, los polígonos comerciales en las afueras para otras y barrios históricos que no son del centro derruidos a golpe de piqueta para transformarlos en residenciales-céntricos-gentrificados.

Como me gusta conocer historias de los barrios y no siempre es fácil encontrar información, el otro día decidí interrogar a mis abuelos sobre historia de mi barrio. No conozco a nadie que lleve más tiempo viviendo en La Guindalera, aunque seguro que hay alguien de su misma edad que lleve más años. Mis abuelos llegaron a este barrio en 1952. No se criaron aquí, mi abuelo es nativo de Cuenca, sus padres son de Cuba y Valencia (me viene la vía valenciana también por el otro lado) y se crió en el barrio de Malasaña, que entonces todos llamaban de Maravillas. Mi abuela si nació en Madrid, en Lavapiés, su padre era de Carmena (Toledo) y su madre de Cifuentes (Guadalajara), se crió en el barrio de Arapiles. Llegaron a La Guindalera por las cosas de la vida, por lo que ha movido siempre a la gente, el trabajo. Mi abuelo había terminado la carrera de Magisterio y se topó con un anuncio en un periódico que decía “Se traspasa colegio”. Así se hizo con las riendas del Colegio San Fernando, en la calle de Ardemans esquina con la calle Bejar, y pasaron a vivir ahí (actualmente hay un edificio nuevo con la tienda “Excalibur” de juegos de mesa). En realidad vino mi abuelo de avanzadilla en el 52, mi abuela hasta que no se casaron no vino, fue ya en el 54.

En 1952, venir a La Guindalera era como irse ahora a vivir a Sanchinarro. Sólo que esto no era un barrio de casas modernas organizadas. Después de La Guindalera no había ya más Madrid, si ibas hacia el Este llegabas a Canillejas, que por aquel entonces era un pueblo independiente de Madrid (por poco tiempo). En palabras de mi abuela, venir aquí era como irse a vivir a “un poblacho”. Todas las casas eran bajas, había muchos hotelitos. Las casas más altas de su entorno eran el propio colegio, que tenía dos plantas, y la casa de enfrente, que tenía cuatro. Mi abuela dice que desde su habitación veía la calle de Diego de León y el trasiego que tenía. Todas las calles estaban adoquinadas y apenas pasaban coches. Tanto era así que cuando en el Colegio era el cumpleaños de algún alumno, salían a hacer bailes en plena calle con un organillo que tenía el señor del ultramarinos que había al otro lado de la calle, llamado Quintín. Donde estaba Quintín ahora hay una tienda de chinos, imagino que como en casi todas las tiendas de ultramarinos de esta ciudad. En la esquina frente a Quintín, otra de las cuatro esquinas de Ardemans-Bejar, donde ahora está “Casa de comidas Béjar” había un restaurante de un tal Valentín. Cada vez que hacían una fiesta, Valentín les hacía barriles de sangría enormes, no recuerdo si me dijeron que Valentín se los llevaba a la casa o eran ellos los que iban a buscarlo.

El día a día del barrio tenía cosas curiosas. Por ejemplo, había unos misioneros. Sí, sí, misioneros, gente que iba a “evangelizar” por decirlo de alguna forma, a las gentes que vivían en esos barrios perdidos. Vaya, como cuando iban los curas en los años 70 al Pozo del Tío Raimundo, sólo que 20 años antes. Iban por las calles todas las mañanas rezando el Rosario y se juntaban también en la Plaza de San Cayetano, que todo el mundo llamaba “la playa”, porque hasta hace unos años fue un arenal (y era mejor que la chapuza de ahora). Además de misioneros, pasaban por ahí caballos, porque en el Club Deportivo Apostol Santiago, que estaba en la calle Méjico al final del todo (lo que venía siendo un club deportivo en las afueras), había equitación, por lo que tenían una señora “inglesa o alemana” que paseaba a los caballos.

Siguiendo con la calle Ardemans, recuerda mi abuelo que en la esquina con Juan de la Hoz había una señora que fabricaba galletas para helados y también hacía “sagradas formas”. La propia señora llevaba un rollo “Juan Palomo”, porque se encargaba de hacer las cosas y después iba con una cesta por las casas ofreciendo a la gente.

En la siguiente esquina hacia abajo, Ardemans con Méjico, vivió en un hotelito la vedette Laura Pinillos, que por lo visto hizo una famosa obra llamada “Socorro en Sierra Morena”. Esta no se si vivía allí al mismo tiempo que mis abuelos o había vivido anteriormente. Por cierto, que investigando sobre esta mujer he dado con que hubo una obra llamada “Miss Guindalera” de Selica Pérez Carpio, habrá que hacerse con ella. (siguiendo con la búsqueda, he encontrado: Miss Guindalera, sainete madrileño en un acto, original de Ángel Torres del Álamo y Antonio Asenjo. Música de Jacinto Guerrero. Estrenada el 28 de Agosto de 1931 en el Teatro Calderón de Madrid http://lazarzuela.webcindario.com/Efem/agosto.htm )

En aquellos años, cuando vinieron al barrio, este estaba comunicado con el tranvía 40 que iba a Prosperidad y más allá. También estaba el metro en Diego de León, aunque llegar a él no era tan fácil. En estos días, cuando yo quiero ir al Metro bajo Ardemans y giro en Béjar a la derecha, saliendo así a Francisco Silvela. A finales de los años 50, la calle Béjar terminaba siendo un callejón sin salida, no salía a Francisco Silvela. Al final de la misma, en lo que hoy sería el edificio que es Béjar,1 (donde hay una farmacia) y la llamada “plazoleta” de Diego de León, todo era un descampado. Esto estaba vallado, por lo que al ir recto por Béjar acababas topando con una valla y no podías salir a Francisco Silvela. Dice mi abuela que había un gran anuncio en el que ponía “Hipofosfito Salud”. Como no se podía salir a Francisco Silvela, la gente del barrio hacía un agujero en la valla para poder entrar en el Metro, cuya boca estaba entonces en medio de Francisco Silvela ya que aquella calle no era la “autopista” que es hoy sino un tranquilo bulevar. Doctor Esquerdo, Francisco Silvela, Joaquín Costa, todo eso era un bulevar tranquilo llamado “Paseo de Ronda” por donde se podía pasear tranquilamente. Cuando edificaron el descampado que ponía fin a Béjar, se amplió la calle y en el edificio que ahora es el número 1 de Béjar pusieron las Mantequerías Leonesas, que ahora son el Supermercado Márquez y dice mi abuela que eran mucho mejores las Mantequerías.

En Béjar y en muchas partes del barrio había muchas lecherías a donde iban diariamente a comprar la leche. Al final de la C/Méjico había incluso una vaquería, estaban las vacas ahí con la cabeza fuera, según pasabas por la calle las veías. Ese edificio de la vaquería lleva años abandonado y totalmente tapiado, quien sabe si será propiedad del señor terrateniente Lazcano, que posee toda esa zona del barrio y hace lo que le da la gana.

En la calle Agustín Durán había muchas tiendas de todo tipo de materiales, cosa que no ha cambiado en la actualidad. En Pilar de Zaragoza esquina con Alonso Heredia había una pescadería que es donde compraba mi abuela, luego los de la tienda se trasladaron al mercado, el cuál está igual que entonces sólo que ahora hay calefacción y aire acondicionado. Esa pescadería pasó a ser propiedad de otros pescaderos del mercado, Cortizo, que siguen estando ahí. El mercado tiene un par de puestos buenos aunque el resto no es nada del otro mundo, habría que hacer algún esfuerzo por impulsarlo un poco.

Según mi abuelo, en el barrio hubo muchas fundiciones que el visitó incluso antes de vivir ahí en el 52, ya que se dedicaba en sus ratos libres a la escultura. En la calle Martínez Izquierdo con Ardemans había una que mi abuelo frecuentó mucho ya que el fue el encargado de hacer la cola del caballo y la barba del Cid de la estatua que hay del Cid en Burgos. Esa fundición se llamaba “Fundición Codina”. El taller para modelar lo que hacían estaba en la calle Londres. Cuando se edificó esa esquina fue ahí a vivir la tía Tile, que es la hermana mayor de mi abuela. Hablamos de estos edificios típicos de Madrid y tan masivos en tantos barrios, con los ladrillos que se ven y los tolditos verdes. De estos edificios hay muchos en La Guindalera porque es un barrio que tiene el deshonor de ser de los primeros arrasados por la piqueta y al ser entonces casi un pueblo fue relativamente fácil acabar con casi todo. Dicen que en el solar de al lado de donde vivía la tía Tile se tardó mucho en hacer edificios grandes, lo que había era una especie de pequeña colonia de casitas blancas con un gran patio interior, cuando hacía calor la gente sacaba el colchón y dormía en el patio. Hablamos de los años 60/70.  No idealizo tampoco la vida en casas que no tenían ni calefacción y a veces ni agua corriente, pero creo que la remodelación del barrio, de este o de cualquiera, debería respetar un poco arquitectónicamente su esencia y mantener ciertos criterios estéticos. Ahora tenemos un barrio lleno de calles sin retranquear con construcciones de todo tipo.

Además de fundiciones, por lo visto había también platerías. Por ejemplo, en la calle Andrés Tamayo. El Colegio San Fernando que regentaba mi abuelo era al principio, debido a la normativa de esa época, un colegio sólo de chicos. El hermano pequeño de mi abuelo, el tío Paco, terminó magisterio y lo que hicieron fue ampliar el proyecto del colegio cogiendo un hotelito en la calle Andrés Tamayo que destinaron a ser colegio de chicas y también parvulario. Este hotelito por lo visto tiene historia negra porque antiguamente se había encontrado ahí un muerto. Lo del hotelito este y lo del colegio al final terminó debido a diferentes circunstancias, el tío Paco siguió viviendo en la planta de arriba y alquiló la planta baja a un director de cine que se fue haciendo conocido, un tal Víctor Erice. Este hotelito ya no existe aunque en Andrés Tamayo todavía queda una casita.

Como se ve, mis abuelos vivían y siguen viviendo en lo que podríamos llamar “La Guindalera vieja”, que sería la parte originaria de La Guindalera, encajonada entre la calle Coslada, la calle Cartagena y la Avenida de los Toreros. La calle Cartagena dicen que siempre fue parecida a lo que es en nuestros días, más un símil de la típica carretera que atraviesa un pueblo que una calle viva con gente caminando. Ahora administrativamente el barrio de La Guindalera abarca más zonas, que están diferenciadas de la parte original pero al mismo tiempo el paso de una a otra es algo muy difuso, pasas de un lado a otro sin darte cuenta, mientras que para salir del barrio al completo hay que pasar calles muy bulliciosas como la Avenida de América, Francisco Silvela, la calle de Alcalá o la M30. De esas otras zonas mis abuelos también tienen algunos recuerdos, aunque menos, ya que dice mi abuela que “esas partes no entraban en mis recorridos”.

De la parte de Ventas/Madrid Moderno, dicen que iban poco, aunque sí que tocaban mucho la calle Londres. Un motivo fue por el taller de modelación de esculturas al que iba mi abuelo. Y también porque según parece había unos estudios de doblaje pertenecientes a CIFESA en esa calle, en un chalet. La familia de mi abuela estuvo muy vinculada al mundo del cine, trabajando en distintos oficios. Mi bisabuela Ruperta, por ejemplo, era encargada de vestuario de muchas películas y Charlton Heston la tenía gran admiración (eran unos años en los que se hacían muchas producciones de Hollywood). Hubo, por cierto, una gran colección de autógrafos de estrellas del cine de esos años que ahora se han perdido. Bueno, el caso es que en la calle Londres estuvieron esos estudios de doblaje en un chalet en el que había muchas hortensias. Hacia la calle Roma y demás ya no se movían tanto. También hablan de que ya estaba ahí la Colonia Iturbe, las casitas que hay por Avenida de los Toreros.

Sí que recuerdan más la barriada del Parral, que es la parte ubicada en las calles Francisco Remiro y Antonia Ruiz Soro, entre otras. Dicen que si donde vivían ellos era un pueblecito, lo del Parral ya era un auténtico pueblo manchego, lleno de casitas muy bajas en las que en las puertas había cortinas de tiras de cuerda. Todo lo que ahora es el descampado del Parral, en el que se hacen mercadillos de trueque mensuales, eran entonces pequeños huertos. En las casas tenían también gallinas y todo tipo de animales, había también rebaños de ovejas que vivían allí y cuando los pastores sacaban a las ovejas a pasear, pasaban por toda La Guindalera, por Ardemans, por Méjico, por Agustín Durán… me lo intento imaginar y no lo consigo. Toda esa parte del Parral está ahora muy destruida, se hicieron casas nuevas y apenas quedan casitas pequeñas, queda una de una planta en Francisco Remiro y poco más. Es curioso lo de esta barriada porque apenas hay información de cómo era, ojalá por Internet pudiésemos encontrar testimonios de cómo era aquello, de gente que vivió ahí.

Todo lo que es ese descampado ahora formaba una especie de unión con otros que hay en Prosperidad o que hubo, como el emplazamiento donde han puesto ahora el hotel Puerta de América, ese de tantos colorines y tantos arquitectos, o donde está el edificio Torres Blancas. Ahí hubo un campo de fútbol llamado “El campo de los alemanes” en el que jugaba el Club Recreativo Guindalera. El resto era la nada y en esa nada había cuevas en las que vivía gente. En una de esas cuevas vivía una señora que iba a limpiar el colegio de mis abuelos. A la hija le preguntaron que le habían traído los reyes y les contestó que “los reyes no van a esos andurriales”.

Ahora se han hecho por ahí edificios nuevos que tienen poco que ver con lo que era el barrio y la Avenida de Camilo José Cela, que es lo más soso que puede existir. Entonces en esa zona había un gran vivero llamado “El jardín de sala”. Había eso y después descampados llenos de chabolas, no hablo del año 52 sino del año 90. También en torno a esa Avenida se han hecho ahora muchos lofts, en la parte del Polígono de Monteagudo, que por aquel entonces era un polígono mucho más grande con muchísimo más movimiento. La palabra loft yo creo que todavía no la había pronunciado nadie en los años 50 y 60.

Del Parque de Avenidas curiosamente tienen recuerdos para definirlo con total precisión: “en toda esa zona todo lo que había era campo y un arroyo”.

Y esas son las historias que me contaron mis abuelos. Seguro que hay muchas más que olvidaron contarme en su momento, pero la verdad es que hay muchas anécdotas que nos permiten hacernos una pequeña idea de cómo era todo esto y como es ahora. Ahora me propongo, a través de este pequeño espacio, encontrar más gente que viviese no sólo en la parte vieja de La Guindalera sino también en las otras partes, para poder sacar un poco la memoria del barrio y mostrar un poco que Madrid no es sólo el centro. También molaría conseguir un archivo fotográfico de cosas anteriores al año 90, mapas y demás. Yo pongo aquí esta piedra y si alguien me quiere contactar, pues correocaminoacasa@gmail.com .